Mostrando entradas con la etiqueta Infraestructuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Infraestructuras. Mostrar todas las entradas
domingo, 19 de mayo de 2013
336.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid)
336.1.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid).
La única actuación reciente sobre el tramo de río aguas arriba del Puente del Rey es una pasarela peatonal denominada "Pasarela Almuñécar" y que permite la conexión entre las calles Ribera del Manzanares (ribera derecha) y Aniceto Marinas (ribera izquierda). No está habilitada para vehículos, si para peatones y ciclistas. Se inauguró en 2011, así que puede encudrarse dentro de las actuaciones del proyecto Madrid Río.
336.2.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid).
Llevaba muchos meses sin escribir en el blog. Se puede considerar que estos meses de inactividad han sido su segunda crisis grave, cercana a su cierra. La vez anterior se produjo en las Navidades de 2011. Entonces perdí la fe en todo, sobre todo en mí mismo, aunque esto último no es difícil porque nunca he tenido mucha fé en mí, y dejé de escribir. Hasta que meses después volví a mentirme a mi mismo y hasta logré engañarme convenciéndome que lo que tenía que decir podía ser relevante para alguien. Esta segunda crisis casi obedece a la razón contraria, pero obedece también al efecto de las Navidades. Más bien afectado por las proximidades de la de 2012 sentí la necesidad de escribir, para olvidarlo todo, para callar el sonido de las cosas que ocurrían todos los días con el ruido de mi propia voz. Podría haber escrito en este blog, pero es demasiado personal, más que el otro. Además, quería cercanía con mis lectores, quería probar como era tenerlos cerca, discutir de lo escrito con ellos. Así que opté por escribí sobre fútbol. Y lo hice casi de forma rabiosa, al ritmo de casi un artículo diario. Me dejé tentar por el triunfo. Mal está que lo digo, peo estuve a punto de lograrlo. Si no lo hice es porque yo mismo lo impedí. Empezaba a ser conocido en el ámbito futbolístico de Twitter. Y entonces yo mismo me encargué de estropearlo, enfrentándome de forma gratuita con quienes deciden a quien hay que leer y quien no en el 2.0 en temas de fútbol. De forma gratuita porque los enfrentamientos siempre lo son. Hasta el Diablo está abierto a un apaño. Descubrí que en Twitter también hay mafias de poder, y en vez de dejarlo estar -La Luna describe una órbita irregular alrededor de la tierra pero sería una locura querer subir allí arriba para tratar d colocarla en su trayectoria correcta- quise mostrarselo a la gente. Que ya lo sabía y prefería fingir que no. Un ictus hace aproximadamente un mes puso mi cronómetro a cero. Ahora todos los análisis y planteamientos, todas las estrategias elaboradas antes de pasar por la UVI han quedado obsoletas y estoy a la espera de reordenarlo todo. Si hay tiempo, si tiene sentido, si aun quedan cosas que reordenar. Durante todo el año 2011 quise morirme y me consta que el cuerpo siempre acaba haciendo caso a nuestros llamados si se perseverá y se le logra convencer. Una vez en marcha luego e difícil pararle. Así que aquí ando traicionando a mi propio cuerpo, tratando de mantenerle vivo después de pedirle su ayuda para acabar con todo. Las ansias de autodestrucción siempre chocan con el instinto de supervivencia y su lucha es enconada y subterránea. Nunca se sabe muy bien donde se sitúa en un momento determinado el campo de batalla y quien lo lleva mejor en la riña. El teatro de operaciones parece ser que ha sido mi cabeza. Parece hasta justicia poética. Y ya me han advertido que el siguiente escenario bélico será mi corazón. Ninguna sorpresa. Siento ganas de escribir, pero mi mente está algo nublada. Pero el fútbol ha dejado de ser una prioridad. He dejado de ser un escritor de interés en ese tema. Desde que regresé del hospital he intentado bastantes escritos y solo he completado dos, que son pésimos. El declive es inevitable. También hay otras cosas que necesito escribir. Dejé un cuento de ciencia ficción inconcluso y tengo otro en la cabeza, para mi muy importante, que podría ser el germen de una novela corta. Además, una parte importante de mi terapia es pasear todos los días, he de ponerme en marcha en lo físico. Cuento con la complicidad de mi hermano. El haber estado a punto de morir me ha redimido de mis pecados. Todos me han sido perdonados y mi familia se desvive por mantenerme a este lado de la raya. Para darle liciente a los paseos hemos decidido convertirlos en excursiones para conocer mejor Madrid los días festivos, en que aparcar el coche es fácil. Le mostré en la primera el parque del CYII de Plaza de Castilla, que ya mostré en este blog, en la segunda fuimos a otro parque del Canal, el de Islas Filipinas. Y ayer comenzamos una visita en etapas para conocer el resultado del Proyecto Madrid Río. Cada uno con su cámara, cada uno con su visión de lo que vemos. Viajar acompañado es una experiencia nueva. Me temo que Madrid será el casi único tema a partir de ahora. Trataré de intercalar entradas referidas a antiguos viajes. Estoy de vuelta. A pesar de que las entradas a este blog son más numerosas que al otro no tengo claro siquiera de que tenga lectores. ¿La gente lee los pies de foto? No importa, recupero así esa sensación, que puede ser frustrante a veces, pero que es identificativa de quienes escriben en blog: La de no saber el alcance y repercusión de tus palabras. No pocos son los momentos en que tienes la sensación de que le hablas al silencio. Bienvenido se ese vértigo, Gracias por acogerme otra vez entre vostros, queridos ¿lectores?
335.- Río Manzanares aguas arriba de la Pasarela de Almuñecar
335.1.- Río Manzanares aguas arriba de la Pasarela de Almuñecar.
Mañana fresca en Madrid. Teníamos planeado conocer la zona del Manzanares remodelada por el proyecto "Madrid Río", pero tras mucho buscar donde aparcar y encontrar hueco cerca del inicio del recorrido del río por la ciudad decidimos centrarnos en la zona que apenas se vio alterada por las obras. Las riberas se conservan tal cual, con escollera de granito en la que falta mucha roca. El agua está razonablemente limpia. Hay presencia de ánades reales (Anas platyrrhynchos) y cormoranes (Phalacrocorax carbo). Los paseos peatonales aledaños al río tampoco han sido mejorados. Abundan en el arbolado los fresnos y las acacias. La corriente del río era fuerte. Los patos que nadaban en él creaban amplias estelas, y el cielo estaba tranquilo, pero con presencia de nubes, situación propicia para el juego de espejos.
335.2.- Ribera derecha del Río Manzanares.
No todo lo que vimos lo supimos interpretar. Me llamó la atención nada más verlos estos extraños balconcillos de madera muy numerosos en el tramo que visitamos. Por no encontrarles otra función pensé en que debían ser puestos de pesca. El uso de madera es coherente, en las pequeñas construcciones para uso recreativo en las riberas suele usarse la madera por ser un material natural, que se integra mejor en el entorno que otros. Peo a pesar de que planteé esta hipótesis, que mi hermano aceptó luego la puse en duda por varios motivos. Que se practique la pesca en el Manzanares, además en su tramo urbano, parece intuitivamente poco razonable. Además, no se han construido caminos, escaleras o se han puesto en práctica otras soluciones para facilitar el acceso de los posible usuarios de las plataformas. Tampoco es que se muy difícil llegar hasta ellas, peo me extraña que no se haya pensado en nada. Asimismo parecen demasiado numerosos y estar demasiado juntas. Cuando deseché mi propia propuesta decidió defenderla mi hermano. Lo cierto es que más adelante vimos gente aprovechando estas construcciones para pescar, lo que fue una enorme sorpresa, ver gente pescando en el Manzanares parece algo extraño, pero doy fe ahora de que es así, y más adelante aportaré pruebas. Así que parece que yo no tenía razón.
335.3.- Paseo peatonal de la ribera izquierda del Río Manzanares.
A pesar de no estar remodelado en est tramo, la mejora de la calidad de las guas del río ha potenciado su uso público. Muchos viandantes y ciclistas usan el entorno del Manzanares. Son paseos con suelo terrizo y con el arbolado antiguo, que preenta un estado aceptable. Son ejemplares de muchos años en especial acacias y fresnos, que en algunas zonas dan abundante sombra e invitan a sentarse en los bancos que hay bajo ellos.
335.4.- Simulación de ruina de columna antigua
La segunda discrepancia surgía a costa de estas extrañas columnas, que de lejos, por su mal estado y sus capitales hacían pensar en ruinas antiguas. Idea que podía descartarse al acercarse a ellas y comprobar que eran de hormigón armado. Ni griegos ni romanos, ni siquiera los ingenieros de hace unos siglos usaban este material. Entonce, ¿que función tienen estás columnas? Yo no propuse ninguna respuesta, salvo quizá ser los restos de antiguas pasarelas sobre el río. Mi hermano aventuró la hipótesis de que tal vez se trate de mojones para indicar el avance en la ruta junto al río, por ejemplo, cada 500 metros. a mi me parecían demasiado aparatosos. En las vías pecuarios se dispone para este fin una simple señal, que puede ser una señal de metal, de madera o hasta de piedra, siempre de pequeñas dimensiones, nunca un elemento que pesa mucha toneladas y que debe ser complicado instalar. Lo cierto es que las columnas estaban pareadas. siempre de dos en dos, a la misma altura dl río y una en cada ribera.
jueves, 25 de octubre de 2012
333.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Collado de la Maribarba (Helechosa de los Montes)
333.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Collado de la Maribarba (Helechosa de los Montes).
Recuerdo que fue aquí donde nos comimos los bocadillos que nos habían preparado en el hotel. Eran cerca de las tres y media de la tarde y habíamos realizado la etapa 18. Lo hicimos junto a esta cabaña de paja polvorienta, que más parecía una choza del poblado de una tribu africana. Lejos de la civilización, al menos medida la distancia en tiempo, solo teníamos la alternativa de comer lo que lleváramos con nosotros. Quizá no fue el mejor sitio, el aspecto descuidado del lugar no invitaba a comer. Olía claramente a polvo desde el todo terreno, del que no bajamos siquiera para acabar la comida. Hasta los pinos que le daban sombra, aunque frondosos, tenían un aspecto poco saludable, con algunas ramas bajas exageradamente alargadas, como individuos cheposos o deformes. Cuando dimos cuenta de los bocadillos de bacon hicimos una bola el papel albal en que estaban envueltos y reanudamos la marcha. Nos quedaba toda la etapa 17 prácticamente entera. Miré a mi acompañante y tuve la sensación de que de haber podido me hubiera pedido la vuelta a casa en ese momento.
333.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Collado de la Maribarba (Helechosa de los Montes).
A estas alturas ya deberías saber distinguir entre los pinos piñoneros (a la derecha del camino y en las masas de las laderas del fondo) y los pinos resineros (a la izquierda del sendero). Pero no podría culparos sin no fuera así. Yo dudo a menudo y casi se puede decir que la materia prima con la que trabaja un ingeniero de montes son los pinos. Esta imagen explica bien mi estilo como fotógrafo. En mi inmensa torpeza como tal solo domino el encuadre. La luz es una variable fuera de mi control. El camino como eje de fuga, perfectamente paralelo a la dirección de la mirada. No demasiado cielo, que si es excesivo parece aplastar la tierra al tiempo que da la sensación de que la imagen, demasiado liviana, saldrá volando en cualquier momento como una hoja caída arrastrada por el viento. El árbol más alto integro en la imagen, marcando el límite superior para todo lo demás. Los elementos de los extremos integrados en su totalidad, sin que los márgenes los corten y eliminen parte alguna. Si no es posible se reorganiza el encuadre. En un primer vistazo da la sensación de que el pino piñonero en el extremo de la derecha incumple la regla, pero es porque otro pino en segundo término da continuidad al verde de su copa dando la sensación de que ésta está cortada por el encuadre. Si se sitúan bien los límites todo adquirirá sentido por si solo. La naturaleza tiene sus propias reglas, inclusa la organizada por el hombre, como es un pinar de repoblación. Ese tono rosado, apenas un rumor, de la tierra en la calzada del camino rima con el verde claro del arbolado. Los piñoneros salen indemnes al mezclarse con sus sombras mientras que los resineros parecen enredarse en ellas y desdibujarse en la imagen. Es la luz que obra por cuenta propia, sin que yo sepa como aprovechar sus caprichos y sus manías. Es solo una camino que asciende hasta un collado, pero parece narrar una historia. Todos los senderos tienen su propia prosa y nos cuentan una historia que nos explica como llegamos hasta donde estamos.
333.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Collado de la Maribarba (Helechosa de los Montes).
Subir un collado para acto seguido bajarlo, esa es la lógica del camino. Los obstáculos que se superan son la trama de la historia. Ni de donde partimos, que es un lugar que abandonamos de forma voluntaria, ni a donde vamos, que es lo desconocido, son elementos claves. El cielo es azul cobalto en el margen superior y se va tornando blanquecino a medida que se desciende en la imagen. Algo contiene el aire que pesa más que el resto y tiende a acumularse en el fondo. Algo blanquecino. Es el juego de la luz que tal vez haga que alguna nube se transparente hasta hacer parecer que no existe, o sea el contrate con el verde de los pinos. El árbol de la derecha se asoma solo a la imagen pero rinde la sombra completa de su copa, compensando así el desequilibrio de aparecer de forma incompleta. Esa sombra pesa y suple la materia que falta. La luz penetra en la fronda por la derecha e ilumina el rostro de los árboles a la siniestra del sendero, que parecen menos densos, más livianos, que los del otro margen. La luz marca diferencias entre lo que a priori es lo mismo y crea para mi, sin mi ayuda, un texto que solo puede ser recitado en silencio.
333.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Refugio forestal en el Collado de la Maribarba (Helechosa de los Montes).
Viendo el interior del refugio forestal casi parece la choza de Robinson Crusoe. No imagino quien pudiera querer usarlo. En los meses secos el polvo impregna el aire y en los lluviosos nada impide al agua escurrir por el piso. Aunque lo que parece ser una solera de hormigón evitaría al menos que se embarrase. Llegar hasta aquí caminando se me antoja complicado, no tanto por la dificultad como la voluntad de hacerlo, aunque ese sea el espíritu ciertamente del Camino Natural. Y si el acceso es en vehículo mucho más acogedor resultaría este casi con completa seguridad que la casamata de techo de paja. Además, esa cubierta de lona incompleta, rasgada y abombada, me ofrece escasas garantías de ser suficiente protección contra un aguacero fuerte. La choza ciertamente me resulta un misterio porque, a pesar de su aire descuidado, algo me dice que no ha sido improvisada hace mucho. Cuando la vi no se por qué pensé en una aduana entre países del tercer mundo, como a veces se ven en las películas y nos quieren indicar que a donde se dirigen los personajes está más allá de los confines de la civilización. Extremadura, como otras muchas provincias españolas en algunos puntos los está, doy fe después de 10 años de recorrer la Península y las islas.
domingo, 21 de octubre de 2012
331.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz)
231.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).
No se me ocurre un lugar más solitario para comerse un bocadillo. A bastantes kilómetros de distancia de cualquier pueblo, sin un alma que utilice estos caminos ni recorran estos bosques, sin rastros en el horizonte del resto de seres humanos. Aun siendo la inversión mínima, ya que no se puede decir tampoco que se haya realizado, en general, un derroche para dotar al camino Natural de infraestructuras, tal vez se trate de dinero invertido sin recompensa. Sin una señal que advierta de su presencia, que además está oculta en una vaguada, solo gente avisada podría utilizar estas mesas para despachar el almuerzo. Tendría que coincidir que quien la usase pasase a su altura por el camino a una hora propicia. En caso contrario cualquier lugar parecerá tan bueno como otro para despachar el bocadillo. 4 ó 5 mesas rústicas de madera con bancos adosados, sin barnizar, una fuente de mampostería de piedra, no se si en operativa, y una escalera de listones de madera para salvar el desnivel entre el camino y la vaguada, a eso se reduce todo. Es un lugar con buena sombra y fresco por la presencia del arroyo, en ese momento seco.
331.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).
El arroyo de Macegoso se pega a una de la paredes de la vaguada por la que discurre en el tramo que intercepta el Camino Natural del Guadiana. El lecho pedregoso delata su carácter de torrentera con cauce habitualmente seco. Forma parte de la red de barrancos y rieras que desaguan la escorrentía de las tormentas y aguaceros que caen sobre la Sierra de la Rinconada. Hay varios tocones en el fondo de la vaguada y se han plantado recientemente pies de frondosas con testigos y malla de protección para evitar que el ganado y ungulados se coman hojas y brotes de las plantas.
331.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso. Escala de madera (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Lo mismo soy el único que ha utilizado la escala desde que la instalaron. Se trata de un detalle. Ciertamente entre el fondo de la vaguada y la pista forestal existe un desnivel, y la solución adoptada para facilitar el acceso es bien elegante. Hubiera bastado con tender el talud, rebajar su pendiente, pero el uso de la madera en un bosque parece una propuesta acertada. Bajar esta escalera es algo así como acceder al sótano del bosque, sumirse en la penumbra, como claramente muestra la imagen. Hay más desnivel de luz que de cota. Me gusta fotografiar estás pequeñas obras en el monte porque hubo un tiempo en que proponía actuaciones en las que invertir parte del dinero de las obras públicas. El famoso 1% para actuaciones de patrimonio, cultura y fomento del turismo. Tal vez aun me quede trabajo por realizar en el futuro en el que poder verter y aplicar lo mucho que he visto.
331.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Echarte de menos es ya una rutina. Estoy hecho a eso. Pero a veces pesa tanto que me siento incapaz de aguantarlo. Es verdad, a menudo me digo: "Da igual que no vuelva a saber de ella. Seguro que ya ni se acuerda de mí. ¿Qué sentido tiene mantener una llama que solo quiere apagarse?". Pero otras, las menos, a Dios gracias, me invade una pena infinita por no tenerte. Pena resignada que se que se me pasará, generalmente en estricto silencio. Porque se que da igual que te hable o no, que llame tu atención o me confunda con las cenizas del fuego, erraré igualmente. Y lo más probable es que mis palabras las engulla un silencio glotón y reacio a atender a lo que le diga. El mismo silencio al que me arrepentiré no haberlas consagrado desde el principio, sin un reproche, sin ningún testigo. El tiempo escurre por los días como la escorrentía de lluvia por la ladera, siempre pendiente abajo, hacia el olvido. Eres feliz, me lo confesaste el otro día. Y luego callaste. Como he de callar yo para que el agua llegue finalmente al cauce y se confunda con la corriente. Sumido en la rutina de la llanura, el caminar perezoso del río que nos lleva. El delta de tu nombre, donde el curso de las cosas se abre en abanico y es imposible divisar una orilla desde la otra orilla. Caudal de las horas mediocres que arrastra despacio los sueños y luego los deposita al poco trecho en el limo.
331.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Pinar de piñonero (Pinus pinea) en la ladera del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Ayer el blog alcanzó las 30 mil entradas. Son muchas. Bastantes más de las que merece. Decidí hace tiempo no hacer publicidad a este blog, en el que trabajo de forma constante desde hace unos pocos años. Quería evitar la avalancha de cliqueos que suceden a un anuncio en Twitter y que no siempre obedecen a un interés real de la gente. Sí, cierto, que sabré yo de quienes y por qué entran en mis blogs. En este creo que la mayoría entra a través del buscador de Google, aunque quiero creer que me he hecho una pequeña clientela, tengo algún indicio sobre ello, que si sabe lo que va a encontrar cuando entra. Después de tantos post tengo la sensación de repetirme y empiezo a experimentar la tentación de suprimir los pies de foto, que no siempre tienen que ver con la imagen, como, por ejemplo, en la foto anterior. Lo cierto es que este blog ha asumido la función que antes tenía el otro, Varykino, de servirme para expresar mis inquietudes cuando siento que necesito desahogarme o decir algo, aunque sea en clave. 30 mil entradas son muchas, y he de agradecer las visitas. Es demasiada gente leyendo cosas que quizás no debería decir. Pero esa es la magia de los blog, la sensación de hablar en la oscuridad sin saber quien se agazapa en ella junto a tí.
viernes, 19 de octubre de 2012
329.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz)
329.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Refugio Forestal de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Puerto Lobo es el puerto para el cruce de la Sierra de la Rinconada en las rutas con dirección Noreste-Sureoeste, si bien hacia el norte el Embalse de Cíjara impide el avance y deja de tener sentido. Es probable que antes de que se construyera el Embalse de Cíjara uniera ambas vertientes de la sierra. De hecho el Camino Natural se cruza en el puerto con una vía pecuaria que sigue esta dirección y que hacia el noreste se pierde en la orilla del Río Guadiana. El refugio tiene adosado en la fachada posterior un puesto de vigilancia para la detección de incendios forestales. Sirve también como oficina y puesto de control para la labor de lucha contra incendios y otras actuaciones en los montes. Mientras recorríamos su entorno podíamos escuchar la berrea de los ciervos.
329.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Encrucijada de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La imagen, captada desde la colina donde se sitúa el refugio forestal, muestra la encrucijada de caminos de Puerto Lobo. El Camino Natural del Guadiana es el que arranca en el paso canadiense. Nos conduciría a Villarta de los Montes, es decir, al inicio de la Etapa 17. El camino que discurre ante nosotros es la vía pecuaria que antes se mencionó marca la ruta para el cruce de la Sierra de la Rinconada, cuyo último pico antes de Puerto Lobo es el que vemos enfrente, con un cortafuegos que sube por la ladera hasta la cumbre rocosa. La continuación del Camino Natural hacia Helecosa de los Montes es el camino que parte hacia la izquierda. En la otra dirección, hacia la derecha, esta pista forestal conduce al Observatorio de la Berrea de Puerto Lobo y al centro de interpretación anejo. Las puertas del todoterreno las dejamos abiertas al salir porque se suponía que iba a ser una parada breve.
329.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Pista forestal al observatorio de la berrea (Helechosa de los Montes - Badajoz).
Esta pista forestal conduce al observatorio de la Berrea de la Reserva Regional de Caza de Cíjara. Este centro de interpretación consiste en una torreta desde la que se pueden observar a los ciervos y los gamos. El observatorio se sitúa junto al Centro de Interpretación de los Robledillos, donde se aporta información ambiental sobre la reserva nacional de caza. No fui hasta allí. Es posible que si la etapa la hubiera hecho solo me hubiera acercado. El mero hecho de ir acompañado descartó tal opción. El árbol más cercano situado en la linde derecha del camino es un alcornoque (Quercus suber), mientras que las masas de pinar lo son de pino resinero (Pinus pinaster), de tronco grisáceo y follaje más oscuro que el pino piñonero (Pinus pinea), la otra especie utilizada en las repoblaciones forestales de la Sierra de la Rinconada.
329.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara desde Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).
La imagen está captada muy cerca de Puerto Lobo. La perspectiva es prácticamente la misma que en la entrada anterior. Se trata del mismo brazo del pantano, aunque visto algo más de lado. En el arbolado que cubre la ladera e impide ver la bajada hasta el río se mezclan pinos piñoneros, pinos resineros y alcornoques. La otra ribera del río es más descarnada y presenta zonas amplias total ausencia total de arbolado o vegetación arbustiva.
martes, 16 de octubre de 2012
326.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz)
326.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cuesta final de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).
Desde lo alto de la última cuesta en nuestra bajada desde la cumbre de la Sierra de la Rinconada divisamos al pie de la misma un macizo rocoso bien hermoso de por sí. Podría considerarse la última estribación hacia el este de la Sierra de la Rinconada, siendo el Alto del Moro y la Sierra de la Iglesia, junto a Villarta de los Montes, altos intermedios entre ésta y la Sierra de la Umbría. El macizo, de carácter calizo, ha sido excavado por el Arroyo del Castañar, creando piletas naturales y pequeñas cascadas. Al ver el macizo desde lejos (a la izquierda en la imagen) ya nos sorprendió, pero al acercarnos la sorpresa fue total. La roca desnuda de color gris grafito destaca claramente del entorno, con laderas verdes por los bosques de encinas. También los ángulos vivos rompen con el predominio de las curvas suaves. Es claramente un intruso en el paisaje.
326.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
La Piscina Natural del Castañar en realidad no está alimentada por un manantial que sugiera del macizo, sino por el propio Arroyo del Castañar que saja en dos la roca para encontrar su camino, y a lo largo de este crea diminutas cascadas y piletas naturales que han sido aprovechadas para el baño. Recientemente, en 2010, se ha rehabilitado la piscina principal, aprovechando los fondos del Plan E, por importe de 40 mil euros, tal como reza un inmenso cartel informativo. Por propaganda que no quede. La piscina está dividida en dos piletas, unidas entre sí por un rebosadero, con un amplio espacio a su izquierda para que la gente, y al fondo la pequeña cascada, como si fuera el grifo de la bañera. Llegamos en el momento justo para que el lugar ofreciera todo su encanto, aunque el sol ya un poco bajo vetaba algunos puntos de vista para las fotografías. Por suerte no la perspectiva principal, con el macizo como telón de fondo, que se situaba justo al suroeste.
326.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
Con el sol a las espaldas, la luz hacía resplandecer la piedra y el agua, que reverberaba en algunas superficies del macizo de caliza. La persona que aparece en la imagen fue mi acompañante. Solo por dos días. Pero esa es una historia que no se si debo contar. Pero me apetecía que apareciera en las fotos, aunque fuese en último término. Además sirve de referencia para calibrar el tamaño de la roca que se asoma a la alberca y el ancho del pasillo disponible para extender las toallas de baño en el suelo. Bañarse en un río causa cierto reparo. Por muy limpio que esté no es raro que en un remanso se agolpen los insectos zapateros o haya renacuajos nadando en el fondo. Si la piscina está limpia de vegetación las posibilidades disminuyen mucho, pero eso exige unos cuidados de mantenimiento. En realidad nadar en un río no difiere en este sentido de nadar en el mar.
326.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).
La perspectiva contraria fue complicada de obtener. Tuve que buscar el filo de las sombras, caminar en la frontera de la luz hasta alcanzar un lugar de equilibrio. Ya tenéis otra pista. La chica que me acompañó tiene un móvil o una cámara de color rojo. Creo que era un iPod, pero no me hagáis caso, porque no sabría diferenciar uno de esos artilugios de una BlackBerry. Para mí todos esos aparatos son como móviles con elefantiasis. El elemento de la derecha pegado al muro del recinto es una caseta de madera, diría que recién instalada cuando estuvimos allí por la pulcritud de los tablones. No llegue a saber si se trataba de un vestuario o un servicio. Quizá ninguna de esas dos cosas y solo un habitáculo o almacén para ser utilizado por quien sea que regule el uso de la piscina. El lugar es hermoso, está perfectamente cuidado e invita a visitarlo, incluso para bañarse. Pero, es triste decirlo, nadie parece frecuentar el lugar. Pleno verano, con buen tiempo y hacia el final de la tarde, alguien debería haber si es que la piscina tiene clientela fija. Tal vez la proximidad del Embalse de Cíjara sea disuasoria. El lugar está en mitad de ningún sitio. Se accede a él utilizando carreteras largas e incómodas o atravesando sierras por pistas forestales. Solo parece razonable que lo conozcan y frecuenten los habitantes de la propia Villarta de los Montes, y quizá éstos tengan mejores opciones para pasar la tarde. Momento: 24 de septiembre de 2011.
326.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina particular (Villarta de los Montes - Badajoz).
Justo en frente de la Piscina Natural del Castañar, al otro lado de la carretera por la que discurre el CN del Guadiana, hay otra piscina. Está dentro de una parcela particular, al lado del cauce del Arroyo del castaño. Lo que induce a pensar, bien que el hueco también tenía un origen natural, aunque ahora tal circunstancia haya podido quedar enmascarada por la obra de albañilería, bien que el abastecimiento de agua es a expensas del arroyo. Posiblemente ambas cosas a la vez. La piscina está llena, lo que me resulta extraño si la piscina no es natural, dado que la normativa sobre aguas tiende a ser cada vez más restrictiva en cuanto a su uso para este fin. Claro que la normativa también está hecha para saltársela a la torera. Sobre todo en el ámbito rural en lugares apartados de la mano de Dios. Los arbolillos del recinto en primer término parecen frutales. Magnífico uso para el agua. A la derecha puede verse la boca de una tubería, con un barreño en el suelo, justo a sus pies, lleno de agua. Aunque no vi señales de vida, ningún coche, que suele ser la principal señal, está claro que la casa estaba habitada en el momento de hacer la foto.
326.6.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Camino de Herrera del Duque (Villarta de los Montes - Badajoz).
El sendero por el que discurre el CN desde Villarta de los Montes recibe el nombre de Camino de Herrera del Duque. Raro sería que no condujese a dicha población. Es lo habitual. Pero, mapa en mano, soy incapaz de determinar la ruta. Hasta el Puerto del Lobo, en la divisoria con el municipio de Helechosa de los Montes, mantiene el nombre. Más allá de ese punto ninguno de los senderos que parten hereda el nombre, ni tampoco soy capaz de determinar cual conduciría o acercaría más a Herrera del Duque. Sólo está asfaltado el trecho inicial, el que acaba al final de la primera cuesta. Es una carretera de un solo carril ya que no tiene siquiera señal horizontal central. El árbol de la imagen es un sauce (Salix sp.). Es lógico ya que es justo el punto de cruce del Arroyo del Castaño. La señal vertical junto a la carretera, a la derecha, al pie del árbol, pertenece a la señalización del Camino Natural del Guadiana, con el rojo característico de la red en la que se engloba.
martes, 9 de octubre de 2012
322.- Refugios forestales. Carretera GU-944 Mazarete-Cobeta (Guadalajara)
322.1.- Refugio forestal situado junto a la Carretera GU-944 a la altura del P.K. 10+880 (Mazarete - Guadalajara).
Mi segundo verano trabajando en extinción de incendios forestales fue en 1997. Fui asignado a la base de aviones de descarga de Rosinos de la Requejada, en la comarca zamorana de Sanabria. Vergüenza me da reconocerlo, porque tengo vivo recuerdo de ambos, pero los nombres de mi compañero ingeniero y el de el radio operador no acuden a mi memoria. Nos conocimos allí mismo. Mi hermano me llevó hasta allí, y nos ayudó a buscar un piso para los tres. Tanteamos algunas opciones visitando los pueblos del entorno y preguntando, pero al final se impuso la opción más lógica. Le alquilamos al alcalde del pueblo una casa en el mismo Rosinos. Casa de pueblo, amplia y muy modestamente amueblada. Pero había un cuarto para cada uno y los servicios básicos. El segundo radio operador era del mismo lugar. Tampoco recuerdo su nombre, pero en su caso no siento ningún pesar. Mi compañero era sevillano. Un andaluz muy serio en las cosas serias, pero que cuando tocaba jolgorio era el más lanzado. Había estudiado en la Escuela Forestal de Leida y pretendía hacer la carrera de Ingenieros Agrónomos. En su estancia en Cataluña le había dado tiempo a echarse novia, a la que llegué a conocer y casi diría que a querer. Recuerdo que lo primero que pensé nada más conocer Sanabria es que allí era imposible un incendio forestal. Era bien entrado julio pero parecía casi invierno. Había que dormir bien abrigado y la lluvia era frecuente. Mi sorpresa cuando me dijeron que era la base más problemática de España es comprensible. Ninguna otra base del ICONA tenía una hoja de servicios con más intervenciones. La clave la averiguamos mientras buscábamos piso. En aquella tierra quemar el monte era tan natural como respirar. Los mismos lugareños confesaban sus tropelías sin ningún rubor. El más consciente quizá lo consideraba como una simple trastada o gamberrada. Y que fuéramos el personal de la base del ICONA no les causaba la más mínima impresión ni les cortaba en absoluto. Aquella misma noche, tras emprender mi hermano el camino de vuelta a Madrid, mi compañero y yo salimos a pasear por la carretera local que unía Rosinos con la carretera general, entonces la N-525, ya que ahora es la Autovía de las Rias Baixas la que vertebra la comarca. Justo donde se acababa la escasa luz del pueblo había un banco con cuatro ancianos de charla. Un metro más alla casi no se veía la calzada de la carretera. Saludamos al pasar y nos devolvieron el saludo. Cuando ya los habíamos sobrepasado y empezábamos a adentrarnos en la oscuridad uno de ellos nos dijo riendo: "Cuidado nos os coman los lobos". Nos reíamos y seguimos adelante. Al final de aquel verano ya sabíamos que no había sido ninguna broma. Sanabria delimita al norte con la Sierra de la Culebra, cuya divisoria de aguas sirve de linde con la vecina León, siendo esta sierra el lugar con la mayor población de lobos de toda Europa.
322.2.- Refugio forestal situado junto a la Carretera GU-944 a la altura del P.K. 12+680 (Cobeta - Guadalajara).
Me acaba de llegar de repente su nombre. Nuestro radio operador se llamaba Lorenzo. Tan buena gente como Ireno. No era de Sanabria sino de Soria capital, y en aquellos lares era como ser de la Luna. Apasionado del cotilleo recuerdo la mañana que nos despertó a grito pelado porque acababa de morir Lady Di. Hasta que se aclaró mi cabeza tras el primer café pensé que nos advertía del fin del mundo. Era un gran profesional. Quien le hacía los relevos era todo lo contrario. Un chaval amargado que solo pensaba en engañarnos y sacar ventaja de ello. Quizá fuera comprensible. La media de edad del pueblo debía rondar los 75 años. Eso quiere decir que sus escasos habitantes habían entrado todos de lleno en la tercera edad, salvo los dos discapacitados, lo que antaño se denominaba como el tonto del pueblo, uno de los cuales era hermano suyo. Había también una chica con Síndrome de Down que se pasaba el día caminando sola por las callejuelas de Rosinos y hablando en voz alta consigo misma. Conozco el percal. Los familiares acaban cansándose y se desentienden. Conocí otro caso en Torrelodones, pero aquel chico tenía un cociente intelectual notablemente más cercano a la normalidad. En Sanabria, como en otras zonas de la España profunda, el matrimonio entre parientes es bastante habitual. Un día que fui con mi familia, que estaban de visita, a las playas de baño del Lago de Sanabria a pasar la tarde, cuando vi llegar un coche con una familia hice la siguiente afirmación: "Si son más de tres niños ya veréis como uno es mongólico". Si, use ese término. Cuando vi salir del coche al cuarto niño y comprobé que, efectivamente, tenía Síndrome de Down, me sentí un canalla marisabidillo. Sus hermanos, pequeños como él, lo trataban con enorme cariño. Pero el mayor problema de Sanabria es la despoblación. La región es habitada solo por los abuelos, que viven en las mismas casas de piedra caliza y pizarra en las que vivían sus padres. Los hijos emigraron en los años 60s y 70s a Madrid y Barcelona en busca de trabajo. Era particularmente llamativo el gran número de taxis de Madrid que veíamos. Los hijos aun sienten apego por su tierra y vuelven cada verano, único periodo en que Sanabria es habitable. Los nietos también vuelven, pero ya no se sienten en la mayoría de los casos de allí. Los que se van independizando se van librando de tener que visitar a los abuelos.
Nuestro casero, el alcalde, dueño de la única tienda de Rosinos, si es que aquello merecía tal nombre, nos alojó en una de sus muchas casas. la mayoría de las del pueblo, buena parte de ellas deshabitadas, eran de su propiedad. De hecho eramos vecinos al norte y al sur de sendas pocilgas. En Rosinos los cerdos casi vivían mejor que las personas y tenían casas propias. La gran cantidad de moscas que teníamos en casa pudo explicarse cuando averiguamos quienes vivían en nuestro entorno. Estaba prohibido dejarse una puerta o ventana abierta. Tampoco era tan grave porque en Sanabria jamás hace calor. Son 3 meses de primavera u otoño, según el clima del año sea mejor o peor, y 9 de crudo invierno. Si querías leer el periódico necesitabas ir a la gasolinera de la N-525, que estaba a unos 20 kilómetros. El panadero visitaba el pueblo en su furgoneta cada dos días, por lo que uno de cada dos días el pan era de ayer. No había tiendas ni bares ni posibilidades de ocio. Supe aquel verano lo que es vivir en el ámbito rural y no lo quiero para mí, por mucho que me guste el monte y la España profunda. Pero para visitarla, para recorrerla, quizá con calma, pero estando sólo de paso.
322.3.- Refugio forestal existente en la confluencia de la Carretera GU-944 con el acceso a la Localidad de Cobeta (Guadalajara).
El antiguo ICONA había desaparecido y las escasas propiedades, funciones y competencias que aun le quedaban eran asumidas por la Dirección General de Medio Ambiente, la administración de los medios aéreos de extinción de incendios y algunas competencias relacionadas con los Parques Nacionales, que son ahora básicamente de las Comunidades Autónomas. La base tenía asignados dos aviones de descarga Drommader, de fabricación polaca. En realidad la patente era de aquel país, pero se fabricaban en diversos sitios. Estos aviones suelen motejarse como camellos, por su aspecto. Son pequeños y cuentan con un depósito con una capacidad para unos 2.500 litros de agua. Si se trata de un líquido de mayor densidad la capacidad es menor. Se usan en extinción de incendios, arrojando el agua de los depósitos sobre el fuego en una sola descarga tras un picado. Agua normal o mezclada con retardantes del fuego, que aumentan la eficacia del líquido, pero también su peso. Los dos aviones pertenecían a una empresa particular de dos pilotos andaluces bastante veteranos. Se alquilaban los aviones, con un número máximo de horas de vuelo, creo recordar que 150 por cada aparato, pero sin cantidad mínima. Eso se traducía en que los pilotos eran reacios a volar y trataban de evitarlo si era posible. A nuestro jefe en Murcia lo conocimos el primer día y luego fue a visitarnos a Caravaca dos o tres veces. Al de Zamora, que trabajaba en Valladolid, solo lo tratamos por teléfono. La base contaba con una pista que era un auténtico lujo. Más de un likómetros de pista asfaltada, más que suficiente, según nos dijeron, para que aterrizara un hidroavión Canadair CL-215 de los del Grupo 43 del Ejército del Aire. Los pilotos andaluces estaban más que satisfechos, aunque ellos al aterrizar realizaban el primer contacto con el suelo antes de la pista, porque decían que el asfalto era más abrasivo para las ruedas que el suelo. Lo hacían para ahorrar llantas, era una empresa pequeña que tenía que mirar todos los gastos. Se habían dedicado a todo tipo de trabajos, sobre todo a la siembra desde el aire de los campos de arroz y fumigaciones. La pista estaba bien, pero la base apenas contaba con nada más, aparte de la valla que la delimitaba, y que no debía estar en buen estado porque no era infrecuente ver ciervos rondando por allí, al final de la pista, pero dentro de la base. Nuestra habitáculo, como el de los pilotos, aparte del nuestro, era apenas un chamizo sin servicios siquiera. Las necesidades había que realizarlas en el campo. Las que fuesen. Aquello soliviantó a los pilotos, que con razón consideraban aquello intolerable. El problema se agravó cuando nuestro jefe prohibió terminantemente al segundo día las salidas, fueran cuales fuesen los motivos. Los pilotos contaban con poder comer fuera y usar los servicios del restaurante o del hotel donde se alojaban. Aquello nos costó bastantes días de tensión porque trataron de que hiciéramos la vista gorda. El jefe estaba a muchos kilómetros de allí. No quisimos aceptar ese acuerdo y nos apuntamos los primeros tantos en contra. No entendían nuestra labor. La despreciaban incluso. Quizá sea injusto con ellos, pero mi experiencias con pilotos españoles, en la que incluyo mi conocimiento de la piloto de la Base de Caravaca, me dice que la mayoría de ellos sienten desprecio por todo aquel que no sea capaz de pilotar. Se sienten seres superiores al resto. Si aceptas esa premisa puedes llevarte bien con ellos y hasta es posible que se quiten las gafas de cristales tintados cuando hablen contigo para que puedas verles los ojos.
sábado, 29 de septiembre de 2012
320.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara)
320.1.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).
Imagino el pavor de los habitantes o dueños de la casa al ver la edificación rodeada por el fuego. Sin embargo parece intacta. También deshabitada hace mucho tiempo, aunque cuidada. El pinar tras la parcela está quemado también, así que las llamas se aproximaron bastante. Hay una prudente distancia entre el arbolado y la fachada posterior. También la orografía actuó a favor. El fuego avanza más despacio, con menos virulencia, ladera abajo. La propia carretera pudo servir de apoyo a los equipos de extinción, como vía de penetración y cortafuegos, además de la presencia de un arroyo cerca en la vaguada, con el aporte de humedad que eso supone. La zona estaría menos seca que otras que ardieron mejor. Hay plantones de quejigo (Quercus faginea) que parecen sanos en la zona posterior. Tienen la hoja seca en las ramas, pero porque esta especie la conserva hasta la primavera siguiente. Así que el fuego anduvo relativamente cerca, pero ni siquiera manchó de humo y hollín las paredes de la casa.
320.2.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).
El arbolado que rodea la casa está menos afectado que las masa de pinar anteriores. Hay un sotobosque de rebollos de hoja marcescente y las copas de los pinos son verdes, al menos en sus tramos finales. Pero esa disposición es características de los pinares con sotobosque arbolado, como es el caso. Los tramos inferiores de las copas dejan de ser funcionales por la competencia de los quejigos por la luz, por lo que el pino tiende a prescindir de ramas y ramillas en esa zona. Se diría que esta zona se libro del fuego.
320.3.- Barranco de la Salceda (Mazarete - Guadalajara).
Barranco de Salceda es interceptado por la carretera a la altura del P.K. 6+289 y salvado por la nueva carretera mediante una obra de drenaje transversal consistente en un doble marco de hormigón armado de 3x2 metros. El agua parece detenida, pero corre con soltura. La vegetación está compuesta por chopos y sauces. Matorral y árboles sin ramas y el suelo sin hojarasca hacen pensar que el fuego si paso por aquí.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
318.- Carretera GU-944 entre Mazarete y Cobeta (Guadalajara)
318.1.- Carretera GU-944 entre Mazarete y Cobeta (Guadalajara).
Las carreteras cuanto más modestas, menos medios se han usado para su construcción, más pegadas al terreno avanzan. Las autopistas, sobre todo las modernas, se desentienden casi del relieve y se alzan de puntillas en forma de viaducto o excavan en la tierra en forma de grandes desmontes para trazar líneas rectas. Las pequeñas carreteras de montaña discurren al pie de las colinas, tratando de ocupar el menor terreno posible ya que la llanura es más fértil y apta para la agricultura que la pendiente. Atrás queda Mazarete y, detrás de ella, a media ladera de la sierra que cierra la imagen, la Carretera N-211.
318.2.- Carretera GU-944 entre Mazarete y Cobeta (Guadalajara).
El suelo es pobre y solo las zonas de vega son roturadas. La presencia de un aprisco al otro lado de la carretera, en la ladera opuesta, da indicio de que la ganadería es el uso alternativo del suelo donde la agricultura no es posible o rentable. Hay un aprisco de piedra, incompleto por la derecha, y a su izquierda las ruinas de una cabaña de pastores. Los tomillos (Thymus sp.) cubren el suelo, y hay pues dispersos de enebro (Junipeus oxycedrus), de color verde intenso. Predominan los pies de matorral de porte rastrero. Seguramente el viento sople fuerte por este pequeño desfiladero. Inviernos duros y veranos calurosos. Suelo pobre, poca lluvia. Son condiciones para un todoterreno como el enebro, que exige poco y es capaz de agarrarse a la roca, medrar en suelos esqueléticos.
318.3.- Enebral (Juniperus oxycedrus) junto a la Carretera GU-944 entre Mazarete y Cobeta (Guadalajara).
¿Por qué solo enebros? Ahora si parece un misterio a resolver. Pero entonces ni lo pensé. El paisaje tenía un aspecto desolado, desangelado, falto de vida, pero entonces no lo tomé en cuenta. Guadalajara es territorio duro y el bosque, diga lo que diga la ardilla de Estrabón, es en muchas zonas un acto de voluntad del hombre. No lo eché en falta, ni mayor diversidad botánica en las laderas de la sierra que estaba cruzando. Aunque puede que también todo sea sugestión mía por lo que luego supe y no haya nada realmente sobresaliente en la imagen, siquiera su pobreza de elementos botánicos.
218.4.- Encina (Quersu rotundifolia) junto a la Carretera GU-944 entre Mazarete y Cobeta (Guadalajara).
Apenas vi encinas aquel día. Dudo incluso que viera otra aparte de esta que fotografié, aunque reconozco que lo lo recuerdo. Vi esqueletos de pequeños arbolillos que parecían ser rebollos, como los dos que coronan la pared rocosa de la imagen. El pequeño porte del arbolillo me ha hecho dudar si no se tratará de una coscoja (Quercus coccifera), pero en ese caso su coloración sería más intensa, de un verde vivo, menos oscuro, pudiendo explicarse la pequeña talla en su ubicación en una pared rocosa. Especie rupícola, capaz de medrar en las fisuras de las paredes de la roca.
martes, 11 de septiembre de 2012
309.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid)
309.1.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid).
El Cuarto depósito de Agua del Canal de Isabel II estaba formado originalmente por 4 vasos, con una capacidad conjunta de 156.000 metros cúbicos. Uno de ellos, el de la imagen, fue parcialmente demolido para la instalación en el hueco de las bombas elevadoras, ya que esta infraestructura, que antes se situaba junto al depósito elevado, había quedado fuera de servicio. La otra parte del vaso fue ocupada recientemente por una sala de exposiciones. Así pues, este cuarto vaso está fuera de servicio actualmente, existiendo sobre su cubierta una lámina de agua que ofrece un gran impacto visual al ser un elemento sorprendente, inesperado totalmente, dentro de la ciudad. El arbolado que puede verse pertenece a la calzada lateral este del Paseo de la Castellana, siendo visible también el Monumento a Calvo Sotelo, que puede servir de referencia para situar lo que ofrece la imagen. El edificio de color beige claro son los Juzgados de Plaza de Castilla.
309.2.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid).
La silueta de las Torres Kio, el depósito de agua elevado y el Obelisco de Calatrava dominan el ámbito de la Plaza de Castilla y del Parque del Canal, distribuidos de forma diferente según el punto de vista. A la largo de la mañana vi decenas de combinaciones de estos elementos. En esta cada torre se agrupa con una de los otras dos construcciones, como dos parejas rivales en una pista de baile. El obelisco encaja bien con su pareja al coincidir con una de las líneas rojas de su fachada. La otra casi consigue la armonía entre los miembros. La dirección dominante de los cirros parece querer contribuir a favorecer esa armonía.
308.- Depósito elevado del CYII en la Plaza de Castilla (Madrid)
308.1.- Depósito elevado del CYII en la Plaza de Castilla (Madrid).
El depósito elevado de agua situado en la Plaza de Castilla, que con el correr d los años se ha convertido en un icono más de la ciudad, forma parte del Cuarto Depósito del Canal de Isabel II. Con una capacidad de 3.800 metros cúbicos, su finalidad era dar servicio a los puntos de consumo situados en puntos más elevados que el resto del depósito, estando situadas las instalaciones para la elevación de agua en la actual sede de la Fundación del CYII. Se terminó de construir en la década de los 50s y hacia 1960 ya no era utilizado para su primitiva finalidad. Ahora, aun integrado en el sistema de depósitos, sirve para paliar el efecto del golpe de ariete en las instalaciones del depósito principal. El golpe de ariete, una de esas rarezas tan habituales en el fascinante pero incomprensible mundo de la Hidrodinámica, es una sobrepresión que se produce cuando se cierra o se abre de golpe una válvula, y que puede ocasionar roturas en tuberías. Es triste pensar que fue una de las preguntas del examen final de septiembre con el que aprobé la asignatura de Hidráulica, cuya respuesta bordé, clavando el planteamiento y desarrollo matemático que demuestra su existencia y proporciona una fórmula para calcular su valor, y que ahora tenga incluso dificultades para recordar el significado del concepto. La imagen me recuerda el cielo tan hermoso de aquella mañana de domingo. Momento: 1 de septiembre de 2012.
308.1.- Depósito elevado del CYII y Torre Kio Este, en la Plaza de Castilla (Madrid).
Encajar un gran amor en una vida cualquiera, la propia, claro está, es como lograr la cuadratura del círculo, un encuadre imposible. Una pequeña pasión es más bien como una pequeña obra de marquetería, una obra de taller producto de la paciencia y la habilidad. Los grandes amores requieren sin embargo esfuerzos titánicos para que queden dentro del marco de nuestra vida, transgredir las leyes de la geometría. Siguiendo el símil, no sabría decir cual de las estructuras te representaría a tí y cual a mi. Te veo como alguien cabal, capaz del equilibrio. Siempre has sido más sensata que yo y por eso has sido siempre tú quien más distancia ha puesto entre nosotros. Eres utilidad y pericia, y por eso podría verte perfectamente como un depósito de constancia y acierto. Pero también eres extravagancia, belleza que se torno capricho para los ojos, un desafío para los sentidos, acostumbrados a lo sensato que no les desafíe. A pesar de habitar planos distintos, de diferir en el tamaño de nuestras esperanzas y en la suavidad de nuestros contornos, parecemos próximos por obra y gracia del encuadre y la perspectiva. Te miro y me asombro de que a pesar de que diverjas de mí en valía, hermosura y alegría, aun compartamos un punto de vista, un encuadre, un instante común en nuestras vidas.
sábado, 4 de agosto de 2012
302.- Plataforma de la LAV a Levante al norte de Albacete Capital
302.1.- Plataforma de la LAV a Levante al norte de Albacete Capital.
Aunque parezca una carretera lo que muestra la imagen es la plataforma de una línea ferroviaria de alta velocidad (LAV). La construcción de una línea de estas características es muy compleja. Se acomete en tres fases, que proyectos independientes. En una primera se crea la plataforma de la línea. Un proceso muy similar al de construcción de una carretera, aunque con una ancho netamente inferior. Sin embargo, la plataforma ferroviaria, sea o no de alta velocidad, no tolera grandes pensientes, por lo que se llega a abusar de la realización de desmontes y terraplenes. El cruce de montañas y vallessuele realizarse con túneles y viaductos, a veces de varios kilómetros de longitud, como el que puede verse de la LAV Madrid-Barcelona desde la A-6 algo antes de llegar a Calatayud. El coste del kilómetro de LAV es netamente superior al de autovía, por lo que suelen licitarse tramos mucho más cortos. Lo normal es que las licitaciones de carreteras ronden en longitud los 20 kilómetros. En el caso de las líneas de alta velocidad suelen licitarse tramos inferiores a los 10 kilómetros. Incluso de 3 o menos kilómetros si se trata de orografías complicadas que obligan a tramitarlas con túneles y puentes. Una vez construida la plataforma se procederá al tendido de vías, con proyecto y licitación, que consiste básicamente en la colocación del balasto y, sobre él, traviesas de hormigón armado y vías. En una tercera fase se electrificará la línea con la colocación de los postes. Un avión monoplaza, una avioneta, podría aterrizar perfectamente en esta plataforma.
302.2.- Plataforma de la LAV a Levante al norte de Albacete Capital.
La persona que recorre el camino lateral de servicio de la línea de alta velocidad, que se detieney mira hacia atrás, hacia mi imagino, es Patricia. Una de las mujeres de mi vida. No es la primera vez que aparece en el blog, lo que es índice de su importancia para mí, sobre todo en los últimos años. Nacida para colorear el mundo y llenarlo de sonrisas, dotada como todas las mulatas colombianas del don de la expresividad. Con un "busito" amarillo pollito va vestida, una cinta para sujetar ese pelo que tanto la mortifica, como a todas las negras, con sus gafas oscuras para parecer la reina de Harlem, sus deportivas del 40 y sus vaqueros ajustados, que es el uniforme de todas las latinas con el que poder lucir la popa. "Las españolas no saben llenar los jeans", suele decirme, y por eso los compra de alguna marca de su país. Mi peluche gigante es como los niños chicos, que se enfurruña cuando tiene hambre, sueño o frío. Viajar en coche no está entre sus pasiones. Se desespera. Tonto de mí, una vez me la llevé a Cádiz, a Jerez de la Frontera, y para ella fue como cumplir una larga condena en la cárcel. Porque el asiento del copiloto es como una celda chiquita para sus piernas, que apenas logra estirarlas aunque eche el asiento atrás todo lo que se puede. Cuando se embarca toma posesión de la nave y ya no se escucha otra música que bachata, narco corridos mejicanos, y canciones colombianas. Tampoco este viaje resultó acertado, se hizo demasiado largo en la ida, aunque luego disfrutara de la noche en Valencia, paseando por la Ciudad de las Artes en una oscuridad sin Luna ni estrellas. Lo que se ve al fondo en la imagen es el extrarradio de Albacete, su límite norte, y la línea que discurre a la derecha es la línea ferroviaria convencional. Es una zona de páramo, completamente llana, donde se ha podido construir la plataforma de la LAV completamente pegada al terreno, sin tener que aportar tierra para terraplén ni realizar desmonte.
domingo, 8 de julio de 2012
300.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)
300.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Camino de servicio del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
El camino se acerca y se aleja del agua y a veces toda la aridez del verano golpea en la garganta. Un camino como este es el que me aleja de tí, entre encinas cuajadas de flores de polvo, trazado sobre la escoria gris de las pizarras y las calizas, entre los pastos resecos como la yesca por el olvido de la lluvia. Es un camino recto, sin titubeos, y eso duele, que se clava en el horizonte como una flecha, sin un solo reproche del terreno. Y mientras lo recorro rezó por volver a ver el agua, la orilla de tu cuerpo, la humedad de tu presencia. Porque sin tí el camino no me lleva a ninguna parte salvo lejos, y lejos de tí ha de ser también lejos de todo lo demás para poder soportarlo. Para ir hasta tí son todos mis pasos, mi risa y mi primavera. Lejos de tí me conducirá el final de cualquier otoño breve. Tal vez este camino también, que recorriera antes de conocerte, porque te encontré para perderte y no tenerte, entonces como ahora, es mi único patrimonio.
300.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Ermita de Nuestra Señora de la Antigua (Villarta de los Montes - Badajoz).
Ha asido ahora, al mirar detenidamente la foto cuando he reparado la presencia de la Ermita de Nuestra Señora la Antigua, al otro lado del embalse, haciendo uso del zoom. A simple vista se intuye la presencia de casas en lo alto de la colina junto a la orilla. El mapa indica que se trata de una construcción religiosa mediante el característico círculo con una cruz negra adosada, como el símbolo de lo femenino, pero invertido. Está justo en la vertical de la segunda encina en la margen de la curva, la pequeñita. Se traza una línea vertical que atraviese el pantano y justo en la otra orilla se adivinan una construcciones blancas. Son dos edificios. Uno de ellos, creo que el de la derecha, es la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, de estilo mudéjar, edificada en el siglo XIV, con un destacado retablo barroco, pinturas del 1540 atribuidas a Correa de Vivar, el discípulo español de Miguel Ángel Bounarroti, y una talla sedente de la Virgen del siglo XIII de gran valor artístico. Pero, ¿como se accede hasta allí? En el mapa con el que trabajé y ahora consulto no hay caminos hasta la ermita o su entorno. Como no sea en piragua.
300.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Los últimos pasos del camino natural junto al embalse, antes de virar hacia la Localidad de Villarta de los Montes, están dominados por el Puente de la Carretera BA-158 sobre el Guadiana. Esta carretera procede de la N-430, la ruta que une Ciudad Real, La Mancha, con Extremadura, y tras pasar Villarta de los Montes cerca de la orilla del Guadiana, atraviesa el río y llega hasta Bohonal, una localidad al oeste del Parque Natural de Cabañeros. Como todos los puentes largos sobre aguas amplias en la distancia tiene algo de fantasmagórico, como si se tratara de un espejismo, un deseo del corazón hecho materia, roca de mampostería u hormigón armado. Tiene desde esta perspectiva 9 pilares dentro del agua, para una longitud de vano cercana a los 500 metros, medida a ojo de buen cubero en el mapa no en la foto donde no tengo referencias. Según averiguo en Google hay un segundo puente antiguo, medio derruido, cercano a este, que solo emerge de las aguas cuando la capacidad del pantano disminuye mucho. No se situarlo, pero creo que en la imagen quedaría por detrás del que vemos, o delante, muy cercano a él.
300.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).
Lo narro como el final pero en realidad fue el comienzo de la jornada. Y me costó abandonar la visión del puente, como si con el ante la vista no fuera a ser capaz de hacer pie en el paisaje. Lo fotografié hasta la extenuación. Tal vez no fuera a haber otra cosa relevante más adelante. Ahora se que es lo que escondía la etapa y también que tengo que volver para conocer la otra orilla. Ver un puente y no cruzarlo es sin duda un error que tarde o temprano ha de traer consecuencias. Volver contigo o con tu recuerdo. Tanto da una cosa como otra mientras el sol brille sobre el tablero del puente y el mediodía abarque todo el ancho del río de una orilla a otra.
Nneka - Shining Star
domingo, 15 de abril de 2012
269.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Arroyo de Doña Juana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real)
269.1.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Arroyo de Doña Juana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
Y de repente el Camino Natural del Guadiana abandonó la carretera por la que venía desde Puebla de Don Rodrigo. Un giro brusco a la derecha en el mapa y se convertía en peatonal, dejando que la vía asfaltada siguiera hacia el oeste. Eche pie a tierra para ver si el sendero era practicable para el todo terreno. Cruzaba un arroyo seco mediante un vado peatonal de cemento, el de la imagen, y continuaba más allá. Siguiendo la estela de este curso se orientaba hacia el Estrecho de las Hoces. Luego abandonaba la compañía del barranco, al que el mapa llamaba de Doña Juana, y se dirigía directo hacia la Sierra de los Bueyes. El camino no tenía firme en esta zona, se difuminaba en un campo de cultivo. Eran las señales de dirección de color rojo las que me guiaban. El suelo de tierra removida por el tractor podría haberlo recorrido el todo-terreno sin problemas, pero en las primeras rampas de ascenso a la sierra intentar usar el vehículo se volvía una utopía. Me enfrentaba a un problema al que estuve tratando de dar solución sin éxito el resto del día. Ascender a pie al Refugio de Valhondillo me podría llevar horas. Tiempo del que no disponía. Trate de encontrar una ruta para el coche. Pero todos los caminos que conducían a lo alto de la sierra se acababan convirtiendo en callejones si salida. Busqué incluso un emplazamiento desde el que fotografiar desde lejos, en una panorámica,el punto donde acababa la etapa. También de forma infructuosa. Al final opté por posponer la tarea. Accedería al Camino Natural del Guadiana en algún punto de la etapa siguiente, la 16, y desde su punto de arranque desandaría la etapa 15 hasta el Estrecho de las Hoces.
El vado parece una infraestructura innecesaria. Pero no hay que olvidar que mi viaje fue en septiembre. Es de suponer que el otoño y el invierno convierten esta zona en un barrizal y los arroyos secos en torrenteras. Por alguna razón que desconozco, a lo mejor no la hay y es solo una impresión mía, cuanto más remoto es un lugar con más virulencia parece que llueve en la época que corresponde. El monte tiende a los excesos, a matarte bañándote en polvo en verano o a anegarte de barro en primavera. A estas alturas del trabajo solo llevaba revisadas 5 etapas, y dos de ellas de forma incompleta. Me habían tenido que rescatar con grúa en mitad de un bosque y temía que el tránsito entre provincias convirtiera mi trabajo en un calvario. Aquella noche en la soledad del hotel el cansancio me trajo el sueño rápido y evitó que me viniera abajo.
269.2.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Arroyo de Doña Juana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
Sin un sendero claro dibujado sobre el terreno me sentía perdido en esos momentos. Mi destino se situaba del otro lado de la montaña que tenía delante. Quizás el cortafuegos fuera la ruta que seguía la etapa. Me entró una pereza infinita al sospechar que tal vez me tocara escalar la cumbre. Estaba fuera de lugar siquiera intentarlo. Mis conversaciones con mis jefes no llegaban a una conclusión. Había que hacerlo si no había más remedio aunque no podíamos permitírnoslo por cuestiones de tiempo. Mi ritmo de trabajo debería ser el de dos etapas por día. Lo cierto es que nuca lo logré alcanzar. 3 cada dos días fue mi velocidad de crucero cuando adquirí soltura.
269.3.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Arroyo de Doña Juana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
Mirar el lecho del Arroyo de Doña Juana es instructivo. Se trata de un curso sin apenas caudal, seco en tramos anteriores. Y sin embargo ha sabido labrarse un cauce profundo para su tamaño. Parece que el empuje del agua es capaz de excavar profunda en estas tierras. ¿Que no habrá podido hacer entonces el Guadiana con un caudal centenares de veces mayor? Al tesón del río para cruzar las montañas se suma la docilidad de la tierra. Otro fresno de tronco tortuoso. El terreno a cedido bajo sus pies.
269.4.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Arroyo de Doña Juana (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
En el tronco del fresno está pintada una señal del Camino Natural, de color rojo y blanco. También de otra ruta, perteneciente a las denominadas como de gran recorrido, de color amarillo y blanco. En muchos tramos el CN del Guadiana aprovecha rutas de senderismo ya existentes y aprovecha sus trazados o infraestructuras, mejorándolos en la medida de lo posible, su señalización, firmes, puentes o vados para el paso de cursos fluviales. Andaba despistado y por un momento creí haber perdido el trazado. Este fresno si era como los que había visto en la Comarca de Calatrava, de talla elevada y porte inmenso, aunque vencido por la inestabilidad del terreno en el que afianzaba sus raíces.
269.5.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Sierra de los Bueyes (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).
Viendo la foto ahora me arrepiento de la decisión que tomé. Debería a ver seguido a pie hasta donde encontrase un sendero practicable para el vehículo. Ni siquiera me asomé al final de la curva para ver hacia donde me conducía. Vi las empinadas laderas y di por supuesto que todo el camino hasta el Refugio de Valhondillo sería solo peatonal e, incluso, escalada. Daba vértigo mirar hacia arriba y ver la cumbre tan alta y tan lejos. Debí continuar porque me equivocaba. Es cierto que había un trecho no transitable para el vehículo, pero la carretera, aunque de tierra, se reanudaba algo más adelante. Si lo hubiera recorrido habría tenido el premio de poder fotografíar el Estrecho de las Hoces desde lo alto de la pared occidental del barranco. Lo se ahora. Entonces tuve que tomar una decisión y creí que era la adecuada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



























