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sábado, 20 de octubre de 2012
330.- Etapa 17 del CN del Guadiana. El Hoyo (Helechosa de los Montes - Badajoz)
330.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. El Hoyo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La fotografía está captada cerca de Puerto Lobo, que se situaría del otro lado de la loma que intercepta la pista forestal y que le obliga a trazar una doble curva circular. En la margen izquierda un pilote de madera con la banda roja correspondiente indica que la pista pertenece a la red de Caminos Naturales. La imagen se orienta hacia el inicio de la etapa, en realidad la dirección en la que la recorríamos. Es interesante confrontar el pino piñonero (Pinus pinea), que se sitúa en la ladera a cota más baja la calzada, a la izquierda, con su copa redondeada y más compacta y con una tonalidad verde claro, con el pino resinero (Pinus pinea), que se situa en la ladera de la derecha a mayor cota, con una tonalidad algo más oscura y un porte más propio de las coníferas, es decir, cónico. En la ladera que cierra la imagen hay pies mezclados de ambas especies.
330.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Masa de pino piñonero (Pinus pinea) en El Hoyo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La ladera que queda a menor cota que la calzada está ocupada prácticamente toda ella por pino piñonero. Algún pie aislado de pino resinero y el sotobosque de encinas confieren esa curiosa tonalidad a la imagen, en la que parece que hubiera vetas de intenso verde claro entre un verde más apagado. Como en casi todas estas imágenes de masas cerradas algún individuo se destaca entre todos, generalmente en la primera hilera, y aparece como bañado en luz cenital y que emana el propio individuo. A la izquierda, en primer término, un pino piñonero que se inclina suavemente hacia la derecha, como intentando ocupar más espacio en la perspectiva para así tapar el gentío tras él, verbervera en una luz que no parece proceder de ninguna parte. Así es como te visualizo a veces, como un ser de luz que arde en una luz fría por la distancia. Una distancia que se acrecienta cuando tratas de acercarte a mí. Nadie más que tú entre la multitud, irreal, la única auténtica, porque mi día se construye con fragmentos de sueños.
330.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Masa de pino resinero (Pinus pinaster) en El Hoyo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Es sorprendente que en dos ubicaciones contiguas, como la de esta imagen y la de la anterior, se obtengan paisajes tan diferentes. Sin embargo, tras las primeras hileras de pinos resineros se adivinan pies de pino piñonero. No parece que la obtención de madera sea una prioridad en estos montes, que imagino están más orientados a la protección ambiental, ya que la mezcla de especies y la presencia de un sotobosque con encinas, complica su ordenación y gestión. Es complicado de apreciar, pero da la sensación de la existencia de algunos bolsones de procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) en en el ejemplar más cercanos. Los ataques moderados de este lepidóptero se producen en pies aislados del borde la masa. Algunos ramillos de este y ejemplares próximos parecen afectados, faltos de frondosidad y vigor, y con acículas secas. Septiembre sería la época en que las orugas empezarían a formar los bolsones característicos de hilos blancos, que les sirven para refugiarse del frío exterior durante el invierno. Por eso no serían tan evidentes todavía en los pies de la imagen de estar infectado el pinar por el insecto.
viernes, 19 de octubre de 2012
329.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz)
329.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Refugio Forestal de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Puerto Lobo es el puerto para el cruce de la Sierra de la Rinconada en las rutas con dirección Noreste-Sureoeste, si bien hacia el norte el Embalse de Cíjara impide el avance y deja de tener sentido. Es probable que antes de que se construyera el Embalse de Cíjara uniera ambas vertientes de la sierra. De hecho el Camino Natural se cruza en el puerto con una vía pecuaria que sigue esta dirección y que hacia el noreste se pierde en la orilla del Río Guadiana. El refugio tiene adosado en la fachada posterior un puesto de vigilancia para la detección de incendios forestales. Sirve también como oficina y puesto de control para la labor de lucha contra incendios y otras actuaciones en los montes. Mientras recorríamos su entorno podíamos escuchar la berrea de los ciervos.
329.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Encrucijada de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La imagen, captada desde la colina donde se sitúa el refugio forestal, muestra la encrucijada de caminos de Puerto Lobo. El Camino Natural del Guadiana es el que arranca en el paso canadiense. Nos conduciría a Villarta de los Montes, es decir, al inicio de la Etapa 17. El camino que discurre ante nosotros es la vía pecuaria que antes se mencionó marca la ruta para el cruce de la Sierra de la Rinconada, cuyo último pico antes de Puerto Lobo es el que vemos enfrente, con un cortafuegos que sube por la ladera hasta la cumbre rocosa. La continuación del Camino Natural hacia Helecosa de los Montes es el camino que parte hacia la izquierda. En la otra dirección, hacia la derecha, esta pista forestal conduce al Observatorio de la Berrea de Puerto Lobo y al centro de interpretación anejo. Las puertas del todoterreno las dejamos abiertas al salir porque se suponía que iba a ser una parada breve.
329.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Pista forestal al observatorio de la berrea (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Esta pista forestal conduce al observatorio de la Berrea de la Reserva Regional de Caza de Cíjara. Este centro de interpretación consiste en una torreta desde la que se pueden observar a los ciervos y los gamos. El observatorio se sitúa junto al Centro de Interpretación de los Robledillos, donde se aporta información ambiental sobre la reserva nacional de caza. No fui hasta allí. Es posible que si la etapa la hubiera hecho solo me hubiera acercado. El mero hecho de ir acompañado descartó tal opción. El árbol más cercano situado en la linde derecha del camino es un alcornoque (Quercus suber), mientras que las masas de pinar lo son de pino resinero (Pinus pinaster), de tronco grisáceo y follaje más oscuro que el pino piñonero (Pinus pinea), la otra especie utilizada en las repoblaciones forestales de la Sierra de la Rinconada.
329.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara desde Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La imagen está captada muy cerca de Puerto Lobo. La perspectiva es prácticamente la misma que en la entrada anterior. Se trata del mismo brazo del pantano, aunque visto algo más de lado. En el arbolado que cubre la ladera e impide ver la bajada hasta el río se mezclan pinos piñoneros, pinos resineros y alcornoques. La otra ribera del río es más descarnada y presenta zonas amplias total ausencia total de arbolado o vegetación arbustiva.
jueves, 18 de octubre de 2012
328.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz)
328.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Apenas a cinco minutos de recorrido por el Camino de Herrera del Duque de la anterior ubicación, y muy cerca del Puerto del Lobo, siguiente hito geográfico en la etapa del CN del Guadiana, detuve el coche para tomar imágenes de la Sierra de la Rinconada, por cuya vertiente noreste descendíamos, y del embalse de Cíjara, uno de cuyos brazos se proyectaba hacia nosotros. Me sorprendió ayer al colgar la imagen en Twitpic, la presencia de olivos en primer término. Parece tratarse de una pequeña parcela de olivar ya abandonada e invadida por la jara. El pino piñonero cubre las cumbres más adelante, y a la derecha de mezcla con la encina.
328.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Montañas hasta el confín del mundo. De no demasiada altura. Las cumbres no alcanzan los 800 metros en ningún pico y el camino apenas si llega a una altura sobre el nivel del mar superior a la de Madrid. Es algo que se puede deducir de la identidad de la especie utilizada en la repoblación forestal, el pino piñonero (Pinus pinea), cuyo óptimo se sitúa aproximadamente a estas cotas, y por eso es tan habitual en localidades y urbanizaciones del norte de Madrid. Para las laderas de Guadarrama y sus cumbres queda el pino silvestre, que aquí estaría desubicado. Todo es relativo. También en la biogeografía. El camino que discurre por la ladera de enfrente lo hace ya por el municipio colindante de Helechosa de los Montes. El puerto para el cruce de la Sierra de la Rinconada se sitúa a la izquierda, fuera del encuadre.
328.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara desde la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Desde donde me encuentro se puede divisar uno de los brazos del Embalse de Cíjara. El eje del mismo marca la divisoria entre los municipios de Villarta y Helechosa de los Montes. Un sonido acapara nuestra atención, la berrea de los ciervos, que impregna el aire y se escucha por toda la sierra. El sonido es parecido al de un cuerno, grave y que rápidamente se expande ladera arriba hacia la cumbre. No vemos movimiento alguno. Los machos que berrean se deben de encontrar a varios kilómetros de distancia.
miércoles, 17 de octubre de 2012
327.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Paraje de Herrera (Villarta de los Montes - Badajoz).
327.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Camino de Herrera del Duque a la altura del Paraje de Herrera (Villarta de los Montes - Badajoz).
A la altura de un paraje que el mapa a escala 1:50.000 denomina Herrera el Camino de Herrera del Duque, que lleva a las cumbres de la Sierra de la Rinconada, deja de estar asfalta, pasa a ser una pista con firme de tierra con un hermoso color ocre claro con tonalidades rojizas. El contraste con el verde de las laderas parece anticipar Portugal, que es hacia donde nos dirigiríamos si perseveráramos en la dirección tomada. Las pendientes están ocupadas por matorral, donde la jara (Cistus sp.) se enseñorea y se apropia la práctica totalidad de la superficie. El claro color beige que se visualiza más adelante, junto a la cuesta final del camino, ala derecha, es una zona de pastos aun en activo, aunque ahora agostada al ser el final del verano. Se ve incluso un aprisco y una cabaña de piedra. Muy probablemente el matorral se haya ido adueñando los últimos años de otros pastizales, abandonados por la disminución de la cabaña ganadera. Las retamas y la jara invaden pronto los prados si el ganado no hace uso de ellos. La siguiente etapa será la aparición del arbolado. Encinas si el proceso es natural. Ya se ven algunas en la cumbre de la ladera derecha allá a lo lejos. Pinos si se opta por repoblar.
327.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vertiente de las Canalejas (Villarta de los Montes - Badajoz).
Algo más arriba en la ascensión por la Sierra de la Rinconada el paisaje se complica. A la derecha, hacia el norte, se extiende una explanada, que quizá antaño fuera zona de pastos pero que ahora está ocupada por la jara. De adivina el Río Guadiana, en el ensanche de su cauce en el Embalse de Cíjara. Al otro lado del río, cerrando la imagen, la Sierra de la Lobera, de nombre muy sugerente, y que también es territorio del municipio de Villarta de los Montes. No tengo referencia de la existencia de lobos. Extraño sería en una zona tan volcada en la ganadería, más en el pasado. Tal vez la expansión de este animal hacia el sur por la Península acabe trayéndolo a estos parajes solitarios, donde haría estragos. Dos solitarias encinas, la más cercana dentro de un calvero prácticamente circular, dan el contrapunto a la imagen.
327.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vertiente de las Canalejas (Villarta de los Montes - Badajoz).
Hacia la izquierda, hacia el sur, se extiende un valle abrupto, con una balsa de recogida de escorrentías, presumiblemente para el ganado. Si en Murcia las grandes balsas de riego se abastecen mediante tuberías hidráulicas, en Badajoz proliferan las pequeñas obras de represamiento de arroyos y barrancos para procurar agua al ganado en los meses de verano, que aquí son duros. Quizá en la Siberia menos que en otras comarcas pacenses. El manto de jaras, como un pequeño mar, se derrama por la ladera hasta la balsa, y en la otra ladera hay una repoblación reciente, como queda en evidencia por los testigos, los cilindros que protegen a la planta instalada del ataque del ganado. Al fondo de la imagen, en la cumbre de la Sierra de la Rinconada, se ve el verde claro de los pinos.
327.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Ladera de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Imposible saber que esconden los testigos. Apuesto por pinos. La pendiente de la ladera induce a pensar que será una especie forestal y no agraria, como frutales. Los olivos requerirían un alcorque amplio. Entre encinas y pinos opto por lo segundo porque quizá las primeras se expanden de forma natural. Hay un camino secundario arriba de la ladera que conecta distintos ramales de la red de pistas forestales de la sierra
martes, 16 de octubre de 2012
326.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz)
326.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cuesta final de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Desde lo alto de la última cuesta en nuestra bajada desde la cumbre de la Sierra de la Rinconada divisamos al pie de la misma un macizo rocoso bien hermoso de por sí. Podría considerarse la última estribación hacia el este de la Sierra de la Rinconada, siendo el Alto del Moro y la Sierra de la Iglesia, junto a Villarta de los Montes, altos intermedios entre ésta y la Sierra de la Umbría. El macizo, de carácter calizo, ha sido excavado por el Arroyo del Castañar, creando piletas naturales y pequeñas cascadas. Al ver el macizo desde lejos (a la izquierda en la imagen) ya nos sorprendió, pero al acercarnos la sorpresa fue total. La roca desnuda de color gris grafito destaca claramente del entorno, con laderas verdes por los bosques de encinas. También los ángulos vivos rompen con el predominio de las curvas suaves. Es claramente un intruso en el paisaje.
326.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
La Piscina Natural del Castañar en realidad no está alimentada por un manantial que sugiera del macizo, sino por el propio Arroyo del Castañar que saja en dos la roca para encontrar su camino, y a lo largo de este crea diminutas cascadas y piletas naturales que han sido aprovechadas para el baño. Recientemente, en 2010, se ha rehabilitado la piscina principal, aprovechando los fondos del Plan E, por importe de 40 mil euros, tal como reza un inmenso cartel informativo. Por propaganda que no quede. La piscina está dividida en dos piletas, unidas entre sí por un rebosadero, con un amplio espacio a su izquierda para que la gente, y al fondo la pequeña cascada, como si fuera el grifo de la bañera. Llegamos en el momento justo para que el lugar ofreciera todo su encanto, aunque el sol ya un poco bajo vetaba algunos puntos de vista para las fotografías. Por suerte no la perspectiva principal, con el macizo como telón de fondo, que se situaba justo al suroeste.
326.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
Con el sol a las espaldas, la luz hacía resplandecer la piedra y el agua, que reverberaba en algunas superficies del macizo de caliza. La persona que aparece en la imagen fue mi acompañante. Solo por dos días. Pero esa es una historia que no se si debo contar. Pero me apetecía que apareciera en las fotos, aunque fuese en último término. Además sirve de referencia para calibrar el tamaño de la roca que se asoma a la alberca y el ancho del pasillo disponible para extender las toallas de baño en el suelo. Bañarse en un río causa cierto reparo. Por muy limpio que esté no es raro que en un remanso se agolpen los insectos zapateros o haya renacuajos nadando en el fondo. Si la piscina está limpia de vegetación las posibilidades disminuyen mucho, pero eso exige unos cuidados de mantenimiento. En realidad nadar en un río no difiere en este sentido de nadar en el mar.
326.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
La perspectiva contraria fue complicada de obtener. Tuve que buscar el filo de las sombras, caminar en la frontera de la luz hasta alcanzar un lugar de equilibrio. Ya tenéis otra pista. La chica que me acompañó tiene un móvil o una cámara de color rojo. Creo que era un iPod, pero no me hagáis caso, porque no sabría diferenciar uno de esos artilugios de una BlackBerry. Para mí todos esos aparatos son como móviles con elefantiasis. El elemento de la derecha pegado al muro del recinto es una caseta de madera, diría que recién instalada cuando estuvimos allí por la pulcritud de los tablones. No llegue a saber si se trataba de un vestuario o un servicio. Quizá ninguna de esas dos cosas y solo un habitáculo o almacén para ser utilizado por quien sea que regule el uso de la piscina. El lugar es hermoso, está perfectamente cuidado e invita a visitarlo, incluso para bañarse. Pero, es triste decirlo, nadie parece frecuentar el lugar. Pleno verano, con buen tiempo y hacia el final de la tarde, alguien debería haber si es que la piscina tiene clientela fija. Tal vez la proximidad del Embalse de Cíjara sea disuasoria. El lugar está en mitad de ningún sitio. Se accede a él utilizando carreteras largas e incómodas o atravesando sierras por pistas forestales. Solo parece razonable que lo conozcan y frecuenten los habitantes de la propia Villarta de los Montes, y quizá éstos tengan mejores opciones para pasar la tarde. Momento: 24 de septiembre de 2011.
326.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina particular (Villarta de los Montes - Badajoz).
Justo en frente de la Piscina Natural del Castañar, al otro lado de la carretera por la que discurre el CN del Guadiana, hay otra piscina. Está dentro de una parcela particular, al lado del cauce del Arroyo del castaño. Lo que induce a pensar, bien que el hueco también tenía un origen natural, aunque ahora tal circunstancia haya podido quedar enmascarada por la obra de albañilería, bien que el abastecimiento de agua es a expensas del arroyo. Posiblemente ambas cosas a la vez. La piscina está llena, lo que me resulta extraño si la piscina no es natural, dado que la normativa sobre aguas tiende a ser cada vez más restrictiva en cuanto a su uso para este fin. Claro que la normativa también está hecha para saltársela a la torera. Sobre todo en el ámbito rural en lugares apartados de la mano de Dios. Los arbolillos del recinto en primer término parecen frutales. Magnífico uso para el agua. A la derecha puede verse la boca de una tubería, con un barreño en el suelo, justo a sus pies, lleno de agua. Aunque no vi señales de vida, ningún coche, que suele ser la principal señal, está claro que la casa estaba habitada en el momento de hacer la foto.
326.6.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Camino de Herrera del Duque (Villarta de los Montes - Badajoz).
El sendero por el que discurre el CN desde Villarta de los Montes recibe el nombre de Camino de Herrera del Duque. Raro sería que no condujese a dicha población. Es lo habitual. Pero, mapa en mano, soy incapaz de determinar la ruta. Hasta el Puerto del Lobo, en la divisoria con el municipio de Helechosa de los Montes, mantiene el nombre. Más allá de ese punto ninguno de los senderos que parten hereda el nombre, ni tampoco soy capaz de determinar cual conduciría o acercaría más a Herrera del Duque. Sólo está asfaltado el trecho inicial, el que acaba al final de la primera cuesta. Es una carretera de un solo carril ya que no tiene siquiera señal horizontal central. El árbol de la imagen es un sauce (Salix sp.). Es lógico ya que es justo el punto de cruce del Arroyo del Castaño. La señal vertical junto a la carretera, a la derecha, al pie del árbol, pertenece a la señalización del Camino Natural del Guadiana, con el rojo característico de la red en la que se engloba.
lunes, 15 de octubre de 2012
325.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cañada Real Segoviana (Villarta de los Montes - Badajoz)
325.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cañada Real Segoviana (Villarta de los Montes - Badajoz).
Tenía pensado describir esta etapa 17 del Camino Natural del Guadiana, que discurre entre Villarta de los Montes y Helechosa de los Montes, en orden cronológico, es decir, describiendo los parajes que me encontré en el mismo orden en que los fuí visitando, con el fin de facilitarme el trabajo. Esta estapa, como muchas otras, la recorrí en sentido inverso porque era la forma de reducir tiempos. Pero al final he optado por seguir el mismo procedimiento que hasta ahora. De la propia localidad de Helechosa apenas hice fotos, y las pocas que hice son de pésima calidad. Pase tres veces por el interior del pueblo. La primera temí quedarme atascado en las callejuelas estrechas y andaba más preocupado de salir del laberinto que de buscar elementos singulares que fotografiar. La segunda vez, al final de esa misma jornada, estaba tan cansado que me convencí a mi mismo fácilmente de que las imágenes podía captarlas la próxima vez, ya que me quedaba otra cita con Villarta. Pero en esa última vez volvió a pasar lo mismo, estaba tan cansado que lo que tenía eran ganas de finalizar. Además, iba acompañado, y eso siempre merma un tanto mi sentido del deber, sobre todo hacia el final de la jornada.
La imagen muestra la localidad de Villarta de los Montes vista desde el noroeste, con la Sierra de la Iglesia a su derecha, al sur de la localidad si se consulta el mapa, y la Sierra de la Umbría, por la que discurre la etapa 16, a sus espaldas, al este en el plano. El camino por el que discurre el CN está asfaltado en su tramo inicial, y luego se convierte en una pista forestal de tierra, con un color ocre claro amarillento muy característico. Cuando hizo la foto aun quedaban algunas horas de luz, pero el cansancio era máximo, así que ver el pueblo, que era la meta de la jornada, fue puro gozo.
325.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cañada Real Segoviana (Villarta de los Montes - Badajoz).
El Camino Natural corta la Cañada Real Segoviana nada más dejar atrás Villarta de los Montes. Aunque el trazado no está amojonado, queda claro en el tramo que muestra la imagen por los dos muros de piedra que delimitan terrenos particulares. Aunque bien pudiera ser que cuando se proceda a su amojonamiento el ancho de la vía pecuaria los exceda. El bosquete de encinas parece interrumpir su avance. Es probable que estos senderos aun se usen para desplazamientos cortos entre el redil de los rebaños y los mejores pastos. La Cañada Real Segoviana es una de las vías pecuarias más importantes. Tiene una longitud total de unos 500 Kilómetros, desde Neila en La Rioja hasta Las 5 Villas en Badajoz, relativamente cerca de este lugar.
325.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Abrevadero junto a la Cañada Real Segoviana (Villarta de los Montes - Badajoz).
El punto de cruce de la carretera y la vía pecuaria es además descansadero, con un abrevadero bien abastecido, de lo que se infiere que la vía pecuaria es utilizada aunque sea para desplazamientos cortos. En el frontal aparece lo que parece la marca de un ganadero. Hay dos piletas, seguramente la alta para ganado vacuno y la de menor altura para el ovino, que es el característico de Extremadura.
domingo, 8 de julio de 2012
300.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)
300.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Camino de servicio del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
El camino se acerca y se aleja del agua y a veces toda la aridez del verano golpea en la garganta. Un camino como este es el que me aleja de tí, entre encinas cuajadas de flores de polvo, trazado sobre la escoria gris de las pizarras y las calizas, entre los pastos resecos como la yesca por el olvido de la lluvia. Es un camino recto, sin titubeos, y eso duele, que se clava en el horizonte como una flecha, sin un solo reproche del terreno. Y mientras lo recorro rezó por volver a ver el agua, la orilla de tu cuerpo, la humedad de tu presencia. Porque sin tí el camino no me lleva a ninguna parte salvo lejos, y lejos de tí ha de ser también lejos de todo lo demás para poder soportarlo. Para ir hasta tí son todos mis pasos, mi risa y mi primavera. Lejos de tí me conducirá el final de cualquier otoño breve. Tal vez este camino también, que recorriera antes de conocerte, porque te encontré para perderte y no tenerte, entonces como ahora, es mi único patrimonio.
300.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Ermita de Nuestra Señora de la Antigua (Villarta de los Montes - Badajoz).
Ha asido ahora, al mirar detenidamente la foto cuando he reparado la presencia de la Ermita de Nuestra Señora la Antigua, al otro lado del embalse, haciendo uso del zoom. A simple vista se intuye la presencia de casas en lo alto de la colina junto a la orilla. El mapa indica que se trata de una construcción religiosa mediante el característico círculo con una cruz negra adosada, como el símbolo de lo femenino, pero invertido. Está justo en la vertical de la segunda encina en la margen de la curva, la pequeñita. Se traza una línea vertical que atraviese el pantano y justo en la otra orilla se adivinan una construcciones blancas. Son dos edificios. Uno de ellos, creo que el de la derecha, es la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, de estilo mudéjar, edificada en el siglo XIV, con un destacado retablo barroco, pinturas del 1540 atribuidas a Correa de Vivar, el discípulo español de Miguel Ángel Bounarroti, y una talla sedente de la Virgen del siglo XIII de gran valor artístico. Pero, ¿como se accede hasta allí? En el mapa con el que trabajé y ahora consulto no hay caminos hasta la ermita o su entorno. Como no sea en piragua.
300.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Los últimos pasos del camino natural junto al embalse, antes de virar hacia la Localidad de Villarta de los Montes, están dominados por el Puente de la Carretera BA-158 sobre el Guadiana. Esta carretera procede de la N-430, la ruta que une Ciudad Real, La Mancha, con Extremadura, y tras pasar Villarta de los Montes cerca de la orilla del Guadiana, atraviesa el río y llega hasta Bohonal, una localidad al oeste del Parque Natural de Cabañeros. Como todos los puentes largos sobre aguas amplias en la distancia tiene algo de fantasmagórico, como si se tratara de un espejismo, un deseo del corazón hecho materia, roca de mampostería u hormigón armado. Tiene desde esta perspectiva 9 pilares dentro del agua, para una longitud de vano cercana a los 500 metros, medida a ojo de buen cubero en el mapa no en la foto donde no tengo referencias. Según averiguo en Google hay un segundo puente antiguo, medio derruido, cercano a este, que solo emerge de las aguas cuando la capacidad del pantano disminuye mucho. No se situarlo, pero creo que en la imagen quedaría por detrás del que vemos, o delante, muy cercano a él.
300.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Lo narro como el final pero en realidad fue el comienzo de la jornada. Y me costó abandonar la visión del puente, como si con el ante la vista no fuera a ser capaz de hacer pie en el paisaje. Lo fotografié hasta la extenuación. Tal vez no fuera a haber otra cosa relevante más adelante. Ahora se que es lo que escondía la etapa y también que tengo que volver para conocer la otra orilla. Ver un puente y no cruzarlo es sin duda un error que tarde o temprano ha de traer consecuencias. Volver contigo o con tu recuerdo. Tanto da una cosa como otra mientras el sol brille sobre el tablero del puente y el mediodía abarque todo el ancho del río de una orilla a otra.
Nneka - Shining Star
sábado, 7 de julio de 2012
299.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)
299.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Me resultó extraño encontrar esta playa fluvial en el Embalse de Cíjara. Tan convincente, con su forma curva, arena de color claro y hasta oleaje rompiendo en la playa. Solo faltaba el olor a mar. Y los bañistas. Me extrañó no verlos, aunque supongo que se trata de una comarca remota y un lugar de acceso complicado. Aunque también el aislamiento suele ser un gran aliciente para muchos. Lo cierto es que toda esta zona está desaprovechada por el turismo en cualquiera de sus variantes. Ni un solo senderista, pescador, bañista o simple excursionista logré ver hasta bien entrado el río en la provincia de Badajoz, y aun así en muy escasa cantidad. Cierto que la playa es pedregosa y hasta tiene trozos de madera, pero recuerdo las playas de Mazarrón atestadas de alemanes y no eran mucho mejores que esta. Sí, aquellas tenían chiringuitos, lo mejor de la civilización para algunos. Eso lo explicará.
299.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Me acerqué a la linde del agua y la ilusión fue completa. Había algas en la rompiente. Lógicamente no habías olas propiamente dichas, con crestas rizadas y progresando hacia la orilla. Si un oleaje del tipo que se produce esas raras veces en que el mar está en calma chicha. Me introduje en el agua para así aprovechar y limpiar los zapatos que los tenía muy castigado por el polvo del camino. El viento que avanzaba entre las sierras agitaba la superficie del embalse y creaba diminutas olas que iban a estrellarse contra mis zapatillas de cuero colombianas.
299.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Entornando los ojos podría evocar a esas playas de Cantabria con el bosque a sus espaldas. Bosques de encinas que en las peñas que flanquean el Cantábrico son más feraces, pero muy similares en aspecto en la distancia. Arriba del talud va la carretera. Me queda la duda de si esta playa emerge como consecuencia del bajo nivel del embalse. Es muy probable. Hay una disposición escalonada en la playa, con líneas paralelas a la orilla claramente dibujadas en la arena, que solo se explica si el talud ha estado sumergido durante un tiempo prolongado. Eso explicaría que se desatienda un paraje tan hermoso a tantos cientos de kilómetros. La falta de costumbre en su uso entre la gente del lugar. No obstante, recorriendo la siguiente etapa conocí una piscinas fluviales al otro lado de Villarta de los Montes tan faltas de público como esta playa. Los lugareños, su única clientela potencial, no andan interesados en los baños fluviales.
viernes, 6 de julio de 2012
298.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Cola del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)
298.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Cola del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
El camino que proviene del Refugio de Valhondillo alcanza la orilla del Guadiana tras atravesar la Sierra de la Umbría y descender entre masas de encinar. La carretera desemboca en la Cola del Embalse de Cíjara a la altura de la desembocadura de la Vertiente del Acebuchal. El río ya tiene un ancho apreciable que no deja lugar a dudas que el tramo está próximo a punto represado. El camino abandona el sendero forestal y toma el de servicio del pantano, que discurre por la orilla izquierda, al sur de la lámina de agua, tan próximo a su margen como le es posible.Son aguas reposadas, como si estuvieran agotadas tras el paso de las montañas y el embalsamiento fuera bien recibido para reponer fuerzas. Aguas color zafiro que forman un ligero oleaje en las playas fluviales. La imagen capta el río hacia aguas arriba. Tras la curva hacia la derecha al fondo de la imagen comienza la zona de estrechos (Estrecho de la Murciana y Estrecho de las Hoces).
298.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Camino de acceso al Refugio de Valhondillo (Villarta de los Montes - Badajoz).
La primera recta en la ruta de ascenso. El embalse está justo a mis espaldas. Es una pista de tierra donde el polvo se acumula, con piedras de caliza y pizarra en el firme que convierten la conducción en una prueba de resistencia. Justo en frente la Sierra de la Umbría, pero la ruta hace un quiebro para no escalarla de forma directa, sino para discurrir en paralelo a ella y dirigirse hacia la sierra que es su continuación: La Sierra de los Bueyes. Tengo ya los ojos saturados de encinas. La visión del agua del Guadiana, junto al que llevo toda la mañana, apenas elimina la sensación de sofoco y aspereza por el calor, los pastos quemados por el verano y el polvo del camino, y ahora he de alejarme de la orilla del río para escalar las montañas resecas. Siento pereza. La subida será lenta por las numerosas paradas, angustiosa porque además de la etapa he de completar el final de la anterior, que quedó inconclusa el día anterior. Ni un alma en toda la jornada. Un paisaje vegetal y mineral que carece de movimiento propio y de voces. Solo la columna de polvo de mi todo terreno desdice que es un mundo sin sucesos.
298.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vertiente del castillejo (Villarta de los Montes - Badajoz).
Muy pocas viviendas o haciendas se divisan en la zona y de esas pocas casi ninguna de muestras de estar habitada. En la otra orilla, a la altura de la desembocadura de la Vertiente del castillejo, uno de tantos arroyos y regatos que captan las aguas de lluvia de las sierras circundantes, se adivina un cortijo. Las laderas en su entorno están adehesadas, con muy poco arbolado, lo que refuerza la tesis de que se trate de una explotación ganadera. A este lado una playa fluvial sin explotar evoca el lejanísimo mar.
jueves, 5 de julio de 2012
297.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Apriscos en la Sierra de la Umbría (Villarta de los Montes - Badajoz)
297.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Aprisco en la Sierra de la Umbría (Villarta de los Montes - Badajoz).
La prolongación hacia el oeste de la Sierra de los Bueyes recibe el nombre de Sierra de la Umbría. Eso dice el mapa que ahora consulto. Allí sobre el terreno no hay especial diferencia entre una cadena u otra. Su orientación es hacia el noreste, por lo que umbría es una denominación que le cuadra. Una abandonado el pinar y dejado atrás el Mirador de Los Almendros, la pista de tierra que sigue el camino natural baja casi en línea recta hacia el Embalse, discurriendo entre encinares y jarales polvorientos. Varios apriscos para el ganado pueden verse en su margen, con cercados de piedra donde reunir el ganado por las noches. Es emocionante situarlo en la foto de satélite. Desde el aire tiene forma de hoz, algo más vertical que en el emblema comunista. Los apriscos son lugares donde tener el ganado a resguardo durante las noches o en momentos de tormenta. Son rudimentarios, aunque este probablemente lleve tiempo sin usarse y el que carezca de techumbre podría justificarse de esta manera. Más allá de la valla es hermosa la orla de jara entre el aprisco y la masa de encinar. Seguramente esta orla sería zona de pastos que el abandono ha permitido que se vea invadido por el matorral invasor. La jara es una especialista en colonizar los claros de los bosques, las fallas en la masa, por así decir. Su presencia es síntoma de degradación del bosque, aunque lógicamente es el primer paso para su recuperación también. Así, el pasto se ha visto sustituido por el matorral, y cuando el suelo evolucione otro poco, cuando madure lo suficiente, la encina recuperará su territorio.
297.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Aprisco en la Sierra de la Umbría (Villarta de los Montes - Badajoz).
Muy cerca del primera, un segundo aprisco ocupa una amplia explanada a la derecha de la senda. Se trata de un circulo de piedras adosado a una construcción de ladrillo y plancha de latón. Las ovejas habían de dormir a la intemperie, pero los pastores tenían una rudimentaria vivienda construida por ellos mismos. Piedras de gran tamaño lastran la plancha ondulado que hace las veces de techumbre, imagino que para que esta no se la lleve el viento cuando sopla fuerte. La ganadería extensiva ha visto muy mermada su actividad en las últimas décadas. Subsiste de forma apreciable en el caso del ganado lanar. De vez en cuando los viajes me regalan el cruce con un rebaño de ovejas, una de mis capturas favoritas. Últimamente los rebaños de cabras empiezan a proliferar tímidamente por su uso para eliminar el matorral en los montes. En este viaje al Camino Natural del Guadiana vi alguno, aunque en el tramo de Ciudad Real.
297.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Montañas en torno al Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Esta imagen fue tomada en la explanada en la que se situaba el primero de los apriscos. Sorprende la ausencia del río. No solo no se divisa sino que no parece posible que discurra por estos parajes. Y sin embargo está ahí. Es una sucesión de pequeñas montañas, una sierra detrás de otra, y en el espacio que media entre dos filas de montañas ha de discurrir el Guadiana. Rastros de pasto agostado hacen pensar que este prado si que ha sido explotado por el ganado la anterior primavera. Quizás el aprisco no esté en uso ya, pero la pradera si probablemente. La vegetación no aporta ninguna sorpresa. Encinas en la lejanía, jaras y algunas retamas en el límite del prado.
297.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Montañas en torno al Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
A veces siento la tentación de omitir el regreso. Quedarme allí, no volver, dejar partir sin mi el tren de vuelta. La lejanía es la más hermosa de las sirenas, la de canto más dulce, la más persuasiva al prometer el olvido. No volver a donde el dolor de la ausencia me devora, donde el corazón deja de ser ingrávido y no tener a quien amas pesa. Reinar en la soledad, donde mi imperio no podría ser discutido por nadie. Lejos, lejos de todo, por siempre y para siempre.
David Bowie - Heroes
297.5.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Sierra de Los Bueyes y Sierra de la Umbría (Villarta de los Montes - Badajoz).
A veces un reportaje fotográfico consiste básicamente en parar periódicamente en la ruta que se sigue para hacer fotografías hacia adelante del camino, hacia atrás y hacia los lados. La tentación de mirar al lugar de donde se procede siempre es grande, como si se temiera no haber advertido todo lo que era importante cuando se estuvo allá y hacer una foto nos cubriera las espaldas. La imagen está captada desde la expanada del segundo de los apriscos. Desde esta posición puede verse la Sierra de la Umbría y en segundo término la Sierra de los Bueyes con sus masa de pinar. Hay una zona densa de pinar enfrente justo, la más feraz de las vistas hasta el momento.
miércoles, 4 de julio de 2012
296.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz)
296.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).
El mirador se sitúa justo en el borde de la masa de pinar de piñonero, cuando ésta se ve sustituida por un encinar más o menos aclarado según las zonas, por la intensidad de la explotación ganadera del suelo. En una curva del camino más o menos despejada de arbolado, llana y amplia para habilitar una pequeña zona de descanso y de estacionamiento de vehículos, aunque ya sabemos que el camino natural se haya de recorrer a pie, en bici o en caballo. Otras rutas de la red de caminos naturales han instalado bolardos y vallados para impedir el paso de vehículos. En el caso del CN del Guadiana veo esta opción más complicada ya que aprovecha pistas forestales y caminos de servicio de canales y embalses que me cuesta pensar que se veten al tráfico. Pero todo podría ser en un futuro. El mirador aprovecha el desnivel de la ladera de la Sierra de los Bueyes para ofrecer vistas del valle del Guadiana y de las montañas situadas en la otra ladera. El río discurre lejano, pero tras pasar el Estrecho de las Hoces experimenta un ensanchamiento en su cauce producto de la proximidad del Pantano de Cíjara que lo hace más visible. Podemos ver tramos de la cola del embalse si dirigimos la mirada en tres direcciones distintas. El paraje donde se ubica se denomina los almendros, aunque el mirador en si no tiene denominación. Al menos ningún cartel rebela su nombre verdadero.
296.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).
Las montañas que flanquean el Guadiana son ásperas sierras donde crece la encina allá donde puede y la jara domina en muchas zonas. La jara extremeña que también cubre de nieve de flores otras sierras pacenses y cacereñas. Desde donde estoy puede verse el siguiente tramo de camino, aun con pinos en su borde, pero solo mirando atrás, hacia lo ya recorrido (en mi caso lo aun por recorrer ya que recorrí el camino al revés), pueden verse masas extensas de pinar. El río es solo un triangulo coloreado de azul en la lejanía, una tesela del paisaje que reconozco como cauce porque voy sobre aviso. Paisaje tan agreste como solitario, falto de componentes que delaten la presencia humana. Ni una construcción ni una carretera. Siquiera un tendido eléctrico. Tan solo el camino forestal que sigue el camino natural y es la única ruta posible para bajar hasta el embalse.
296.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).
Otro trocito de río que le robamos a la distancia. Esa explanada pelada, sin apenas árboles pero de tonalidad uniforme, justo en la dirección donde está el río, es una zona de pastos. La hierba hace tiempo que se agosto y ahora tan solo queda el polvo pardo claro que dejó al marchitarse. Con las lluvias de otoño volverá a brotar el verde claro en el paisaje. No es la época adecuada quizá para recorrer el camino, pero todo tiene su recompensa seguramente. Ni lluvia ni excesivo calor y cierta tranquilidad en el ambiente. Siquiera vacas o ovejas me acompañan en este viaje. Aunque algunas veré en próximos días. Del otro lado del río hay dos pequeñas mesetas que también parecen majadas de pastos, explotaciones ganaderas con actividad seguramente en otros momentos del año. Ahora la tierra está dormida esperando la llegada de las lluvias para despertarse. Dos sombras sobre la ladera de enfrente parecen querer hacer la promesa de su pronta llegada.
296.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).
Detrás de las montañas de la derecha está el Estrecho de las Hoces. En esa dirección queda Ciudad Real y La Mancha. El tramo de río visible hacia el este es más angosto que el que se ve en las otras dos direcciones. Acaba de cruzar las montañas, de atravesarlas, y ahora ha de discurrir entre ellas. Aunque en poco acabará venciéndolas, ensanchando su vientre en el Embalse de Cíjara, haciéndolas retroceder con el empuje de su orilla. En esta dirección las masas de pinar son más compactas. La inclinación de la ladera permite el arraigo del arbolado pero al tiempo es la suficiente como para dificultar el pastoreo. En la cumbre, en la esquina de la derecha, se aprecia el verde más claro de los pinos.
sábado, 30 de junio de 2012
295.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Sierra de los Bueyes (Villarta de los Montes - Badajoz)
295.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Pinar de pino piñonero (Pinus pinea) en la Sierra de los Bueyes (Villarta de los Montes - Badajoz).
Cuando recorrí la Etapa 15 del Camino Natural no pude completar el último tramo, el de ascenso al Refugio de Valdoncillo. En la Garganta de las Hoces se perdía la senda que debía seguir. Mejor dicho, dejaba de ser posible recorrerla con vehículo, lo que me obligaba a recorrerla a pie, lo que hubiera supuesto invertir un tiempo del que no disponía. Tras intentar diversos apaños sin suerte decidí recorrer ese trecho desde el comienzo de la etapa siguiente. La etapa 16 la inicie desde un punto próximo a su ensamble con la etapa 17 ya que la ruta más lógica para acceder a la zona era a través de la localidad de Villarta de los Montes. Así que la etapa 16 la hice al revés, dejando para el final del día el tramo de la 15 sin inspeccionar el día anterior y que completé cuando ya el sol empezaba a ocultar detrás de las montañas que me rodeaban. Cuando recorría las mil y una curvas entre pinos que me conducían hasta el refugio llegué a desesperar pensando que no podría completar lo planeado para la jornada. También es verdad que no hacía más que detener el vehículo para tomar fotos. Un bosque de pinos es algo hermoso y sin duda fotogénico. Dentro de la masa es difícil ofrecer en una imagen una visión de la misma, así que cada vez que llegaba un claro que me permitía tomar distancia respecto al arbolado bajaba del vehículo a fotografiar los rodales con aquel verde tan terroso que no he visto en ningún otro bosque, no se si producto del color pardo claro de la tierra.
295.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Pinar de pino piñonero (Pinus pinea) en la Sierra de los Bueyes (Villarta de los Montes - Badajoz).
Los ojos también se cansan de ver polvo en el camino. El sotobosque del pinar era un descanso para la vista, con su leña cubriendo el suelo que cruje cuando la pisas. Hasta ahora intentaba esquivar el subir al blog fotos en las que se viera mi sombra, mi firma de algún modo. Tras mirar esta imagen empiezo a cambiar de opinión. Aquí mi identidad está representada por el contorno de un trapecio en cuyo interior hay una circunferencia. Es la sombra de mi cabeza y mis brazos por encima de ella, con las manos sosteniendo la cámara de fotos. He quedado reducido a dos figuras geométricas, simples, nada complicadas. Elementales, es decir, no formadas por la combinación de otras. Resumido a unas pocas frases que se pueden expresar en lenguaje matemático. Apenas soy más. Quizás un puñado de sentimientos que sabiamente la geometría ignora y no traduce a su jerga. En un mundo que también tiende a la simpleza, pero en color, verde, azul y blanco, yo soy sombra que se proyecta gris en primer plano, un intruso, alguien que no está invitado, que debería confundirse con el resto de las sombras pero que se delata con unos trazos ajenos a la naturaleza. El sol a mis espaldas y el bosque ante mis ojos. Siento tristeza por no poder formar parte de tanta belleza.
295.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Pinar de pino piñonero (Pinus pinea) en la Sierra de los Bueyes (Villarta de los Montes - Badajoz).
Me gustan esos árboles que por su elevada talla y delgadez de tronco se arquean y con el viento se mecen como si fueran juntos o trigo mecido por la brisa. Como debe ser, en las laderas orientadas hacia el norte y el oeste los pinos eran más altos y más esbeltos. Las plantas, incluyendo los árboles, crecen hacia la luz, cualquiera que tenga una terraza con plantas lo puede comprobar, inducir a algunas, por ejemplo a los cactus, a crecer en horizontal si la luz más cercana la tiene a derecha o izquierda. Cuando el árbol vive en sombras perpetuas su crecimiento se acelera. La penumbra induce a los árboles a crecer. Cuando hay luz el árbol invierte su energía en fructificar. Por eso los países meridionales facturan fruta hacia el norte y los septentrionales madera para el sur. En Finlandia está el paraíso de la madera, con pinos que crecen rectos y altísimos, dando el mejor rendimiento al convertir su madera en planchas. Claro está que el crecimiento de los árboles mayor en algunos sitios del monte que otros podría deberse a una simple cuestión de edad, de la cantidad de tiempo transcurrido desde que fueron plantados, en cuyo caso mi explicación, aunque válida, no sería aplicable en este caso. Aunque diría que sí. Eran las 5 de la tarde cuando realicé esta foto y la ladera a la izquierda del camino ya se ve en sombra. Demasiado pronto para una orientación hacia levante siendo la fecha que era. Momento: 17 de septiembre de 2011.
295.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Pinar de pino piñonero (Pinus pinea) en la Sierra de los Bueyes (Villarta de los Montes - Badajoz).
Si la subida al Refugio de Valhondillo fue lenta, por ir controlando la ruta, no perderse en los cruces, buscar los lugares significativos y fotografiarlos, la vuelta, tras llegar al Estrecho de la Murciana y completar así la etapa anterior, fue a tumba abierta. El trabajo de la jornada estaba acabado pero el trecho hasta el hotel era largo y por caminos muy tortuosos. Lo cierto es que puede que no tenga sentido correr para dormir solo en una habitación de hotel, sin siquiera televisión, pero tenía polvo hasta en las cejas y necesitaba no pensar en nada. El camino era ancho así que el peligro fue nulo, pero me recuerdo dando saltos sobre la silla del todo-terreno en cada bache y desnivel de la calzada. Llegar al asfalto fue un alivio para mis huesos cansados. Al llegar a la habitación, tras ducharme y cenar el consabido bocadillo, solía dormirme a las primeras de cambio. Ojalá que de un tirón hasta la mañana siguiente, pero hace años que mis noches son agitadas. Ya se que lo pinto como algo duro, peor lo echo de menos. Los viajes, esa soledad sin nadie, que me parece más verdadera que esta otra acompañada. Ni un solo vehículo me crucé ni en la subida ni en la bajada. Bosque solitario, siquiera frecuentado por gamos y ciervos.
lunes, 23 de abril de 2012
273.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Estrecho de la Murciana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real)
273.1.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Estrecho de la Murciana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
A medida que iba bajando por el camino en dirección al Estrecho de las Hoces la zona de sombra en el valle se iba ensanchando con la caída del sol y me iba adentrando más en ella. Las imágenes en perpendicular al camino, hacia la otra vertiente del valle, se iban complicando cada vez más al haber dos zonas claramente diferenciadas en cuanto a iluminación. Para quien no maneja una cámara con soltura y apenas si sabe otra cosa que encuadrar y disparar la foto, los contrastes de luz se vuelven un problema irresoluble. La vegetación de la margen izquierda tenía claros que me permitían asomarme al río y buscar encuadres, pero al fotografiar una zona iluminada desde otra en sombra o al revés rara vez obtengo un buen resultado. El camino estaba en buen estado pero lo cierto es que no conduce a ningún lugar. Acaba junto a un área de descanso a la orilla de río, con aspecto de no ser utilizada habitualmente.
273.2.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Estrecho de la Murciana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
El Estrecho de la Murciana es otra garganta en el río, muy cerca del Estrecho de las Hoces. Tanto que a veces suelen considerarse como un único desfiladero con la denominación conjunta del segundo. Los colonias de nenúfares cubren las orillas. Las nutrias campan a sus anchas. Los corzos cuando los dejan los pocos visitantes. Los arces de Montelier (Acer monspessulanum) adquieren tonos rojizos en su fronda en otoño. El agua avanza calma. Eran las seis y media de la tarde y la sensación de calma potenciada por el cansancio del día muy poderosa. Vagué por la zona sabiendo que era mis últimos momentos de trabajo. Al otro lado del Guadiana hay una carretera y una zona con mesas de madera. Había un par de familias disfrutando de la tarde y una niña sentada sobre una enorme piedra en la orilla tratando de pescar algo con una caña. Estuve espiando un rato. La distancia era la suficiente para no ser advertido como un intruso. Esa melancolía del trabajo acabado cuando nadie te espera. En la televisión del hotel solo funcionaba un canal, TVE1. Siempre me llevo varios kilos de libros y revistas que rara vez siquiera ojeo porque el sueño me vence rápido. Me hacen compañía, son una garantía de poder leer si se me antoja y de tener variedad para elegir. Muchos dirían que prefiero los libros a las personas y me costaría rebatir esa afirmación. Oí los gritos de las niña pidiendo ayuda a su padre. Algo había picado.
273.3.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Estrecho de la Murciana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
Entre dos luces el río y mi mente, vencida por el cansancio del día. Me evado hacia tu recuerdo. Vuelve a haber silencio entre los dos. Preguntas que prefiero que no me contestes por temor a tus respuestas tajantes. Ya hubo suficientes despedidas entre los dos, demasiadas renuncias cuando ninguno pidió nada al otro y ambos sabemos que juntos no somos un futuro razonable. Con que me dejes quererte me conformo, con que me quieras a tu modo y no te lo calles tengo bastante. Tus labios de hojas de limón para besar el olvido, tus manos de hojas acuáticas para flotar sobre las aguas calmas. En orillas opuestas de un recodo del río. Tan cerca de mi pero tan irremediablemente distante. Esta noche quiero cerrar los ojos cuando aun esté bien despierto para poder gobernar los sueños en los que te apropiarás de mis deseos.
sábado, 21 de abril de 2012
272.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Cola del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)
272.1.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Desembocadura del Río San Marcos.. (Villarta de los Montes - Badajoz).
Aguas abajo del Estrecho de las Hoces, ya en territorio extremeño, el Río Guadiana se ensancha como consecuencia del represamiento del río a la altura de Poblado de Guadisa, algunos kilómetros después. Así que el Guadiana pasa sin solución de continuidad de ser un cauce angosto a ver ensanchada su cintura de forma exagerada y artificial. Asomándome al barranco sobre los madroños enraizados en la pendiente, pude ver el río en una zona en que se formaban islas y meandros ciegos. Tuve suerte porque el Guadiana discurría al norte y al oeste, en la zona aun iluminada por un sol en franca decadencia. Solo el pie de la montaña había sido devorado por las sombras del atardecer. En la otra margen puede verse el punto de desembocadura del Río San marcos, en ese momento con el cauce completamente seco. Discurre justo al pie de la loma que queda cortada a la derecha de la imagen, del otro lado de la misma, discurriendo junto a la encina solitaria. Esta es tierra de corzos y es la hora para verlos, las últimas horas de luz del día. Los cérvidos prefieren los encinares a los pinares por la bellota. Agua y alimento en el mismo lugar, y escasa presencia de personas. El camino de tierra que parte de la orilla conduce a una hacienda aislada.
272.2.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Desembocadura del Río San Marcos (Villarta de los Montes - Badajoz).
La misma imagen pero desde algo más abajo y con un poco de zoom para evitar el borde la franja sombreada en el pie de la imagen por el declinar del sol. El río marca en esta zona la divisoria entre provincias, por lo que la otra orilla es territorio manchego. Asimismo, el Río San Marcos marca la divisoria entre dos municipios. La loma arbolada es territorio del Termino Municipal de Arroba de los Montes, y el resto terreno de lo que se extiende al otro lado del Guadiana pertenece al Término Municipal de Navalpino. Son municipios en franca regresión en lo que a población se refiere. El segundo apenas llega al medio millar de habitante. El primero, con una extensión que es el tripe que la del otro apenas llega a los 300. En la cima de la montaña de en medio hay un cortijo. Es la Casa del Collado del Pintor. En la orilla hay dos coches que solo es posible verlos aguzando la mirada o ampliando la imagen. hay incluso una sombrilla. La franja de ribera sin vegetación es amplia, indicativo de que el embalse está bajo y el ancho del cauce es menor de lo habitual. Probablemente las charcas de la orilla extremeña probablemente desaparezcan cuando el calado del río es el habitual. Es una pena la presencia de personas, porque estoy casi seguro que sin ellas la imagen incorporaría algún corzo, y quien sabe si algún ciervo. El río San Marcos discurre por el borde de la zona de matorral de la derecha de la imagen y al inicio del tramo que discurre hacia la derecha, es decir, al inicio del último tramo con forma de cuña, se junta con el río Valdehornos, cuya traza puede adivinarse por la hilera de árboles en mitad de la llanura pelada.
272.3.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Casa de Majada Alta (Villarta de los Montes - Badajoz).
En lo alto de una montaña junto al río con forma de pirámide americana, en uno de los extremos de llanura que la corona, hay una casa. El camino de acceso en el mapa, en la cara oculta en la imagen, está marcado con una línea discontinua, señal de que se trata de un sendero de tierra, probablemente en estado precario. El lugar es hermoso, pero no imagino quien quien pueda querer vivir tan apartado. La tierra no es productiva, salvo para la caza. Sin tareas salvo ver pasar el tiempo y contemplar la civilización desde lejos a traves de la TV o la radio. Las localidades con lo necesario para abastecerse de forma periódica y tener la posibilidad de una solución en caso de mergencia están a no menos de 70-80 kilómetros. Seguramente se trata de una finca de recreo, incluso puede que abandonada. Si en las urbanizaciones cercanas a las grandes ciudades la inseguridad es alta, aquí, en medio de la nada, sentirse protegido debe ser una quimera. Cada vez son más las fincas que se ven deshabitadas en el monte. Pero, por otro lado, cuanta calma. Siento envidia de quien puede perder el tiempo a la orilla del río cada mañana y cada tarde, ver anochecer en la ribera, en el desfiladero, sin nada dentro de la cabeza, sin preocupaciones, sin afanes, sin deseos. Sentir el frío del ocaso y no esperar nada. Que sean todos los días sean tan parecidos que este o el próximo pueda ser perfectamente el último. Desear la muerte por no desear la vida y que nada se altere ni cause malestar en nadie. Ojalá acabara todo ahora mismo y pudiera descansar para siempre. Irme solo, olvidado, sin el temor de haber defraudado a nadie. La línea de sombra desciende por la ladera del valle en la que me encuentro camino del río. Yo traigo la noche, me mezclo con ella, avanzo en su vanguardia.
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