Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio cultural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio cultural. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de septiembre de 2012

317.- Ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Peral (Mazarete - Guadalajara).



317.1.- Ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Peral (Mazarete - Guadalajara).

Prácticamente nada más iniciado el recorrido realizo mi segundo hallazgo. Una ermita en lo alto de una loma con sus laderas roturadas. Desde donde estoy me recuerda vagamente a una pagoda thai, con su doble techo, aunque solo se trata de la perspectiva. Se trata de un pequeño edificio con dos naves de altura desigual. La construcción parece reciente. Está junto a la carretera y puede considerarse un elemento a proteger durante las obras. Las yemas en los ramillos del árbol se están abriendo. Es una primavera temprana en exceso. Momento: 9 de febrero de 2006.



317.2.- Ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Peral (Mazarete - Guadalajara).

Una ermita es un lugar de devoción, creo que el más sincero de todos. Prima siempre la idea sobre la ostentación, aunque el derroche de medios nunca está descartado si es posible. Pero es un lugar que se elige, a veces por su significado real o simbólico, para expresar lo más íntimo y reservado. Y suele ser el producto del esfuerzo de unos pocos. A la iglesia se acuda, como lo hicieran tus antepasados, con el resto de la comunidad. La ermita la edificamos nosotros mismos para iniciar un camino de devoción. Algunas ermitas que he visto costaba unos instante caer en la cuenta de que lo eran. Esta no muestra símbolos religiosos. Hay una placa que indica su identidad pero, a parte de eso, es solo una pequeña construcción en mitad del páramo.



317.3.- Ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Peral (Mazarete - Guadalajara).

Tu silencio me desconcierta, porque solo por tu palabra se que estás presente, porque este puede ser el definitivo, el que se prolongue para siempre, porque he aprendido a escucharme en tu risa y en tu llanto y ahora es como si estuviese mudo, falto de palabra, desprovisto del rezo. Tu silencio me desconcierta y me tiene indefenso, porque no tengo poder para invocarte. Vendrás si quieres y no habrá necesariamente razones que me lo expliquen. La esperanza del que espera es un árbol que da frutos solo cuando la helada no es fuerte, cuando la soledad no quema con su hielo la flor abierta demasiado pronto a la primavera. Los días se suceden y el silencio no rompe. Y puede que caiga en el desespero. Te echo de menos, y es tan poco lo que puedo hacer para remediarlo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

315.- Plaza de Castilla (Madrid)



215.1.- Isleta central de la Plaza de Castilla (Madrid).

Es difícil lograr que los edificios altos mantengan en el equilibrio en las fotos. No sabría decir por qué. El Obelisco de Calatrava casi parece recto. Creo que es un atractor gravitatorio. Los edificios a derecha e izquierda se inclinan hacia el. Incluso las nubes del cielo se arremolinan en torno a su punto distal como el polvo cósmico en torno a un agujero negro o cualquier otro poco gravitatorio. Las farolas situadas a la derecha se curvan como si intentasen apuntalar la Torre Kío Oeste en su inclinación hacia el suelo, cuando el peligro quizá sea que se enderece y se vea solicitada por el cilindro dorado.



215.1.- Isleta central de la Plaza de Castilla (Madrid).

Cuando fui a tomar estas fotos del Parque del canal mi ánimo no era el mejor. Pocos días después ocurrió algo que fue una inyección de moral. Puro espejismo que se ha ido diluyendo ha medido que ido subiendo las fotos estos días. El mundo da vueltas demasiado rápido, quizá por que vivimos demasiado lejos del eje de giro. En sus proximidades apenas hay movimiento. Vivimos alejados del centro de las cosas. Un eje lo suficientemente prolongado en el punto de giro puede punzar el futuro donde el tiempo permanece detenido, sin que se produzcan heridas. La rotación en el sentido contrario a las agujas del reloj provoca movimiento hacia fuera del plano, hacia el cielo azul. Necesito un escenario así, en un lugar que apenas rote, pero que se abra a los cielos, un escenario que me sobrecoja, que me obligue a hacerme cargo de mi insignificancia para reflexionar de nuevo como aquella tarde en La Bermeja cuando los relámpagos caían cerca de mis pies y decidí cambiar, optar por lo correcto. No voy a explicarlo porque es una emoción y no creo que se entendiera. Ni yo mismo me comprendo. Querer no basta, aunque sea todo el cariño del mundo, hace falta un compromiso, merecer aquello que quieres. Si el cielo rotase en el sentido a las agujas del reloj lo lógico sería que se acercara a nuestras cabezas para sembrarlas de sueños.

jueves, 13 de septiembre de 2012

312.- Mosaico de petunias. Parque del Canal (Madrid)



312.1.- Mosaico de petunias. Parque del Canal (Madrid).

La sorpresa más grata y curiosa del parque es el rectángulo dedicado a mosaicos de parterres de petunias, de diferentes colores cada agrupación, ofreciendo el conjunto un gran impacto visual, inesperado. El rectángulo se sitúa en la esquina noreste del parque, frente al laberinto de agua. Las petunias son de tres colores: rosa, rojo y vainilla. El momento de mi visita coincidió con el de dos señoras muy mayores, que quedaron extasiadas al asomarse al mosaico de flores. Con esta son ya media docena de perspectivas de las Torres Kio, el depósito elevado y el obelisco, a cada cual más exótica, incluidas en el blog, siendo esta sino la más hermosa si la más inesperada y colorida.



312.2.- Mosaico de petunias. Parque del Canal (Madrid).

Las cosas lindas me recuerdan a tí. Ya se que no te gusta que te diga que eres hermosa, pero en mi blog tengo plena libertad de expresión. En esta imagen serías el centro de atención de todas la miradas, una flor entre tantas, aunque la más bella de todas. Sólo los niños y los blogueros tienen libertad para decir lo que se les antoja. Sí, luego llegarán los castigos, tus enfados, mi destierro, el no hablarnos, el decirme que me invento películas y me las creo. Todo por no saber callarme, por no soportar verte sonreír sin que mi corazón proteste por el esfuerzo de verse sometido a la felicidad extrema.

311.- Laberinto de agua. Parque del Canal (Madrid).



311.1.- Laberinto de agua. Parque del Canal (Madrid).

Los otros cuatro rectángulos del parque no ocupados por zonas de césped son diferentes entre sí. En cada uno se ha ensayado un procedimiento decorativo, aunque con el elemento común del uso del cuadrado para la creación de mosaicos. El laberinto de agua se sitúa en la esquina sureste del parque. Sobre una lámina de agua se han dispuesto caminos que la sobrevuelan, con un círculo central en el centro geométrico de la piscina. El conjunto recuerda vagamente a un laberinto y de ahí su nombre, supongo. Una alineación de pequeñas biotas remarcan el perímetro del laberinto. Como todos los parques de reciente construcción, adolece de arbolado maduro y de cierto déficit de sombra, por tanto. El tiempo subsanará el inconveniente, como ya lo hizo hace unos años con este mismo problema en el parque entorno a la Torre Picasso de Madrid. Cuando era niño el cemento dominaba sobre la vegetación. Hoy día el arbolado ofrece un dosel elevado que aísla el parque de su entorno urbano.



311.2.- Laberinto de agua. Parque del Canal (Madrid).

Madrid es una ciudad sin apenas planificación, pero un caos que deviene en mágico acierto algunas veces. El mejor ejemplo sería la Plaza de la Cibeles, compuesta con 4 edificios de cuatro siglos diferentes. El caso es que empiezo a cambiar de idea en cuanto a la improvisación de la Plaza de Castilla. Pasear por su entorno ofrece innumerables alternativas distintas, cada una con características propias, sobre la forma de mirar sus hitos arquitectónicos. La imagen es pura geometría. Líneas horizontales, verticales e, incluso, otras que la otorgan profundidad y permiten verla en tres dimensiones. Ese cielo con cirros que la abarrota de figuras en vez de vaciar la imagen.



311.2.- Laberinto de agua. Parque del Canal (Madrid).

Cuando visité el parque el único fallo que consideré fue la suciedad del agua. En realidad no lo está. Es agua estancada cuyo periodo de renovación desconozco. Es lógico que genere poblaciones de algas. En realidad si está limpia de objetos y basura, tan habituales en cualquier lugar frecuentado por personas, incluso en parajes de alta montaña si son conocidos por los excursionistas. El cuidado del parque es impecable. También su limpieza. Ni un solo ejemplar de arbolado o tramo de seto ofrece mal aspecto. Las huellas del trabajo de las tijeras de podar y la segadora están en todas partes. Es agua clara, aunque el fondo de los estanques esté verdoso. Durante el tiempo que estuve en el laberinto ninguna otra accedió a él. Imagino que una sola visita basta para experimentar todo la diversión que ofrece. Los parques son para sentarse en los bancos o para pasear. Y las pasarelas sobre las aguas del laberinto quizá no sean el lugar idóneo para abstraerse con la charla de la compañía.

martes, 11 de septiembre de 2012

309.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid)



309.1.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid).

El Cuarto depósito de Agua del Canal de Isabel II estaba formado originalmente por 4 vasos, con una capacidad conjunta de 156.000 metros cúbicos. Uno de ellos, el de la imagen, fue parcialmente demolido para la instalación en el hueco de las bombas elevadoras, ya que esta infraestructura, que antes se situaba junto al depósito elevado, había quedado fuera de servicio. La otra parte del vaso fue ocupada recientemente por una sala de exposiciones. Así pues, este cuarto vaso está fuera de servicio actualmente, existiendo sobre su cubierta una lámina de agua que ofrece un gran impacto visual al ser un elemento sorprendente, inesperado totalmente, dentro de la ciudad. El arbolado que puede verse pertenece a la calzada lateral este del Paseo de la Castellana, siendo visible también el Monumento a Calvo Sotelo, que puede servir de referencia para situar lo que ofrece la imagen. El edificio de color beige claro son los Juzgados de Plaza de Castilla.



309.2.- Depósito del CYII en Plaza de Castilla (Madrid).

La silueta de las Torres Kio, el depósito de agua elevado y el Obelisco de Calatrava dominan el ámbito de la Plaza de Castilla y del Parque del Canal, distribuidos de forma diferente según el punto de vista. A la largo de la mañana vi decenas de combinaciones de estos elementos. En esta cada torre se agrupa con una de los otras dos construcciones, como dos parejas rivales en una pista de baile. El obelisco encaja bien con su pareja al coincidir con una de las líneas rojas de su fachada. La otra casi consigue la armonía entre los miembros. La dirección dominante de los cirros parece querer contribuir a favorecer esa armonía.

308.- Depósito elevado del CYII en la Plaza de Castilla (Madrid)



308.1.- Depósito elevado del CYII en la Plaza de Castilla (Madrid).

El depósito elevado de agua situado en la Plaza de Castilla, que con el correr d  los años se ha convertido en un icono más de la ciudad, forma parte del Cuarto Depósito del Canal de Isabel II. Con una capacidad de 3.800 metros cúbicos, su finalidad era dar servicio a los puntos de consumo situados en puntos más elevados que el resto del depósito, estando situadas las instalaciones para la elevación de agua en la actual sede de la Fundación del CYII. Se terminó de construir en la década de los 50s y hacia 1960 ya no era utilizado para su primitiva finalidad. Ahora, aun integrado en el sistema de depósitos, sirve para paliar el efecto del golpe de ariete en las instalaciones del depósito principal. El golpe de ariete, una de esas rarezas tan habituales en el fascinante pero incomprensible mundo de la Hidrodinámica, es una sobrepresión que se produce cuando se cierra o se abre de golpe una válvula, y que puede ocasionar roturas en tuberías. Es triste pensar que fue una de las preguntas del examen final de septiembre con el que aprobé la asignatura de Hidráulica, cuya respuesta bordé, clavando el planteamiento y desarrollo matemático que demuestra su existencia y proporciona una fórmula para calcular su valor, y que ahora tenga incluso dificultades para recordar el significado del concepto. La imagen me recuerda el cielo tan hermoso de aquella mañana de domingo. Momento: 1 de septiembre de 2012.



308.1.- Depósito elevado del CYII y Torre Kio Este, en la Plaza de Castilla (Madrid).

Encajar un gran amor en una vida cualquiera, la propia, claro está, es como lograr la cuadratura del círculo, un encuadre imposible. Una pequeña pasión es más bien como una pequeña obra de marquetería, una obra de taller producto de la paciencia y la habilidad. Los grandes amores requieren sin embargo esfuerzos titánicos para que queden dentro del marco de nuestra vida, transgredir las leyes de la geometría. Siguiendo el símil, no sabría decir cual de las estructuras te representaría a tí y cual a mi. Te veo como alguien cabal, capaz del equilibrio. Siempre has sido más sensata que yo y por eso has sido siempre tú quien más distancia ha puesto entre nosotros. Eres utilidad y pericia, y por eso podría verte perfectamente como un depósito de constancia y acierto. Pero también eres extravagancia, belleza que se torno capricho para los ojos, un desafío para los sentidos, acostumbrados a lo sensato que no les desafíe. A pesar de habitar planos distintos, de diferir en el tamaño de nuestras esperanzas y en la suavidad de nuestros contornos, parecemos próximos por obra y gracia del encuadre y la perspectiva. Te miro y me asombro de que a pesar de que diverjas de mí en valía, hermosura y alegría, aun compartamos un punto de vista, un encuadre, un instante común en nuestras vidas.

lunes, 10 de septiembre de 2012

307.- Paseo de la Castellana (Madrid).



307.1.- Calle General Varela (Madrid).

Vivo en un barrio que en su origen, hacia finales de los 50s y principios de los 60s, estaba destinado a viviendas de familias de militares. Los nombres de las calles dejan claro la adscripción ideológica de sus habitantes. Al menos el ámbito de sus simpatías. Cuando era niño y esperaba en mi portal a la llegada del autobús escolar, mi calle se llenaba de coches oficiales, que aparcaban junto a la acera en espera de coroneles y generales. No eran coches ostentosos como los de los políticos, sino más bien discretos. Utilitarios con chófer en muchos casos. La de la imagen es la calle General Varela, una bocacalle de la Avenida del General Perón, aunque cuando era niño la conociera simplemente como la calle de la pescadería. Fue la única que hubo en mi barrio, atendida por un pescadero de los de manual, con mandil verde rayado. La primera bocacalle a la izquierda es Mártires de Paracuellos, una pequeña callecita en la que suelo estacionar mi coche cuando no hay sitio cerca de mi casa. Es una calle siempre en sombra, con muy escaso movimiento, como si se tratase de mantener la solemnidad y respeto que parece exigir su nombre. En verano esa sombra evita el recalentamiento del coche y es raro no encontrar plaza. Es tiro hecho, evita dar vueltas y vueltas por las calles más próximas a mi casa, siempre copadas coches. En la calle hay plátanos y castaños de indias, terriblemente podados, pero que han crecido mucho al buscar la luz entre los bloques de edificios.

Salí de casa aquella mañana contigo muy presente en mi pensamiento. Desde el primer paso, camino de la Plaza de Castilla, comencé a hablarte. Siempre es más fácil hacerlo si no estás presente. Tienes poca paciencia conmigo, o yo poco tino cuando te hablo, y quería explicarte algunas cosas sin que te enfadaras. Esta de hablar con gente que quiero para mis adentros es una costumbre que siempre he tenido, en momentos de tensión, de desequilibrio o de pérdida. Contarle a quien se fue de tu vida, quizá sin remedio, aquello que quedó por decir y se juzgo importante. Es tan frecuente que no me entiendas que quizá esto de hablarte en mi cabeza se vuelva una costumbre. El caso es que ya no recuerdo de que te hablaba, que trataba de explicarte para que me entendieras. Pero la mañana fue un agradable paseo, contigo a mi lado.



307.2.- Plaza de Castilla desde la boca sur del túnel subterráneo (Madrid).

Es una perspectiva poco lograda. Y no se trata del punto elegido para realizar la fotografía. Es la misma a lo largo de todo el Paseo de la Castellana. El Monumento a Calvo Sotelo, obra del escultor Carlos Ferreira, queda empequeñecido entre las Torres Kío y el Obelisco de Calatrava. Es más, parece como si este último fuese un estilete y el grupo escultórico dedicado al político asesinado su empuñadura. En otros tiempos una perspectiva muy cercana al monumento permitía jugar con las Torres Kio, que parecían de su tamaño y le ofrecían un marco curioso. Se instaló en 1960, cuando la Plaza de Castilla se situaba justo en el borde de la Ciudad. Es coetáneo por tanto del Santiago Bernabeu. Las Torres Kio, obra de los arquitectos norteamericanos Philip Johnson y John Burgee, datan de 1996. Ambos edificios parecían inclinarse para crear un dosel sobre la escultura. Sin embargo, la instalación de la obra de Calatrava lo trastocó todo. Es como si hubiera una intención oculta de soterrar su relevancia, quizá para que nadie se pregunte quien era Calvo Sotelo. Cuestión que para algunas, incluso gente de la derecha, puede da lugar a respuestas incómodas. Por otro lado, el chirimbolo del ingeniero valenciano no se sitúa en el centro de las torres, aunque si que hay una correlación en los tamaños aparentes. Por detrás asoman los cuatro rascacielos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, siendo el más evidente por ser el más cercano a la plaza el diseñado por Norman Forter, con su asa en lo alto, como si un gigante se aprestase a cogerlo para trasladarlo a otro lugar. Era domingo y no fue difícil situarse en la mediana de la avenida. Antes había una fuente en la rotonda centra de la Plaza de Castilla, con un surtidor de gran altura. Cuando se pasaba por debajo, por el túnel, gruesas gotas delataban la existencia de filtraciones.



307.3.- Paseo de la Castellana (Madrid).

Cuando era niño a este tramo de la Castellana se lo conocía como Avenida del Generalísimo. En los libros de Historia los tres grandes personajes de nuestra narración colectiva eran El Cid, héroe de la Reconquista, el cimiento de lo que llegó a ser España, su epopeya; Franco, que nos salvo del caos comunista; y quizá los grandes nombres propios de la Guerra de la Independencia, representantes de los seres anónimos, cuya voluntad y sacrificio también hicieron posible que llegáramos a ser una nación. Supongo que era lógico nombrar así a la gran avenida construida durante la posguerra. Como también lo fue que se le cambiara por el Paseo de la Castellana en cuanto fue posible. De la Estación de Atocha, en la Plaza de Carlos V, hasta el Nudo Supernorte, donde muere la antaño Avenida del Generalísimo, discurre una gran calle con bulevares centrales y varias calzadas, con una unidad reconocible y que todo el mundo conoce como La Castellana, a pesar de que se denomine de otras dos formas en los tramos más cercanos al casco antiguo de la ciudad. Cuando era niño dominaban los descampados, en especial en torno al Estadio Bernabeu. A la avenida se asomaban edificios altos, de unas 10 plantas, pero de baja calidad en su arquitectura y escasa uniformidad en sus fachadas, feas en su mayoría. Muchos de ellos sobreviven tal cual fueron construidos. Algunos han sido remodelados y mejorados en su aspecto, como el Número 110, a la altura de El Corte Inglés de Nuevos Ministerios, y otros se han visto rodeados de edificios que en parte palían o compensan su fealdad. La cirugía urbana es un proceso lento y conseguir una cierta calidad urbanística en este tramo final de La Castellana llevará décadas, si es que se consigue. Aunque el Proyecto Chamartín, la conversión de suelo ferroviario en torno a la estación de tren en suelo urbano, supone una oportunidad extraordinaria en este aspecto. El edificio más lejano de la fachada izquierda de la calle es el Ministerio de Economía.


domingo, 24 de junio de 2012

293.- Casa de Fieras del Parque del Retiro (Madrid)



293.1.- Estatua a la Diosa Hera (Parque del Retiro - Madrid).

La estatua de la Diosa Hera está situada junto a la entrada al recinto de la Casa de Fieras del Retiro. Era inevitable que esta diosa tuviera alguna escultura en Madrid, siendo protagonista según la mitología griega de la creación del tiro de la carroza de La Cibeles. Todas las historias que se narran en esta mitología tienen como motor las infidelidades de Zeus a su hermana y esposa, Hera. Escuchar como consigue Zeus burlar la resistencia de las muchachas o los jóvenes que desea es la mitad de la diversión. La otra la forma en que Hera se las hace pagar a las pobres víctimas. En la representación escultórica del Retiro aparece con sus símbolos característicos, una granada en la mano y un pavo descabezado enroscado en su pierna. Puede que la escultura no sea de gran valor o calidad pero, al igual que pasa con la de Hércules vista en la entrada anterior, el rincón vegetal en el que se inserta crea un marco de gran belleza para la imagen. En este caso se trata de un seto vivo moldeado con tijeras de podar, un doble círculo en cuyo interior se sitúa la diosa, con un pino piñonero a modo de telón de fondo. La inclinación del árbol es preocupante, por lo que es sostenido por dos pértigas que impiden que caiga. Por ahora. El edificio de atrás del todo pertenece a la Casa de Fieras, y fui a visitarlo porque el ayuntamiento iba a ejecutar unas obras para convertirlo en biblioteca, dándole un uso a una construcción que llevaba tiempo vacía, sin función alguna.



293.2.- Estatua a la Diosa Hera (Parque del Retiro - Madrid).

No sabía que los personajes mitológicos se representaban con objetos simbólicos para identificarlos. Es lógico. Es lo que se hace con los santos en la pintura y la escultura. Un águila junto a su figura, por ejemplo, identifica a San Juan Evangelista. Sin la granada y el pavo sin cabeza podría ser una jovencita sonriente cualquiera. Es curioso lo dulce que parece Hera cuando sabemos que ha sido el mayor bicho de la Historia de la Literatura. Las adolescentes terribles, siempre caprichosas, vengativas con quienes creen que los agravian. La verdad es que esta imagen me cuadra más que la que tenía en mente al leer sus proezas. Siempre la había imaginado como toda una señora defendiendo su hogar, lo que se imagina que lo forma, una especie de Scarlet O'Hara. Hera lleva la ropa muy ajustada. El vuelo de su túnica lo riza el viento descubriendo sus piernas hasta sus rodillas. Va descalza. Podría bajar del pedestal y ponerse a caminar por la hierba. La veríamos tan hermosa y joven, con sus cabellos rizados, sonriente y soñadora, y algún desavisado, el más valiente, se acercaría a tratar de entablar relación y sufrir sus iras. porque este tipo de mujer al final siempre desfoga sus frustraciones en los demás, el enejo que le supone la diferencia que hay entre lo mucho de lo que disfruta y lo infinito que cree que se merece. Según parece la estatua fue esculpida en 1750. Está en su actual emplazamiento en el Retiro desde 2006, donde se colocó procedente de los jardines de Cecilio Rodríguez en sustitución de otra escultura, la de un efebo, que desapareció una noche misteriosamente. El árbol tras la diosa muestra síntomas de su enfermedad. Tiene una herida en la madera y lo que parecen síntomas de una pudrición supurante. Tiene los días contados, pero aun conserva belleza en su decadencia. La juventud de la belleza la aporta la diosa Hera, doblemente inmortal, por un lado por ser de piedra caliza y no de carne y hueso, y por otro por ser deidad del Olimpo.



293.3.- Casa de Fieras (Parque del Retiro - Madrid).

la Casa de Fieras es uno de los grandes mitos de mi primera infancia. Cuando yo era muy niño no existía un zoológico en Madrid. Había algo que llamaban Casa de Fieras en el Retiro, de la que me hablaban mis padres, en la que se supone que había estado siendo muy chico, y que siempre estaba cerrado. En realidad si visitas las instalaciones entiendes que aquello tenía que ser clausurado. Aun suponiendo la mejor intención en quienes lo dirigían y cuidaban para con los animales, las condiciones en las que estos vivían no podían ser buenas. Me costó encontrar un encuadre decente del edificio. Y era imperativo. La diosa Hera no estaba en el plan de trabajo pero este edificio sí. tenía que fotografiarlo para incluirlo en mi informe. Me gusta de esta imagen su tremenda profundidad de campo. Al verla me siento como Robert Rossen cuando lograba esos encuadres prodigiosos en sus películas, con planos y más planos de acción superpuestos unos detrás de otros, haciendo más claro el espacio tridimensional en el que nos desenvolvemos, aunque la pantalla del cine sea realmente plana. El árbol de la esquina, junto a la entrada, es una sequoia, una reliquia viva.



293.4.- Casa de Fieras (Parque del Retiro - Madrid).

Los únicos animales que se exhiben hoy en día son los que pueblan este estanque, patos y pavos. Pero en otros tiempos hubo osos y grandes felinos. Tengo un vago recuerdo de la existencia de una jaula con tigres, peor lo mismo es una invención de mi memoria. Quien primero tuvo la idea de crear un parque zoológico en los terrenos del Retiro fue Carlos III. Al Museo de Ciencias Naturales y el Real Observatorio Astronómico se sumaba un recinto con animales en lo que ahora es la Cuesta de Moyano. En el siglo XVIII se trasladó el recinto con animales a la zona más cercana a la Puerta de Alcalá. Tras la Guerra de Independencia, durante la cual el ejercito de napoleón arrasó el parque, árboles incluidos, Fernando VII mando trasladar la casa de fieras a su último emplazamiento, donde estuvo abierto hasta 1972.






293.5.- Casa de Fieras (Parque del Retiro - Madrid).


Parece ser una pajarera o una jaula para animales pequeños. Delante de la misma hay un Ficus benjamina, o al menos eso es lo que a mi me parece. tampoco es que el zoológico nuevo de la Casa de Campo me entusiasme. Lo he visitado una vez y me produjo más tristeza que otra cosa. Los animales según mi experiencia, no han nacido para ser observados, menos aun exhibidos. Pero tampoco quiero hacer una cruzada de eso. Quizás cueste verlo al primer vistazo, pero hay un duende encaramado en lo alto de la caseta de piedra, sentado en el borde y tocando la flauta. Traté de fotografiarlo de cara pero la luz venía de enfrente y las imágenes resultantes no eran buenas. El color verde-azulado muy claro creo que en parte es un efecto de la luz que incide de lleno en la estatua.






293.6.- Kiosko del Paseo de Coches (Parque del Retiro - Madrid).


Que levante la mano quien no haya paseado por el Retiro con alguna novia. Poco dinero y muchas ganas de estar juntos. Y a veces son tantas las horas que se acaban los argumentos para distraer las horas. Mi noviazgo con Victoria fue un noviazgo en la calle, de paseos interminables. Oficialmente duró tres meses. El tiempo que medió entre el reconocernos como una pareja y el momento en que ella se dio cuenta que aquello no iba a ninguna parte. Mi padre murió un 28 de agosto y ella me dijo que quería romper muy pocos días después, cuando septiembre se cernía ya sobre el calendario. Así que fue un noviazgo de verano, con plena luz. Acudir al funeral de mi padre le debió parecer demasiada realidad para ignorarla. Llevábamos dos años jugando a querernos, viviendo a espaldas del mundo, paseando por la ciudad como si fuera nuestra, como si el futuro aguardase en el cruce con alguna bocacalle. Creo que hizo bien. El instinto la hizo salvarse en el último momento. Dios sabe que tras los años transcurridos sigo en el mismo sitio que entonces. A ella la acabo de ver hace un momento. Nos hemos cruzado aquí cerca, en la acera sombreada por los plátanos, y hemos fingido no vernos. Llevaba a una niña de la mano. Imagino que era su hija. La quise mucho, esa es mi disculpa. Y supongo que todo ese amor sobrevive en alguna parte, que ilumina algún trecho de cielo en esos momentos de la madrugada en que noche es lo único que se interpone entre el olvido y el alba.

sábado, 23 de junio de 2012

292.- Paseo de Coches (Parque del Retiro - Madrid)



292.1.- Paseo de Coches (Parque del Retiro - Madrid).

El Paseo de Coches del Retiro fue abierto en 1873 durante el reinado de Alfonso XII, que parece ser el momento en que se racionalizó el uso del recinto, con la colocación de verjas, puertas, trazado de camino y adornos. Los coches a los que alude su nombre eran en principio de caballos, aunque hoy día el firme está asfaltado. No obstante hoy es de uso privativo de peatones, aunque haya que tener cuidado con los ciclistas. Años después de aquel episodio con la novia barcelonesa de mi amigo, estábamos toda la pandilla una mañana de domingo paseando por este paseo. La pandilla la formaban dos matrimonios jóvenes, una niña de unos 3 ó 4 años, una renacuaja que acababa de aprender a andar y un servidor. Un ciclista pasó como un rayo junto a la chiquitina y su madre, lógicamente, se asustó y le recriminó su temeridad. Lo que ya fue excesivo fue descalificar a todos los madrileños en conjunto y, tras dos o tres años, zanjar aquel momento junto a la reja del parque con un "¿Ves como no es bueno pasear por aquí?".

El paseo de coches es conocido por ser en él donde se celebra la Feria del Libro de Madrid. Iba todos los años con mi padre. Algún libro caía de regalo siempre. A veces más. Mi padre es la única persona que recuerdo que se me acerca un tanto en mi pasión por los libros. Mi casa está llena de ellos. La colección de mi padre está siendo desplazada milímetro a milímetro, estante a estante, por la mía. Nada más hermoso que un libro recién impreso, con sus páginas perfumadas por el olor a tintas y resinas. No soy bibliófilo porque detesto la vejez en los libros. Siempre me dicen que lo hermoso de un libro viejo es saber que ha pasado por muchas manos, que tiene una historia. A mi me gusta pensar que los libros son solo míos, que no tienen más periplo vital que mis propias manos. No me gusta prestarlos. De niño a mi hermano mayor le reñía por abrirlos en exceso y hacer que se cuarteasen por el lomo. Odio a quienes anotan en sus márgenes, subrayan frases que les impactan, les hacen reflexionar o les inspiran, doblan esquinas de las páginas para señalar pasajes concretos. Estoy en contra de las torturas con los libros. En mi casa llegó a ser una preocupación mi pasión por ellos. A la feria del libro iba solo a recolectar catálogos. Lo cierto es que los libros nunca me han traicionado. Algunos me han decepcionado porque tenía puestos en ellos muchas expectativas, pero nunca me han dado menos de lo que tenían ni han rehusado atenderme cuando los he requerido. Puestos a escoger entre libros y personas lo tendría muy difícil sino existiese esa trampa llamada afecto humano, que a la larga siempre te devuelve a la soledad. A una soledad repleta de libros, de pilas de ellos por todas partes.






292.2.- Sala de Fiestas Florida Park (Parque del Retiro - Madrid).


Con fachada al Paseo de Coches, en esta mítica sala de fiestas, Florida Park, era uno de los lugares donde había que actuar para consagrarse en la noche madrileña cuando la TV aun no tiranizaba el mundo del espectáculo. La construcción que fue germen del actual Florida Park, el edificio de planta circular y abovedado de la izquierda, denominado actualmente Salón Pombo por ser este poeta un habitual, es obra de Isidro González Velázquez, arquitecto madrileño al que la ciudad le debe un sinfín de pequeñas joyas, no siempre vistosas. En su haber está la Casa de Fieras, que era la razón de mi visita al parque, el monumento a los caídos por la patria el 2 de mayo, en la Plaza de la Lealtad, en la Bolsa de Madrid, para entendernos, así como la remodelación de la Plaza de Oriente. Este pequeño edificio se construyó en 1814, por encargo de Fernando VII, que quería diversas construcciones para su recreo. Construcciones románticas, cabañas, quioscos o cenadores con autómatas dentro.

Con el paso de los años el complejo se fue ampliando. Se fueron añadiendo más construcciones a medida que fue cambiando su uso: El invernadero y la pista de baile. Ha sido pabellón de caza, balneario, capilla, terraza-cafetería, vaquería. Durante la dictadura de Primo de Rivera fue un "dancing". Tras la Guerra Civil  un salón de té. Con la llegada de los americanos a la base de Torrejón, se puso de moda como sala de fiestas. En los años 70s, con la llegada de la TV, fue utilizado como escenario para los programas musicales de José María Íñigo y los shows de fin de año.






292.3.- Paseo de Coches (Parque del Retiro - Madrid).


Los del Paseo de Coches no son árboles extraordinarios. Plátanos (Platanus sp.) y pinos piñoneros (Pinus pinea), pero su porte es excelente, sobre todo en los segundos, y el crecimiento también, en este caso el de los primeros. El asfalto del pavimento es claro, y supongo que no es una casualidad. De esta forma parece un sendero de tierra apisonada, se integra mejor en el entorno. A la derecha en la imagen hay una escultura. Es una representación de "Hércules y el león de Nemea, el primero de los episodios de los "Doce trabajos de Hércules". Ya sabemos lo que le gustaba a Zeus tirar una cana al aire. De resultas de una de ellas Alcmena engendró a Hércules. El ufano padre proclamó que su siguiente hijo heredaría la corona y reinaría en el Olimpo. Hera, su legítima, al enterarse amañó el concurso haciendo que Hércules, que iba en cabeza en la carrera, naciera dos meses más tarde, adelantando el nacimiento de Euristeo tres meses, que nació con taras físicas y morales por el parto prematuro. Hera ya fue siempre enemiga de Hércules. Tuvo muchos, quizá lo fueron todos, porque ningún corazón alberga más odio que el de una mujer engañada por su marido, pero Zeus fue su preferido, a quien mayor placer le causaba mortificarlo. Una vez casado y con hijos, le hizo beber un veneno que lo enloqueció, matando a sus propios hijos y su mujer. En la serie de la TV lo cuentan divinamente. Al recuperar la razón se aisló de todos. Fue a buscarlo uno de sus hermanos, uno de tantos, que ya sabemos como se las gastaba Zeus. Éste le convenció para que volviera a la civilización. Fue a visitar a la Sibila de Delfos, que le impuso como penitencia servir como esclavo durante un tiempo de su más odiado enemigo, que no era otro que Euristeo, quien usurpaba su legítima Corona. Hubo de realizar doce trabajos para recuperar la libertad. El primero de ellos fue abatir al león de Nemea para obtener su piel, que era tan dura como la piedra. El simpático felino se escondía durante el día y por la noche mataba a todo bicho viviente que se cruzaba por su camino. Para que hacer distingos. Hércules trató de cazarlo utilizando diversas armas: un arco, un garrote, una espada. Pero ninguna era capaz de traspasar o hacer mella en la piel del león. Así que hubo de matarlo con sus propias manos tras acorralarlo en su guarida. Una vez muerto le arrancó la piel usando como utensilio las propias garras del cadáver. Esta treta se la sopló Atenea, que se le apareció en forma de anciana para darle la idea. Se puso la piel como coraza y fue a llevársela a Euristeo, que al verlo se asustó tanto que le ordenó que a partir de entonces los frutos de su trabajo, las otras once tareas que le iba a encomendar, los depositase extramuros de la ciudad. Se dice que la escultura data del año 1650, siendo su primer emplazamiento el Palacio Real, desde donde se trasladó al Retiro durante el reinado de Carlos III. En la imagen la escultura está lejos, pero puede apreciarse claramente a Hércules con la espalda arqueada por el esfuerzo, tratando de abrir las fauces del animal para desencajarlas.






292.3.- Estatua de "Hércules y el león de Nemea Paseo de Coches (Parque del Retiro - Madrid).


Es la imagen del conjunto escultórico que se en la imagen anterior, enmarcado entre setos de flores y con los plátanos como dosel. Es de suponer que en primavera, cuando los árboles hayan echado las hojas, se vea aun más bonito. O en otoño con una alfombra de hojas muertas. Encuadre perfecto. Normalmente sufro al ver los fallos. Aquí no logro encontrar nada que me disguste. El muro vegetal se transparente porque es invierno. Hasta el espectro de los edificios de la próxima Avenida Menéndez Pelayo mejora la imagen.

sábado, 19 de mayo de 2012

282.- Río Deba a su paso por Eskoriatza (Álava)



282.1.- Río Deba a su paso por Eskoriatza (Álava).

El dormir es como un puente
que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
pasa el agua, pasa el alma.
(Juan Ramón Jiménez)

El pequeño puente de piedra sobre el Río Deva no parece que conduzca a ninguna parte. Tal vez sea cuestión de la perspectiva, pero el coche que empieza a cruzarlo se diría que no tendrá camino por el que discurrir en la otra orilla, siquiera espacio para estacionar. Imagino que todo es una ilusión óptica. La calle tiene que seguir por alguna parte en la margen izquierda. La opción más probable es que progrese perpendicular a la corriente, escondiéndose tras el edificio en primer término. Si hubiera de prevalecer la lógica esa sería la respuesta. También puede tratarse de un puente peatonal, en cuyo caso se simplificarían los enigmas. O te dejas guiar por la lógica, aunque contradiga los sentidos, o reformulas las condiciones de partida para sortear supuestos incómodos. Renunciar es una solución poco popular. Te dicen hasta la saciedad, incluso en las frases escritas en las hojas de los almanaques, que hay que luchar por lo que se anhela con fuerza, por los deseos que llenan el espíritu, hasta el último aliento, hasta hacerlo posible, tercos como las mulas. Pero a veces el deseo contraviene la lógica y plantea situaciones paradójicas, como en el dibujo de Escher, en el que el progreso de las figuras humanas las obliga a caminar en círculos y a que el agua fluya hacia arriba de la pendiente. No todos los deseos están permitidos. No hay un camino oculto a los ojos en el futuro por el que podamos transitar juntos. Puedo soñarte durante las noches y dejar que mi alma fluya bajo el puente desde el ocaso al alba, y luego atenerme a la lógica en las horas de vigilia. O puedo caminar sobre el tablero arqueado del puente y ver pasar por debajo el agua del deshielo.

sábado, 12 de mayo de 2012

277.- Parque de Berlín. Laguna con los tramos del Muro de Berlín (Madrid)



277.1.- Parque de Berlín. Laguna con los tramos del Muro de Berlín (Madrid).

En la parte más baja del parque, en la esquina noreste, está situada la otra laguna, mucho más grande, en la que se instaló en 1990, dentro de la lámina de agua, tres cachos del Muro de Berlín, con su graffiti original, que a punto estuvo de ser eliminado antes de su inauguración por un operario del parque que confundió las pintadas con "guarrería" a eliminar. A la inauguración asistieron los entonces alcaldes de Madrid y Berlin, Álvarez del Manzano y Willy Brandt, respectivamente. Los dos pequeños surtidores apenas si se notan en una laguna mucho más grande que la de los sauces, donde uno solo casi se convierte en un espectáculo de magia para un niño. La ubicación de los tramos de pared de hormigón es asimétrica dentro de una bañera que ya lo es en el dibujo de su perímetro. Tampoco se trata de un monumento. es algo que está a medio camino de la señal de advertencia y el objeto fetiche. Cuesta creer que aquella pared que dividió Europa física, ética y políticamente fuera construida con materiales tan pobres. Cuando era niño los mismos que ahora se les llena la boca con la palabra Democracia, que usan el término como si ellos lo hubieran inventado y patentado, defendían la existencia de lo que Churchill bautizó como "Telón de acero", adjudicando su autoría, la necesidad de su existencia a las democracias corruptas de la Europa Occidental. Habrá quien no se lo crea pero durante años creí que el muro de Berlín lo habían construido los americanos de tanto oir mentir a la gente del PCE.



277.2.- Parque de Berlín. Rodal de magnolios (Magnolia grandiflora) (Madrid).

En la ladera situada al este de la laguna grande los diseñadores del parque optaron por plantar magnolios. Todo el talud está ocupado por este árbol hasta formal un pequeño rodal o bosquecillo. Se trata de una especie relativamente frecuente en Madrid, pero nunca había visto tantos pies agrupados. Su magnífico porte y su floración tan llamativa, muy parecida por otra parte a la de los castaños de Indias, hace que suelan plantarse aislados. Su principal virtud es florecer en pleno verano en agosto, así que será digna de ver la cuesta de la imagen dentro de dos meses. Quizás sea mucho suponer el haber dado el dato de la especie. La Magnolia grandiflora, de flores enormes y blancas, suele ser la que se utiliza en Madrid. Es realmente notable la diferencia en la rectitud de los troncos y el volumen y la densidad de las copas que hay entre los árboles del parque y los de cualquiera de las aceras de las calles del entorno. Las podas abusivas y sin criterio alguno practicadas en los ejemplares de las vías urbanas, así como las continuas agresiones en forma de golpes e inserción de clavos, alambres y grapas, deterioran gravemente el arbolado urbano. Hasta el punto de que es difícil encontrar un pie que no este notoriamente inclinado, con parte de la copa seca o afectado de pudriciones. Por contra, todos los árboles del parque muestran un magnífico aspecto.



277.3.- Parque de Berlín. Acceso noreste (Madrid).

Aunque el parque no esta tapiado ni acotado y es permeable en todo su perímetro, puede considerarse como acceso principal la acera de la esquina de las calles Ramón y Cajal y Marcenado, en la Glorieta de Nuestra Señora de Guadalupe. Los platanos (Platanus sp.) inclinados cada uno hacia el otro, forman como un dosel vegetal en la entrada. Junto a la farola hay una de las escasas fuentes de agua que van quedando en Madrid. Nada tan necesario en verano, sobre todo para los niños, que no dejan de correr por mucho que sea el calor. El agua de la red general de abastecimiento para consumo humano es una de las bendiciones de la ciudad. Pocas aguas hay mejores en España que la que sale por los grifos de Madrid. Cuando se realizan listas de ciudades por su grado de calidad de vida suelen obviarse el dato del clima, lo cual favorece a las ciudades del norte de Europa, y el dato de la calidad del agua, lo cual me parece una trampa aun más grave. Beber agua embotellada en Madrid roza el esnobismo.



277.4.- Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Madrid).

La Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe se encuentra en la esquina de las calles Puerto Rico y Ramón y Cajal, en la glorieta con el mismo nombre y en frente del acceso principal al Parque de Berlín. Se empezó a construir en 1961, según planos de los arquitectos Félix Candela y Enrique de la Mora, con la colaboración de José Ramón Aspiazu y del ingeniero José Antonio Torroja Cavanillas. Si la iglesia de los Sagrados Corazones, junto al Bernabeu, donde hice mi Primera comunión, tiene planta hexagonal, ésta, con un evidente parentesco en cuanto a su estilo por la época en que fue diseñada, tiene planta octogonal, con el octógono inscrito dentro de una circunferencia de 55 metros de diámetro. Es decir, sus dimensiones son apreciables, sin llegar a ser monumentales. En su alzado los vértices del octógono se sitúan a dos alturas, alternados, originando al unir los vértices con el centro de la circunferencia, a mucha mayor altura, una cubierta que es una estructura laminada compuesta por ocho paraboloides hiperbólicos, cuyo espesor no llega a superar los 4 cm.  Los vecinos apodan a la iglesia como "El sombrero mejicano", aunque el edificio trata de evocar una tienda de campaña, concretamente la del patriarca Abraham. Es una forma de simbolizar el deseo de que bajo la carpa de la tienda, bajo el tejado de la iglesia, han de caber todos.

El paraboloide hiperbólico es una superficie reglada, muy útiles en arquitectura, la más utilizada por Gaudí. la gracia de las superficies regladas en arquitectura e ingeniería constructiva es que pueden generarse mediante rectas, es decir, uniendo vigas de una determinada manera. Una recta, mejor dicho, un segmento al moverse genera una superficie reglada. Si no hay giro la superficie será un cuadrado. Si al movimiento del segmento se le incorpora algún tipo de giro genera superficies muy conocidas: conos, cilindros y, en el caso que nos ocupa, paraboloide hiperbólico. Una estructura laminada es una pieza creada con componentes de madera. Si usamos listones podemos crear superficies regladas, que adoptarán formas aparentemente caprichosas, muy vistosas, aprovechando la ligereza y resistencia del material para que sea viable arquitectónicamente. Esta iglesia, que por el escaso interés que ahora despierta lo religioso y su cromática gris pasa muy desapercibida, es en realidad un bello ejemplo del uso de superficies regladas en edificios hacia mediados del siglo pasado. Ante ella pasaba todos los días siendo muy niño cuando iba al colegio en el autobús escolar al tener que recoger a un compañero que vivía en la Calle Puerto Rico.

viernes, 11 de mayo de 2012

276.- Parque de Berlín. Fuente de los sauces (Madrid)



276.1.- Parque de Berlín. Monumento a Beethoven (Madrid).

El presupuesto del modesto monumento dedicado a Beethoven en el parque fue pagado por las ciudades de Madrid y Bonn. Se trata de un busto en bronce del músico, de dimensiones reales, obra del escultor alemán Franz Rotter, ubicado sobre un pedestal de piedra, diseñado por el arquitecto español Guillermo Costa, quizá algo aparatoso y que empequeñece la figura. El volumen de la estructura y el telón de fondo de los árboles hacen que la cabeza de Ludwig se pierda en un primer vistazo. El monumento se sitúa al principio de una calle, sobre el césped, cerca del sendero. Me pregunto si la ciudad de Bonn se sintió algo contrariada, o quizás con mayor motivo la de Berlín, al elegirse un habitante de esta ciudad para que fuera homenajeado en un parque que lleva el nombre de la actual capital alemana. Me huele de que en su momento hubo confusión ya que Bonn era la capital de la RFA entonces. Tampoco está de más recordar al que fue mi ídolo musical en la infancia. La Sinfonía Pastoral es probablemente la pieza musical que más me haya hecho gozar. Luego, cuando cumplí los 17 le fui infiel a la música clásica con el pop-rock. Supertramp, Queen y otros grupos de rock sinfónico me sirvieron de puente.



276.2.- Parque de Berlín. Sendero junto al monumento a Beethoven (Madrid).

Sospecho que los tiempos han cambiado, pero en el pasado era habitual pasear por los parques con tu pareja. Yo lo hice mucho con Victoria por el Jardín Botánico y el Jardín del Moro, dos lugares maravillosos de Madrid que conocí gracias a ella. Me dió algo de vergüenza fotografiar a esta pareja sentada en un banco a la sombra de los árboles, pero esa era mi intención principal cuando situé la cámara para hacer la foto. De hecho tomé dos imágenes porque el primer encuadre no me satisfizo del todo. La tranquilidad y el aislamiento de los parques casa bien con las parejas recientes, cuyos miembros aun están en proceso de conocerse. Los paseos incitan al diálogo, hay cierta intimidad aunque estés rodeado de gente. Lo que ves, lo que te rodea, promueve el pensamiento positivo. Los niños, las praderas de césped, los perros eufóricos por tener espacio en el que correr sin que les riñan ni intenten detenerlos, los árboles, el agua que salta en las fuentes o reposa en las lagunas. Con Patricia hace poco recuperé uno de los jardines de mi infancia, el de la Fuente del Berro, que fue mi patio del recreo muchos años. Nos gustaba pasear y llevar a la perra de su compañera de piso, una schnauzer enana que se asustaba de todo y brincaba como una cordera, haciendo extraños escorzos, yo creo que porque se asustaba de si misma al verse en el aire. El miedo y la pasión por la libertad mezclados ya que aquel animal vivia casi todo su tiempo en la terraza de un apartamento.



276.3.- Parque de Berlín. Fuente de los sauces (Madrid).

En la zona media del parque, a media ladera ya que el terreno desciende suavemente de oeste a este, hay una pradera con algunos sauces llorones (Salix babylonica) en cuyo centro hay una laguna circular con un surtidor de agua. Hacía el suficiente calor, aunque fuera moderado, como para que la visión del agua en movimiento fuera un reclamo irresistible. Primero calculé el mejor encuadre para que la laguna se viera claramente a través de los troncos de los sauces. Tras tomar la primera foto un niño pequeño irrumpio por mi derecha. La fotografía se convirtió en una narración con personajes. Estaba feliz con la ocurrencia del chorro vertical, como si jamás hubiera visto nada tan genialmente divertido. Esa forma de encarar la vida, con asombro, con ganas de descubrir cosas nuevas y disfrutar con ellas es el único paraíso en la tierra.



276.4.- Parque de Berlín. Fuente de los sauces (Madrid).

He leído que en otros tiempo esta y la otra laguna estaban pobladas de peces. Me hubiera gustado ver la cara del niño al descubrir los peces nadando en aguas tan someras. Pero el surtidor fue suficiente recompensa. Le costaba expresar su alegría con palabras a su madre, así que hizo uso de la mímica y con un movimiento ascendente de la mano acompañada de una risa gozosa le hacía saber cuan maravilloso le parecía el surtidor. Su madre le daba la razón y traducía el lenguaje corporal a frases. Soy consciente de que es un imposible pero por un momento me imaginé que aquella mujer eras tú, paseando un día de primavera con tu hijo. Imposible porque aun queda tiempo para eso, para que tengas tus propios niños, y es muy poco probable que haya un futuro en el que coincidamos en tiempo y lugar. Pero es gozoso imaginar y no puedo evitar contagiarme del entusiasmo del niño. ¿Un hijo de ambos? Lo que digo se que es casi blasfemia contra el sentido común, pero últimamente no puedo evitar ver en las mujeres que se ubican en mi corazón como madres en potencia. Cuando te conocí pensé que lo eras, una madre soltera, por lo que decías cuando yo orientaba mi oreja hacia tí. Tardé meses en salir de mi error, el tiempo que se demoró nuestra primera conversación. Casi lamenté que no lo fueras, incluso madre felizmente casada, porque en el papel te veías todavía más hermosa de lo que eres. La ternura casa contigo. Creo que estás hecha para proteger a los que quieres, para darles tu cariño. Lo daría todo por ser una de esas personas.



275.- Parque de Berlín. calle junto a la fuente de los sauces (Madrid).

Será amor mientras el corazón se imponga a la sensatez y la realidad se contente con rondarnos sin invadir nuestro mundo. Ese universo formado por todos los lugares donde puedo imaginarte sin olvidar un solo rasgo de tu divino rostro, por todos los momentos que hiciste tuyos al querer compartirlos conmigo. Me cuesta expresarme con palabras, igual que al niño junto a la fuente. La mímica de los abrazos sería la forma en que quisiera comunicarme contigo. Caminar junto a ti bajo cielos sospechosamente perfectos, aunque fueran soñados, y luego espigar los besos que fueron verdaderos antes de abrir los ojos a la vigilia de la mañana. Será amor mientras me hables a pesar de tus dudas, mientras el temblor no cese y sea capaz de conmover los cimientos de los días yermos. Algún día caminaré contigo por este sendero y todo sucederá tal cual lo imagino ahora mientras miro la fotografía. Entonces cerraré los ojos y te tomaré la mano para guiarte por la ruta correcta. Y nuestra única penitencia será devolver a los labios todos los besos robados antes de volver a abrir los ojos.

P!nk - Please Don't Leave Me

miércoles, 9 de mayo de 2012

274.- Plaza de los Sagrados Corazones (Madrid)



274.1.- Plaza de los Sagrados Corazones (Madrid).

He vivido toda la vida, salvo los primeros meses de mi vida, cerca del Santiago Bernabeu. Cuando se construyó en 1950 se situaba en el límite de la ciudad, en la frontera imaginaria entre la zona urbana y la rural. Una fotografía en blanco y negro de entonces que vi una vez mostraba un rebaño de ovejas en la actual Plaza de Lima. Cuando yo era niño el estadio ya estaba incorporado al ámbito de Madrid, pero la prolongación de la Castellana discurría entre zonas de descampados. Uno de ellos era lo que actualmente es AZCA, inmenso socavón en perpetuo estado de obras. Más allá de la Plaza de Castilla comenzaba la ruta hacia la sierra. Ni siquiera existían el nudo supernorte y la M-30, solo algunos tramos aislados.

Pero mi relación con el Santiago Bernabeu es incluso más estrecha. Hice mi primera comunión en la Iglesia que hay junto a él, en la Parroquia de los Sagrados Corazones, construida en 1965 por el arquitecto Rodolfo García Pablos. Eran los tiempos en que hacían furor las construcciones diseñadas con superficies regladas, en que lo abstracto se integraba en pintura y escultura, también en edificios religiosos. La iglesia tiene planta hexagonal. Vista desde el cielo, en la foto satélite, parece uno de esas cajitas para poner los quesitos que se van logrando en el juego del Trivial Pursuit, aunque sin colorines, ya que es gris plata. Otros dos hexágonos más pequeños se sitúan junto a la nave principal. La Plaza a la que da la fachada principal, en realidad una glorieta donde se cruzan y convergen 3 calles, recibe el nombre de la Iglesia. No hay fuente central, solo dos isletas, con vegetación sin lustre por la contaminación causada por el denso tráfico que se deposita sobre las hojas de las plantas.



274.2.- Grada Este del Santiago Bernabeu (Madrid).

Santiago Bernabeu concibió el estadio que luego llevaría su nombre para el máximo aforo posible, con gente viendo el fútbol de pie y muy pocas localidades de asiento. Una de las mentiras tópicas acerca del Real Madrid, como todas fácil de desmontar pero con enorme éxito, ha sido la de afirmar que era el equipo de los ricos, de los pudientes. Ojalá una inmensa mayoría de la población lo fuera, esa sería la única forma en que la afirmación podría ser verdad. No puede serlo porque el real Madrid es el club de fútbol, incluso club deportivo en general, que mayor número de simpatizantes tiene en el mundo. Pero es que, además, Santiago Bernabeu logró crear una masa social atrayéndola al estadio con localidades baratas. A los fondos cuando aun eran para ver el fútbol de pie fui algunas veces con mi amigo Guillermo, un barcelonés que vino a vivir a Madrid cuando ambos cursábamos segundo de EGB. Cuando mi padre me llevaba al fútbol era a las tribunas preferentes, al lugar de los privilegiados, pero aquellos asientos de cementos eran tremendamente incómodos, imposibles de sobrevivir los 110 minutos de un encuentro sin una almohadilla, pensadas para ser solo un poco menos duras que el hormigón.

En la que dentro de poco será la antepenúltima remodelación del estadio, el estudio de arquitectos Lamela insertó una grada de asientos que sobrevuela la esquina del Bernabeu. Esta grada rompe la simetría circular del estadio. Únicamente esta grada difiere del resto del perímetro. Se construyó cuando la conversión de las localidades de a pie en localidades de asiento, a la que obligó la Ley en su momento para aumentar la seguridad en los eventos deportivos, mermó tanto el aforo del Santiago Bernabeu que apenas si podía satisfacer siquiera la demanda de localidades de los socios. La grada de Lamela se asoma a la Plaza de los Sagrados Corazones y sitúa en la fachada que da a la calle Padre Damián, junto a la iglesia, cuyo elemento más característico es la cruz elevada, con una escalera para acceder a ella que se asemeja a las torres de los parques de bomberos. No es un rincón hermoso, aunque si vibrante, emocionante. Porque los días de fútbol son más hermosos, más intensos que el resto. El Fútbol es un sentimiento que no se apaga nunca, terco, reiterativo. A una Liga ganada se sucede otra por ganar, por disputar con las mismas ansias que la anterior. A cada partido grande le sucede a los pocos días otro de igual o mayor trascendencia. El fútbol es un fuego que no se apaga nunca, que arde perpetuamente, como las piras funerarias en homenaje a los héroes anónimos. A una generación de futbolistas le sucede otra, y solo los más viejos recuerdan a los que llevaron la camiseta del equipo décadas atrás. El presente es cada vez más chouvinista y más reacio a mirar al pasado. Pero la historia del fútbol, del Real Madrid, está compuesta por infinitos momentos, muchos de ellos olvidados por la mayoría, pero que pesan de la misma forma que los más actuales sobre lo que fuimos y lo que somos como sentimiento colectivo.



274.3.- Cuesta de Concha Espina desde el cruce con la Calle Serrano (Madrid).

Los días de partido grande la cuesta de Concha Espina, el tramo de esta calle que discurre entre la Calle Serrano y la Castellana se corta al tráfico. La pequeña cuesta que va desde Serrano a la Plaza de los Sagrados corazones se utiliza como parking de autocares de aficionados venidos de fuera de la ciudad. Los autobuses se estacionan en dos hileras en el centro de la calzada y, a veces, en las bandas de los extremos más cercanas a las aceras se permite que circulen los coches, aunque no es aconsejable usar esta ruta porque todo el entorno del estadio se peatonaliza. No son pocas las veces que he llegado a Madrid, he tomado la M-30 y al salir a la calle Ramón y Cajal, la continuación de Cocha Espina, he caído en la cuenta que era día de fútbol y tenía cortado el acceso a mi casa.

El barrio que queda al sur de Concha Espina, a la izquierda en la imagen, es El Viso, zona de chalet de gente con gran poder adquisitivo. En el área delimitada por Serrano, Concha espina y Paseo de la Habana proliferan las casas 5 estrellas en las que al pasear de noche se oyen los ladridos de los doberman y abundan las cámaras de vigilancia en los muros. En uno de los chalets de esta zona tuve mi primer colegio. Mater Gratie, colegio monolingue, siendo el idioma de uso el Inglés. Allí me codee siendo tierno infante, con los hijos de lo más granado de la sociedad madrileña. Hijos e ministros de Franco. Toda una generación de la familia Luca de Tena. No recuerdo donde estaba el centro docente, pero si que ocupada una amplia manzana en una calle con nombre de Río Gallego. Miño o Sil seguramente. Llevo décadas posponiendo una excursión para atisbar en mis raíces. En un lugar indeterminado de esta zona situé la acción de mi primer relato. Es un barrio fascinante, uno de esos que solo recorren quienes viven en ellos. Sin comercios, lugares de trabajo o edificios públicos, quizá alguna embajada, solo los inquilinos de sus fastuosas viviendas recorren sus calles y transitan por sus calzadas. Son barrios cerrados que viven dentro de la ciudad. Curiosamente mi otro colegio, en el que cursé el resto de mi vida de estudiante antes de la universidad, también se situaba en otro barrio de este tipo, el de la Fuente del Berro. Hay acacias viejas y olmos decrépitos en los alcorques de las aceras, por eso las copas de los árboles casi se transparentan y permiten ver la silueta del estadio al fondo de la pendiente, a la derecha.



274.4.- Calle Serrano en el cruce con Concha Espina (Madrid).

La calle Serrano se inicia en Príncipe de Vergara, muy cerca de donde está tomada la imagen, como una bifurcación de esta calle, separándose de ella en ángulo de 45 grados hasta alcanzar la distancia de 3 o 4 manzanas, luego con menor divergencia, discurriendo posteriormente, a partir de la Plaza de la República de Argentina, completamente en paralelo. Esta plaza, a la que conduce el tramo de la calle Serrano de la imagen, es conocida por su fuente con figuras de delfines en el centro. Es el lugar donde el Estudiantes, el equipo de baloncesto, celebra sus triunfos. Precisamente hace un par de días bajó a segunda división. No seré yo quien lloré por ellos. Este tramo, ligeramente en pendiente y con semáforos bastante dóciles, tiene una conducción vertiginosa, llegándose a plaza en cuarta e incluso en quinta a poco que uno se descuide.

Siempre me ha llamado la atención la gran cantidad de guarderías y colegios para niños pequeños que existen en esta zona, entre los que mi primer colegio fue uno más. Y es un dato curioso porque se, y no diré por qué, que son relativamente frecuentes los prostíbulos en la zona. La intimidad que dan los hotelitos y la tranquilidad de la zona la hacen propicia para esta actividad me imagino. Así, doy fe de haber visto, y no diré donde, un chalet de prostitutas junto a un colegio de jardín de infancia y primeros cursos. Sin que nadie lo notara, porque este negocio solo se publicita en las carreteras. Me divierte la idea de que algún padre de los escolares pueda ser cliente ocasional también de alguna de las chicas. Cosas más raras se han visto. Me contaron una vez sobre aquella mujer que trabaja en uno de estos sitios. En la versión que me relataron era la mujer de la limpieza, aunque el que fuera prostituta no varía en nada la moraleja. El caso es que un día al atender el timbre de la puerta vio a través de la mirilla a su propio padre, y nunca más volvió a confiar en la palabra de un hombre.

martes, 10 de abril de 2012

267.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo)



267.1.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

Las dos ermitas del municipio que conocí estaban dedicadas al mismo santo. Eso es devoción. la que hay junto al río tiene un fin no solo devocional sino también lúdico. En su entorno se celebran las fiestas del pueblo. Es de construcción reciente, de 2001. Construida con ladrillo y mampostería de piedra del lugar, al igual que la iglesia parroquial. Se sitúa en lo alto de una loma que se asoma a la carretera. No lo puedo afirmar pero tengo la sensación de que el lugar es poco frecuentado. Las hierbas han invadido las explanadas de gravillas en torno al edificio, señal de que es poco frecuentada por las personas. El pisoteo elimina las plantas del año y compacta el suelo hasta hacerlo inviable para la germinación de las semillas. es posible que se trate de una idea fallida. La población quizá no de para un lugar de reunión tan distante, al que hay que trasladarse en coche si se quiere evitar una larga caminata.



267.2.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

Al menos tomé una docena de fotografías desde todos los ángulos mientras daba una vuelta completa al edificio. Desde este en concreto la iglesia ofrece un aspecto más compacto. Tiene su belleza. me gusta el tejadillo de varios colores, la torre del campanario y el marco en el que se emplazaba. A sus espaldas hay una dehesa de encinas sobre pastos y campos de labor. Del lado que mira al río las montañas le ofrecen un decorado perfecto. En su momento se pensó en todo. El conjunto está dotado de luz e iluminación. También hay aseos, lo cual ya casi es un lujo por aquellos pagos. Lo anoté como un servicio del camino natural. Y del otro lado de la carretera la vega del Guadiana es amplia y se intentó habilitar un merendero bajo las encinas de la dehesa que la cubre. creo que fue el desuso lo que acabó por desmantelarlo. una a una debieron ir desapareciendo las mesas y el resto del mobiliario.



267.3.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

A la explanada elevada de la ermita se accede por una escalinata. Se olvidaron de habilitar una rampa para minusválidos. Olvido cada vez menos frecuente. La construcción de la izquierda son los aseos, con segregación de sexos. La montaña de enfrente es la vertiente meridional de la Sierra Loca, con cierta componente este, es decir, exposición de solana que favorece las especies heliófilas como la encina. En las escarpaduras más verticales aflora la roca caliza y pizarrosa. Hay algún cortafuegos, que en otros puntos de esta y sierras colindantes sirven de acceso a algunos molinos de viento ubicados en las cumbres.



267.4.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Área de descanso junto a la Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

Decir que la dehesa que ocupa la explanada ante el río a la altura de la ermita es un área de descanso quizá sea exagerar. La zona pensada para las personas, para su descanso, ha sido invadida por rebaños de ovejas, que no pareces estar muy habituadas a las personas porque se movían inquietas ante mi presencia, a pesar de moverme lejos de ellas. El encinar presenta árboles de gran porte y talla, bastante hermosos. Se trata de ejemplares plantados, es de suponer que hace mucho tiempo, procedentes de bellota, no de brotes de raíz. El río discurre cerca tranquilo, bastante ancho para lo visto hasta ahora desde Corral de Calatrava. Las aguas son oscuras y no se si es indicio del estado de humor del cielo al que le sirve de espejo o del calado del agua. Estamos a finales de verano y hace tiempo que los pastos se agostaron y empezaron a crecer cardos, que también amarillean por la falta de agua en el duelo. Son tres rebaños distintos, cada uno bajo la copa de una encina, a su sombra, y un sol cayendo a plomo que, sin embargo, apenas calienta, aun siendo primera hora de la tarde.



267.5.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Río Guadiana a la altura de la Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

Sigue creciendo el taray (Tamarix sp) en la orilla contraria del río. En la que ocupo apenas hay vegetación. Me quedo absorto viendo el reflejo de lo que veo al otro lado del Guadiana sobre sus aguas. El ocre claro del pasto agostado adquiere tintes algo rojizos sobre la lámina del río. Sobre el perfil irregular de la montañase adivinan las pequeñas nubes que adornan el cielo, blancas en el tapete azul de arriba y beige en el tapete verdoso de abajo. La vegetación de la Sierra Loca parece escurrir por la ladera y desbordarse como una torrentera hacia la derecha de la imagen. Son momentos de calma, de abstraerse mientras se contempla el paisaje silencioso. Apenas he visto gente desde que abandoné el pueblo aquella mañana.



267.6.- Etapa 15 del CN del Guadiana. Río Guadiana a la altura de la Ermita de San Isidro (Puebla de Don Rodrigo - Ciudad Real).

Me estiro todo lo que puedo sobre la vertical del agua para poder tomar la fotografía. No me gustan las imágenes de ríos captadas desde la orilla. Si no hay puentes o un meandro pronunciado suelo desistir de hacerlas. Pero me gusta lo que veo. la calma me invita a demorarme haciendo fotos que realmente no necesito. Tengo la misma pereza que las nubes que caminan despacito sobre el cielo. Más allá de la Sierra loca asoma la Sierra de Enmedio y la de los Bueyes. El río desparece por la izquierda. Es un ligero movimiento para tomar espacio y trazar un amplio meandro hacia la derecha un poco más adelante. Estoy cerca de la Garganta de las Hoces. La nube redonda para una luna dibujada en un cuadro abstracto. Es más creible su reflejo.