Mostrando entradas con la etiqueta Cursos fluviales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cursos fluviales. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de mayo de 2013

336.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid)



336.1.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid).

La única actuación reciente sobre el tramo de río aguas arriba del Puente del Rey es una pasarela peatonal denominada "Pasarela Almuñécar" y que permite la conexión  entre las calles Ribera del Manzanares (ribera derecha) y Aniceto Marinas (ribera izquierda). No está habilitada para vehículos, si para peatones y ciclistas. Se inauguró en 2011, así que puede encudrarse dentro de las actuaciones del proyecto Madrid Río.



336.2.- Pasarela Almuñecar sobre el Río Manzanares (Madrid).

Llevaba muchos meses sin escribir en el blog. Se puede considerar que estos meses de inactividad han sido su segunda crisis grave, cercana a su cierra. La vez anterior se produjo en las Navidades de 2011. Entonces perdí la fe en todo, sobre todo en mí mismo, aunque esto último no es difícil porque nunca he tenido mucha fé en mí, y dejé de escribir. Hasta que meses después volví a mentirme a mi mismo y hasta logré engañarme convenciéndome que lo que tenía que decir podía ser relevante para alguien. Esta segunda crisis casi obedece a la razón contraria, pero obedece también al efecto de las Navidades. Más bien afectado por las proximidades de la de 2012 sentí la necesidad de escribir, para olvidarlo todo, para callar el sonido de las cosas que ocurrían todos los días con el ruido de mi propia voz. Podría haber escrito en este blog, pero es demasiado personal, más que el otro. Además, quería cercanía con mis lectores, quería probar como era tenerlos cerca, discutir de lo escrito con ellos. Así que opté por escribí sobre fútbol. Y lo hice casi de forma rabiosa, al ritmo de casi un artículo diario. Me dejé tentar por el triunfo. Mal está que lo digo, peo estuve a punto de lograrlo. Si no lo hice es porque yo mismo lo impedí. Empezaba a ser conocido en el ámbito futbolístico de Twitter. Y entonces yo mismo me encargué de estropearlo, enfrentándome de forma gratuita con quienes deciden a quien hay que leer y quien no en el 2.0 en temas de fútbol. De forma gratuita porque los enfrentamientos siempre lo son. Hasta el Diablo está abierto a un apaño. Descubrí que en Twitter también hay mafias de poder, y en vez de dejarlo estar -La Luna describe una órbita irregular alrededor de la tierra pero sería una locura querer subir allí arriba para tratar d colocarla en su trayectoria correcta- quise mostrarselo a la gente. Que ya lo sabía y prefería fingir que no. Un ictus hace aproximadamente un mes puso mi cronómetro a cero. Ahora todos los análisis y planteamientos, todas las estrategias elaboradas antes de pasar por la UVI han quedado obsoletas y estoy a la espera de reordenarlo todo. Si hay tiempo, si tiene sentido, si aun quedan cosas que reordenar. Durante todo el año 2011 quise morirme y me consta que el cuerpo siempre acaba haciendo caso a nuestros llamados si se perseverá y se le logra convencer. Una vez en marcha luego e difícil pararle. Así que aquí ando traicionando a mi propio cuerpo, tratando de mantenerle vivo después de pedirle su ayuda para acabar con todo. Las ansias de autodestrucción siempre chocan con el instinto de supervivencia y su lucha es enconada y subterránea. Nunca se sabe muy bien donde se sitúa en un momento determinado el campo de batalla y quien lo lleva mejor en la riña. El teatro de operaciones parece ser que ha sido mi cabeza. Parece hasta justicia poética. Y ya me han advertido que el siguiente escenario bélico será mi corazón. Ninguna sorpresa. Siento ganas de escribir, pero mi mente está algo nublada. Pero el fútbol ha dejado de ser una prioridad. He dejado de ser un escritor de interés en ese tema. Desde que regresé del hospital he intentado bastantes escritos y solo he completado dos, que son pésimos. El declive es inevitable. También hay otras cosas que necesito escribir. Dejé un cuento de ciencia ficción inconcluso y tengo otro en la cabeza, para mi muy importante, que podría ser el germen de una novela corta. Además, una parte importante de mi terapia es pasear todos los días, he de ponerme en marcha en lo físico. Cuento con la complicidad de mi hermano. El haber estado a punto de morir me ha redimido de mis pecados. Todos me han sido perdonados y mi familia se desvive por mantenerme a este lado de la raya. Para darle liciente a los paseos hemos decidido convertirlos en excursiones para conocer mejor Madrid los días festivos, en que aparcar el coche es fácil. Le mostré en la primera el parque del CYII de Plaza de Castilla, que ya mostré en este blog, en la segunda fuimos a otro parque del Canal, el de Islas Filipinas. Y ayer comenzamos una visita en etapas para conocer el resultado del Proyecto Madrid Río. Cada uno con su cámara, cada uno con su visión de lo que vemos. Viajar acompañado es una experiencia nueva. Me temo que Madrid será el casi único tema a partir de ahora. Trataré de intercalar entradas referidas a antiguos viajes. Estoy de vuelta. A pesar de que las entradas a este blog son más numerosas que al otro no tengo claro siquiera de que tenga lectores. ¿La gente lee los pies de foto? No importa, recupero así esa sensación, que puede ser frustrante a veces, pero que es identificativa de quienes escriben en blog: La de no saber el alcance y repercusión de tus palabras. No pocos son los momentos en que tienes la sensación de que le hablas al silencio. Bienvenido se ese vértigo, Gracias por acogerme otra vez entre vostros, queridos ¿lectores?

335.- Río Manzanares aguas arriba de la Pasarela de Almuñecar


335.1.- Río Manzanares aguas arriba de la Pasarela de Almuñecar.

Mañana fresca en Madrid. Teníamos planeado conocer la zona del Manzanares remodelada por el proyecto "Madrid Río", pero tras mucho buscar donde aparcar y encontrar hueco cerca del inicio del recorrido del río por la ciudad decidimos centrarnos en la zona que apenas se vio alterada por las obras. Las riberas se conservan tal cual, con escollera de granito en la que falta mucha roca. El agua está razonablemente limpia. Hay presencia de ánades reales (Anas platyrrhynchos) y cormoranes (Phalacrocorax carbo). Los paseos peatonales aledaños al río tampoco han sido mejorados. Abundan en el arbolado los fresnos y las acacias. La corriente del río era fuerte. Los patos que nadaban en él creaban amplias estelas, y el cielo estaba tranquilo, pero con presencia de nubes, situación propicia para el juego de espejos.


335.2.- Ribera derecha del Río Manzanares.

No todo lo que vimos lo supimos interpretar. Me llamó la atención nada más verlos estos extraños balconcillos de madera muy numerosos en el tramo que visitamos. Por no encontrarles otra función pensé en que debían ser puestos de pesca. El uso de madera es coherente, en las pequeñas construcciones para uso recreativo en las riberas suele usarse la madera por ser un material natural, que se integra mejor en el entorno que otros. Peo a pesar de que planteé esta hipótesis, que mi hermano aceptó luego la puse en duda por varios motivos. Que se practique la pesca en el Manzanares, además en su tramo urbano, parece intuitivamente poco razonable. Además, no se han construido caminos, escaleras o se han puesto en práctica otras soluciones para facilitar el acceso de los posible usuarios de las plataformas. Tampoco es que se muy difícil llegar hasta ellas, peo me extraña que no se haya pensado en nada. Asimismo parecen demasiado numerosos y estar demasiado juntas. Cuando deseché mi propia propuesta decidió defenderla mi hermano. Lo cierto es que más adelante vimos gente aprovechando estas construcciones para pescar, lo que fue una enorme sorpresa, ver gente pescando en el Manzanares parece algo extraño, pero doy fe ahora de que es así, y más adelante aportaré pruebas. Así que parece que yo no tenía razón.



335.3.- Paseo peatonal de la ribera izquierda del Río Manzanares.

A pesar de no estar remodelado en est tramo, la mejora de la calidad de las guas del río ha potenciado su uso público. Muchos viandantes y ciclistas usan el entorno del Manzanares. Son paseos con suelo terrizo y con el arbolado antiguo, que preenta un estado aceptable. Son ejemplares de muchos años en especial acacias y fresnos, que en algunas zonas dan abundante sombra e invitan a sentarse en los bancos que hay bajo ellos.



335.4.- Simulación de ruina de columna antigua

La segunda discrepancia surgía a costa de estas extrañas columnas, que de lejos, por su mal estado y sus capitales hacían pensar en ruinas antiguas. Idea que podía descartarse al acercarse a ellas y comprobar que eran de hormigón armado. Ni griegos ni romanos, ni siquiera los ingenieros de hace unos siglos usaban este material. Entonce, ¿que función tienen estás columnas? Yo no propuse ninguna respuesta, salvo quizá ser los restos de antiguas pasarelas sobre el río. Mi hermano aventuró la hipótesis de que tal vez se trate de mojones para indicar el avance en la ruta junto al río, por ejemplo, cada 500 metros. a mi me parecían demasiado aparatosos. En las vías pecuarios se dispone para este fin una simple señal, que puede ser una señal de metal, de madera o hasta de piedra, siempre de pequeñas dimensiones, nunca un elemento que pesa mucha toneladas y que debe ser complicado instalar. Lo cierto es que las columnas estaban pareadas. siempre de dos en dos, a la misma altura dl río y una en cada ribera.

miércoles, 24 de octubre de 2012

332.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Peña de la Visera (Helechosa de los Montes)



332.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara a la altura de la Peña de la Visera (Helechosa de los Montes).

Me resulta difícil ubicar el lugar exacto donde tomé la imagen a pesar del uso de Google Maps y de cartografía Escala 1:50.000. Si tuviera que dar una respuesta diría que es un lugar de la pista forestal por la que discurre el Camino Natural próximo a pequeño alto denominado como la Peña de la Visera. De este lado del embalse veríamos la península denominado como El Hoyo, de carácter casi plano, y del otro la Sierra de Lobera, en la divisoria entre Helechosa de los Montes y Villarta de los Montes. Es una imagen que se viene repitiendo y volverá a verse en posteriores etapas, pero que no deja de sorprender, en especial la ausencia de evidencias de la presencia del hombre. Siempre y cuando, claro, obviemos que las repoblaciones forestales y los embalses son obra suya. Pero no hay poblaciones ni caminos ni infraestructuras en ningún lugar de lo que abarca la vista. Tampoco edificaciones aisladas, habituales en casi cualquier punto de la geografía de España, aunque se trate de viviendas o haciendas agrarias abandonadas.



332.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Masas de Pinar en la vaguada del Arroyo Tamujoso (Helechosa de los Montes).

Otra imagen recurrente de gran belleza en las etapas del Camino Natural son las masas de pinar en las laderas de las vaguadas que podían fotografiarse cuando se abría un claro junto al sendero en la ladera contraria. Masas de pinar de piñonero (Pinus pinea) muy compactas, que requerirán realizar clareos si se pretende potenciar la obtención de fruto, ya que es la luz la que fomenta la producción de fruto, ya sea en frondosas o en coníferas. La sombra favorece el crecimiento en altura y la luz la maduración de los individuos (crecimiento en grosor y fructificación). El fondo de la vaguada está ocupado por pinos resineros (Pinus pinaster), más esbeltos, de mayor talla y con copa piramidal en vez de globosa. El nombre del arroyo que discurre por la vaguada alude a la presencia del tamujo (Securinega tinctoria), arbusto característico del Parque Nacional de Cabañeros que, como sabemos se encuentra bastante cerca, del otro lado de la divisoria con la provincia de Ciudad Real, y que aquí hace acto de presencia en los claros, sobre todo, cercanos al arroyo.



332.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Sendero a la altura de la vaguada del Arroyo Tamujoso (Helechosa de los Montes).

Reconstruyendo la jugada, justo en el tramo de camino que oculta la curva, ya que más atrás vuelve a ser visible, sería el lugar donde se tomó la primera imagen de esta entrada del blog. Como en aquella, es bien visible en el embalse una península de tierra, esta vez en la otra orilla. Se trata del pareja denominado como Morrillos de la Lobera, en la estribación sur de la Sierra de la Lobera. Tanto topónimo que lo alude a uno y otro lado del Río Guadiana obliga a pensar que el lobo era frecuente en estos lares en el pasado. Imagen ésta en el que se produce ese pequeño golpe de fortuna en que un elemento del paisaje pone el contrapunto y la redondea. En este caso el pino que aparece a la derecha, aislado, rodeado de roquedos. La complicada orografía por la que discurre el río a lo lejos hace parecer el embalse dividido hasta en tres láminas de agua diferentes. Los embalses y lagos de montaña tienden por lógica a adquirir formas parecidas a las de las figuras fractales, mientras que en zonas llanas suelen ser ovalados. A veces, como en La Mancha, cuando el terreno es completamente plano, adquieren incluso forma circular.



332.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Masas de Pinar en la vaguada del Arroyo Tamujoso (Helechosa de los Montes).

El árbol que vemos aislado en primer en término, creo no equivocarme, es lo que en ordenación de Montes se denomina un "árbol padre". La gente tiende a creer, entre otras cosas porque cierto sector del ecologismo difunde esa idea, que la ordenación de montes, la explotación de los mismos con fines madereros, rinde al final del ciclo productivo un monte sin arbolado. Según esta creencia el ingeniero de montes se dedica únicamente a talar para obtener madera, y cuando ésta se agota se va al monte colindante a seguir con su labor, cual plaga de langosta. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es exactamente lo contrario. El concepto tan sobado hoy en día, tan idolatrado por quienes lo copiaron sin entenderlo, de "sostenibilidad", es un concepto, oh sorpresa, inventado por los ingenieros de montes europeos en el siglo XIX, sobre todo rusos, alemanes y franceses. Los bienes, cuando son escasos, tienden a ahorrarse. Europa no es el Amazonas o el África Tropical, donde la vegetación crece de forma exhuberante e incesante. Se gestiona cuando hay escasez, no cuando un bien es ilimitado o abundante. Cuando se trazan las bases para ordenar un monte lo primero que se hace es calcular por procedimientos estadísticos el volumen de madera en pie. Se estima dicho volumen y una vez que se sabe la cifra se divide esa cantidad por el turno fijado. Se conoce por turno la edad a la que se aprovecha el arbolado. Los pinos suelen talarse en torno a los 100 años, algo antes o algo después dependiendo de la especie y las características de suelo, orografía y clima del lugar. Es decir, si el turno que se ha fijado es, por ejemplo y redondeando, de 100 años, cada año se extraerá una centésima parte del arbolado en pie y se plantará la superficie desarbolada. Al cabo de un turno completo habremos extraído la totalidad del volumen de madera disponible, pero tendremos grosso modo, fíjate que curioso, el mismo número de árboles que al principio. La persistencia del monte es una de las máximas, uno de los grandes mandamientos de la ordenación de montes. Se debe obtener de el máximo rendimiento posible tanto económico, como ecológico y social, pero sin alterar el monte. Si nos fijamos bien en la imagen veremos que el árbol solitario está rodeado de tocones. Uno de los procedimientos para la tala de parcelas es lo que se denomina el aclareo sucesivo uniforme. En vez de talar la totalidad de la parcela y plantar a continuación, el apeo de árboles se realiza en varias etapas, dejando para el final los árboles que se considera que tienen mejor porte, más talla o vigor vegetativo. La semilla de estos árboles será la que de forma natural repueble la parcela, con la idea de que se transmitirá a la siguiente generación el mejor patrimonio genético disponible.



332.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Masas de Pinar en la vaguada del Arroyo Tamujoso (Helechosa de los Montes).

A veces no entiendo ese afán que tenemos todos, diría que yo también, porque lean nuestros blog. Pienso que es pura vanidad, además de la que conlleva además inconsciencia y contradicción. Cada vez publicito menos mis blogs y empiezan a ser clandestinos. ¿De verdad quiero que me lean? Tengo que responder sí para ser totalmente honrado y evitar cometer trampas, pero reconozco que me también me preocupa la idea. En realidad solo quiero que me lea ella, y estoy casi seguro que no atiende a mis escritos. En otro tiempo si lo hacía, pero creo que me ha olvidado. Soy apenas ya para ella una rutina de su memoria que cada vez espacia más en el tiempo sus momentos. Tal vez una curiosidad que se ha vuelto obligada cortesía. Sólo ama quien indaga, quien pregunta, de viva voz o en secreto, sin articular las preguntas tal vez, pero consumiéndose en la espera por saber las respuestas. Quiero que me lean porque quiero que me amen. Quiero que me lea ella, que es para quien escribo, para que sus ojos calmos reciten mis palabras y me aprendan. La distancia no es el problema sino el silencio. No poder hacer llegar el mensaje. El olvido es un pecado de indisciplina. Se ama mientras arde el misterio. Todo lo demás son cenizas frías que tiznan las yemas de los dedos con la plata vieja del recuerdo que ya carece de acertijos.

domingo, 21 de octubre de 2012

331.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz)



231.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).

No se me ocurre un lugar más solitario para comerse un bocadillo. A bastantes kilómetros de distancia de cualquier pueblo, sin un alma que utilice estos caminos ni recorran estos bosques, sin rastros en el horizonte del resto de seres humanos. Aun siendo la inversión mínima, ya que no se puede decir tampoco que se haya realizado, en general, un derroche para dotar al camino Natural de infraestructuras, tal vez se trate de dinero invertido sin recompensa. Sin una señal que advierta de su presencia, que además está oculta en una vaguada, solo gente avisada podría utilizar estas mesas para despachar el almuerzo. Tendría que coincidir que quien la usase pasase a su altura por el camino a una hora propicia. En caso contrario cualquier lugar parecerá tan bueno como otro para despachar el bocadillo. 4 ó 5 mesas rústicas de madera con bancos adosados, sin barnizar, una fuente de mampostería de piedra, no se si en operativa, y una escalera de listones de madera para salvar el desnivel entre el camino y la vaguada, a eso se reduce todo. Es un lugar con buena sombra y fresco por la presencia del arroyo, en ese momento seco.



331.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).

El arroyo de Macegoso se pega a una de la paredes de la vaguada por la que discurre en el tramo que intercepta el Camino Natural del Guadiana. El lecho pedregoso delata su carácter de torrentera con cauce habitualmente seco. Forma parte de la red de barrancos y rieras que desaguan la escorrentía de las tormentas y aguaceros que caen sobre la Sierra de la Rinconada. Hay varios tocones en el fondo de la vaguada y se han plantado recientemente pies de frondosas con testigos y malla de protección para evitar que el ganado y ungulados se coman hojas y brotes de las plantas.



331.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Área de descanso del Arroyo de Macegoso. Escala de madera (Helechosa de los Montes - Badajoz).

Lo mismo soy el único que ha utilizado la escala desde que la instalaron. Se trata de un detalle. Ciertamente entre el fondo de la vaguada y la pista forestal existe un desnivel, y la solución adoptada para facilitar el acceso es bien elegante. Hubiera bastado con tender el talud, rebajar su pendiente, pero el uso de la madera en un bosque parece una propuesta acertada. Bajar esta escalera es algo así como acceder al sótano del bosque, sumirse en la penumbra, como claramente muestra la imagen. Hay más desnivel de luz que de cota. Me gusta fotografiar estás pequeñas obras en el monte porque hubo un tiempo en que proponía actuaciones en las que invertir parte del dinero de las obras públicas. El famoso 1% para actuaciones de patrimonio, cultura y fomento del turismo. Tal vez aun me quede trabajo por realizar en el futuro en el que poder verter y aplicar lo mucho que he visto.














331.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).

Echarte de menos es ya una rutina. Estoy hecho a eso. Pero a veces pesa tanto que me siento incapaz de aguantarlo. Es verdad, a menudo me digo: "Da igual que no vuelva a saber de ella. Seguro que ya ni se acuerda de mí. ¿Qué sentido tiene mantener una llama que solo quiere apagarse?". Pero otras, las menos, a Dios gracias, me invade una pena infinita por no tenerte. Pena resignada que se que se me pasará, generalmente en estricto silencio. Porque se que da igual que te hable o no, que llame tu atención o me confunda con las cenizas del fuego, erraré igualmente. Y lo más probable es que mis palabras las engulla un silencio glotón y reacio a atender a lo que le diga. El mismo silencio al que me arrepentiré no haberlas consagrado desde el principio, sin un reproche, sin ningún testigo. El tiempo escurre por los días como la escorrentía de lluvia por la ladera, siempre pendiente abajo, hacia el olvido. Eres feliz, me lo confesaste el otro día. Y luego callaste. Como he de callar yo para que el agua llegue finalmente al cauce y se confunda con la corriente. Sumido en la rutina de la llanura, el caminar perezoso del río que nos lleva. El delta de tu nombre, donde el curso de las cosas se abre en abanico y es imposible divisar una orilla desde la otra orilla. Caudal de las horas mediocres que arrastra despacio los sueños y luego los deposita al poco trecho en el limo.



331.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Pinar de piñonero (Pinus pinea) en la ladera del Arroyo de Macegoso (Helechosa de los Montes - Badajoz).

Ayer el blog alcanzó las 30 mil entradas. Son muchas. Bastantes más de las que merece. Decidí hace tiempo no hacer publicidad a este blog, en el que trabajo de forma constante desde hace unos pocos años. Quería evitar la avalancha de cliqueos que suceden a un anuncio en Twitter y que no siempre obedecen a un interés real de la gente. Sí, cierto, que sabré yo de quienes y por qué entran en mis blogs. En este creo que la mayoría entra a través del buscador de Google, aunque quiero creer que me he hecho una pequeña clientela, tengo algún indicio sobre ello, que si sabe lo que va a encontrar cuando entra. Después de tantos post tengo la sensación de repetirme y empiezo a experimentar la tentación de suprimir los pies de foto, que no siempre tienen que ver con la imagen, como, por ejemplo, en la foto anterior. Lo cierto es que este blog ha asumido la función que antes tenía el otro, Varykino, de servirme para expresar mis inquietudes cuando siento que necesito desahogarme o decir algo, aunque sea en clave. 30 mil entradas son muchas, y he de agradecer las visitas. Es demasiada gente leyendo cosas que quizás no debería decir. Pero esa es la magia de los blog, la sensación de hablar en la oscuridad sin saber quien se agazapa en ella junto a tí.

viernes, 19 de octubre de 2012

329.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz)



329.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Refugio Forestal de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).

Puerto Lobo es el puerto para el cruce de la Sierra de la Rinconada en las rutas con dirección Noreste-Sureoeste, si bien hacia el norte el Embalse de Cíjara impide el avance y deja de tener sentido. Es probable que antes de que se construyera el Embalse de Cíjara uniera ambas vertientes de la sierra. De hecho el Camino Natural se cruza en el puerto con una vía pecuaria que sigue esta dirección y que hacia el noreste se pierde en la orilla del Río Guadiana. El refugio tiene adosado en la fachada posterior un puesto de vigilancia para la detección de incendios forestales. Sirve también como oficina y puesto de control para la labor de lucha contra incendios y otras actuaciones en los montes. Mientras recorríamos su entorno podíamos escuchar la berrea de los ciervos.



329.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Encrucijada de Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).

La imagen, captada desde la colina donde se sitúa el refugio forestal, muestra la encrucijada de caminos de Puerto Lobo. El Camino Natural del Guadiana es el que arranca en el paso canadiense. Nos conduciría a Villarta de los Montes, es decir, al inicio de la Etapa 17. El camino que discurre ante nosotros es la vía pecuaria que antes se mencionó marca la ruta para el cruce de la Sierra de la Rinconada, cuyo último pico antes de Puerto Lobo es el que vemos enfrente, con un cortafuegos que sube por la ladera hasta la cumbre rocosa. La continuación del Camino Natural hacia Helecosa de los Montes es el camino que parte hacia la izquierda. En la otra dirección, hacia la derecha, esta pista forestal conduce al Observatorio de la Berrea de Puerto Lobo y al centro de interpretación anejo. Las puertas del todoterreno las dejamos abiertas al salir porque se suponía que iba a ser una parada breve.



329.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Pista forestal al observatorio de la berrea (Helechosa de los Montes - Badajoz).

Esta pista forestal conduce al observatorio de la Berrea de la Reserva Regional de Caza de Cíjara. Este centro de interpretación consiste en una torreta desde la que se pueden observar a los ciervos y los gamos. El observatorio se sitúa junto al Centro de Interpretación de los Robledillos, donde se aporta información ambiental sobre la reserva nacional de caza. No fui hasta allí. Es posible que si la etapa la hubiera hecho solo me hubiera acercado. El mero hecho de ir acompañado descartó tal opción. El árbol más cercano situado en la linde derecha del camino es un alcornoque (Quercus suber), mientras que las masas de pinar lo son de pino resinero (Pinus pinaster), de tronco grisáceo y follaje más oscuro que el pino piñonero (Pinus pinea), la otra especie utilizada en las repoblaciones forestales de la Sierra de la Rinconada.



329.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara desde Puerto Lobo (Helechosa de los Montes - Badajoz).

La imagen está captada muy cerca de Puerto Lobo. La perspectiva es prácticamente la misma que en la entrada anterior. Se trata del mismo brazo del pantano, aunque visto algo más de lado. En el arbolado que cubre la ladera e impide ver la bajada hasta el río se mezclan pinos piñoneros, pinos resineros y alcornoques. La otra ribera del río es más descarnada y presenta zonas amplias total ausencia total de arbolado o vegetación arbustiva.

jueves, 18 de octubre de 2012

328.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz)



328.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).

Apenas a cinco minutos de recorrido por el Camino de Herrera del Duque de la anterior ubicación, y muy cerca del Puerto del Lobo, siguiente hito geográfico en la etapa del CN del Guadiana, detuve el coche para tomar imágenes de la Sierra de la Rinconada, por cuya vertiente noreste descendíamos, y del embalse de Cíjara, uno de cuyos brazos se proyectaba hacia nosotros. Me sorprendió ayer al colgar la imagen en Twitpic, la presencia de olivos en primer término. Parece tratarse de una pequeña parcela de olivar ya abandonada e invadida por la jara. El pino piñonero cubre las cumbres más adelante, y a la derecha de mezcla con la encina.



328.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Altos de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).

Montañas hasta el confín del mundo. De no demasiada altura. Las cumbres no alcanzan los 800 metros en ningún pico y el camino apenas si llega a una altura sobre el nivel del mar superior a la de Madrid. Es algo que se puede deducir de la identidad de la especie utilizada en la repoblación forestal, el pino piñonero (Pinus pinea), cuyo óptimo se sitúa aproximadamente a estas cotas, y por eso es tan habitual en localidades y urbanizaciones del norte de Madrid. Para las laderas de Guadarrama y sus cumbres queda el pino silvestre, que aquí estaría desubicado. Todo es relativo. También en la biogeografía. El camino que discurre por la ladera de enfrente lo hace ya por el municipio colindante de Helechosa de los Montes. El puerto para el cruce de la Sierra de la Rinconada se sitúa a la izquierda, fuera del encuadre.



328.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Vista del Embalse de Cíjara desde la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).

Desde donde me encuentro se puede divisar uno de los brazos del Embalse de Cíjara. El eje del mismo marca la divisoria entre los municipios de Villarta y Helechosa de los Montes. Un sonido acapara nuestra atención, la berrea de los ciervos, que impregna el aire y se escucha por toda la sierra. El sonido es parecido al de un cuerno, grave y que rápidamente se expande ladera arriba hacia la cumbre. No vemos movimiento alguno. Los machos que berrean se deben de encontrar a varios kilómetros de distancia.

martes, 16 de octubre de 2012

326.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz)



326.1.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Cuesta final de la Sierra de la Rinconada (Villarta de los Montes - Badajoz).

Desde lo alto de la última cuesta en nuestra bajada desde la cumbre de la Sierra de la Rinconada divisamos al pie de la misma un macizo rocoso bien hermoso de por sí. Podría considerarse la última estribación hacia el este de la Sierra de la Rinconada, siendo el Alto del Moro y la Sierra de la Iglesia, junto a Villarta de los Montes, altos intermedios entre ésta y la Sierra de la Umbría. El macizo, de carácter calizo, ha sido excavado por el Arroyo del Castañar, creando piletas naturales y pequeñas cascadas. Al ver el macizo desde lejos (a la izquierda en la imagen) ya nos sorprendió, pero al acercarnos la sorpresa fue total. La roca desnuda de color gris grafito destaca claramente del entorno, con laderas verdes por los bosques de encinas. También los ángulos vivos rompen con el predominio de las curvas suaves. Es claramente un intruso en el paisaje.



326.2.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).

La Piscina Natural del Castañar en realidad no está alimentada por un manantial que sugiera del macizo, sino por el propio Arroyo del Castañar que saja en dos la roca para encontrar su camino, y a lo largo de este crea diminutas cascadas y piletas naturales que han sido aprovechadas para el baño. Recientemente, en 2010, se ha rehabilitado la piscina principal, aprovechando los fondos del Plan E, por importe de 40 mil euros, tal como reza un inmenso cartel informativo. Por propaganda que no quede. La piscina está dividida en dos piletas, unidas entre sí por un rebosadero, con un amplio espacio a su izquierda para que la gente, y al fondo la pequeña cascada, como si fuera el grifo de la bañera. Llegamos en el momento justo para que el lugar ofreciera todo su encanto, aunque el sol ya un poco bajo vetaba algunos puntos de vista para las fotografías. Por suerte no la perspectiva principal, con el macizo como telón de fondo, que se situaba justo al suroeste.



326.3.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).

Con el sol a las espaldas, la luz hacía resplandecer la piedra y el agua, que reverberaba en algunas superficies del macizo de caliza. La persona que aparece en la imagen fue mi acompañante. Solo por dos días. Pero esa es una historia que no se si debo contar. Pero me apetecía que apareciera en las fotos, aunque fuese en último término. Además sirve de referencia para calibrar el tamaño de la roca que se asoma a la alberca y el ancho del pasillo disponible para extender las toallas de baño en el suelo. Bañarse en un río causa cierto reparo. Por muy limpio que esté no es raro que en un remanso se agolpen los insectos zapateros o haya renacuajos nadando en el fondo. Si la piscina está limpia de vegetación las posibilidades disminuyen mucho, pero eso exige unos cuidados de mantenimiento. En realidad nadar en un río no difiere en este sentido de nadar en el mar.



326.4.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina Natural El Castañar (Villarta de los Montes - Badajoz).

La perspectiva contraria fue complicada de obtener. Tuve que buscar el filo de las sombras, caminar en la frontera de la luz hasta alcanzar un lugar de equilibrio. Ya tenéis otra pista. La chica que me acompañó tiene un móvil o una cámara de color rojo. Creo que era un iPod, pero no me hagáis caso, porque no sabría diferenciar uno de esos artilugios de una BlackBerry. Para mí todos esos aparatos son como móviles con elefantiasis. El elemento de la derecha pegado al muro del recinto es una caseta de madera, diría que recién instalada cuando estuvimos allí por la pulcritud de los tablones. No llegue a saber si se trataba de un vestuario o un servicio. Quizá ninguna de esas dos cosas y solo un habitáculo o almacén para ser utilizado por quien sea que regule el uso de la piscina. El lugar es hermoso, está perfectamente cuidado e invita a visitarlo, incluso para bañarse. Pero, es triste decirlo, nadie parece frecuentar el lugar. Pleno verano, con buen tiempo y hacia el final de la tarde, alguien debería haber si es que la piscina tiene clientela fija. Tal vez la proximidad del Embalse de Cíjara sea disuasoria. El lugar está en mitad de ningún sitio. Se accede a él utilizando carreteras largas e incómodas o atravesando sierras por pistas forestales. Solo parece razonable que lo conozcan y frecuenten los habitantes de la propia Villarta de los Montes, y quizá éstos tengan mejores opciones para pasar la tarde. Momento: 24 de septiembre de 2011.



326.5.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Piscina particular (Villarta de los Montes - Badajoz).

Justo en frente de la Piscina Natural del Castañar, al otro lado de la carretera por la que discurre el CN del Guadiana, hay otra piscina. Está dentro de una parcela particular, al lado del cauce del Arroyo del castaño. Lo que induce a pensar, bien que el hueco también tenía un origen natural, aunque ahora tal circunstancia haya podido quedar enmascarada por la obra de albañilería, bien que el abastecimiento de agua es a expensas del arroyo. Posiblemente ambas cosas a la vez. La piscina está llena, lo que me resulta extraño si la piscina no es natural, dado que la normativa sobre aguas tiende a ser cada vez más restrictiva en cuanto a su uso para este fin. Claro que la normativa también está hecha para saltársela a la torera. Sobre todo en el ámbito rural en lugares apartados de la mano de Dios. Los arbolillos del recinto en primer término parecen frutales. Magnífico uso para el agua. A la derecha puede verse la boca de una tubería, con un barreño en el suelo, justo a sus pies, lleno de agua. Aunque no vi señales de vida, ningún coche, que suele ser la principal señal, está claro que la casa estaba habitada en el momento de hacer la foto.



326.6.- Etapa 17 del CN del Guadiana. Camino de Herrera del Duque (Villarta de los Montes - Badajoz).

El sendero por el que discurre el CN desde Villarta de los Montes recibe el nombre de Camino de Herrera del Duque. Raro sería que no condujese a dicha población. Es lo habitual. Pero, mapa en mano, soy incapaz de determinar la ruta. Hasta el Puerto del Lobo, en la divisoria con el municipio de Helechosa de los Montes, mantiene el nombre. Más allá de ese punto ninguno de los senderos que parten hereda el nombre, ni tampoco soy capaz de determinar cual conduciría o acercaría más a Herrera del Duque. Sólo está asfaltado el trecho inicial, el que acaba al final de la primera cuesta. Es una carretera de un solo carril ya que no tiene siquiera señal horizontal central. El árbol de la imagen es un sauce (Salix sp.). Es lógico ya que es justo el punto de cruce del Arroyo del Castaño. La señal vertical junto a la carretera, a la derecha, al pie del árbol, pertenece a la señalización del Camino Natural del Guadiana, con el rojo característico de la red en la que se engloba.

miércoles, 10 de octubre de 2012

323.- Arroyos interceptados por la Carretera GU-944 Mazarete-Cobeta (Guadalajara)



323.1.- Barranco de Salceda, interceptado por la Carretera GU-944 en el P.K. 6+289 (Mazarete - Guadalajara).

Revisar en el libro de la base las anotaciones de anteriores campañas casi daba miedo. En alguna se había llegado a agotar las horas de vuelo contratadas, tantos habían sido los servicios realizados en incendios forestales por los aviones. Para los pilotos la zona también era una novedad. Incluso el trabajo de extinción de incendios creo yo, porque jamás habían oído hablar de los retardantes y recelaban de su uso. El que entonces se empleaba volvía completamente roja el agua. Tenía un tinte, inocuo para el medio ambiente, que permitía saber donde se había producido la descarga. Costó mucho convencer a los pilotos, que alegaban que aquel producto químico podía perjudicar a la maquinaria de los aviones. El líquido para cargar los aviones estaba en una piscina de plástico, hasta donde se bombeaba el agua desde un arroyo cercano y donde podían añadirse los retardantes. Se usaron alguna vez, pero solo en incendios de grandes dimensiones. El tipo de incendio habitual era por quemas de pastos y matorral o para delimitar parcelas. En las primeras semanas se produjo un hecho curioso y que explica muy bien lo que ocurría en Sanabria. Oímos en la radio a uno de los vigías alertar de un incendio. Pequeño, pero ya sabemos que todos empiezan así. Lorenzo me dijo que el lugar indicado estaba muy cerca de la base, que podía ser avistado incluso. Salimos de la caseta y, efectivamente, en una ladera a varios kilómetros, frente a nosotros, estaba ardiendo el matorral. Uno de los aviones fue a apagar las llamas. Tuvo que realizar un par de descargas. Al día siguiente y casi a la misma hora volvía a arder la misma ladera. La historia se repitió al tercer día por última vez. La explicación era sencilla. Un ganadero con apenas 2 ó 3 vacas había estado quemando matorral para potenciar los pastos en los predios donde sus reses y las de sus padres pastaban desde hacía décadas. Al ser interrumpido el primer día siguió con su tarea al siguiente. Al tercero debió considerar que la superficie quemada era suficiente. El piloto que tuvo que volar en aquellas tres misiones nos decía con mucha razón: "¿No es más fácil ponerse de acuerdo con el vaquero y quemar de forma controlada lo que necesite? Hacer volar al avión es carísimo. Es dinero tirado a la basura". Sí, eso sería lo lógico. Pero tal vez sería también demasiado fácil.



323.2.- Barranco del Hornillo, interceptado por la Carretera GU-944 en el P.K. 8+918 (Mazarete - Guadalajara).

Tuvimos algún otro fuego relativamente cerca de la base. Empezaron siendo por el día y a partir de cierta fecha ocurrían por la noche, tras el cierre de la jornada de trabajo. Un día nos enteramos que el alcalde, nuestro casero, tenía organizadas dos cuadrillas forestales, que empleada en extinción de incendios. El peculiar sistema de pago de entonces, por horas trabajadas, propiciaba el fraude de que se provocaran incendios para poder cobrar más. Total, los motivos para quemar eran tantos, que uno más no importaba. Pero quienes usaron este atajo para ganar dinero se encontraron con la sorpresa de que los Drommader se convertían en sus esquiroles. Por eso empezaron a producirse fuegos intencionados de madrugada, donde solo los medios terrestres son operativos. La sospecha de que el alcalde también incurriera en este fraude eran altas. Incluso que nuestro jefe lo supiera e hiciera la vista gorda. Tan severo para unas cosas como despreocupado con otras. Después de todo el verano llegando tarde al inicio del trabajo casi todos los días, de realizarlo con desgana, visiblemente enfrentado a mi compañero (Fernando. Lo recordé esta madrugada) y a mi, el radio operador de Rosinos remató la fauna queriendo afanarnos la rueda de repuesto del coche que había alquilado la DGMA para nosotros. La había sustraído y cambiado por otra que era ya un desecho. Se lo notificamos a nuestro jefe. Aun así, se prorrogó la campaña 15 días en los que solo iban a trabajar los pilotos y un radio operador. Los pilotos solicitaron al ladronzuelo y nuestro jefe le dio el visto bueno a esta decisión. Se me llevaban los demonios el último día. Lorenzo reunía todas las cualidades profesionales y personales para ser merecedor de esos 15 días extra de trabajo. Aquella decisión no solo era un premio a alguien ruin sino un castigo a una de las personas más bondadosas que he conocido.



323.3.- Barranco de la Raya, interceptado por la Carretera GU-944 en el P.K. 12+714 (Cobeta - Guadalajara).

También había días de calma. Eran especialmente problemáticos las vísperas de los cambios de tiempo, los días previos a la llegada a Galicia de temporales procedentes del Atlántico. Si la TV anunciaba lluvia para el día siguiente y hacía días que no caía una gota sabías que iba a ser una jornada con muchos incendios. La gente tendía a quemar el monte entonces en previsión de que tal vez pasase mucho tiempo antes de que hubiese una nueva oportunidad por estar el combustible húmedo. Pero en los días que nadie de Zamora hablaba por la radio forestal, ni vigías ni guardas ni medios de extinción, podíamos oir a la gente de León. Cierta mañana escuchaba absorto los diálogos entre personas de León. En especial, había una jefa de cuadrilla que captaba poderosamente mi atención. Parecía ser joven y comandaba una cuadrilla de extinción helitransportada. Había llegado a la zona de un incendio en zona de matorral muy crecido, quizá el peor escenario de todos. En Sanabria las escobas y retamas, xesteira en Gallego, que era como los llamaban allí, podían tener talla más elevada que una persona. Los prados ganaderos abandonados habían sido invadidos por un matorral muy crecido, que la DGMA quería repoblar con pino silvestre. Al cabo de un rato desde la llegada de la cuadrilla al fuego escuchamos a la chica visiblemente preocupada. El fuego empezaba a descontrolarse. Pregunté a Lorenzo cuan lejos quedaba el lugar de la base. Se encontraba al sur de León, al otro lado de la Sierra de la Culebra, relativamente cerca de nuestra posición. Poco a poco el tono de la chica se fue volviendo más sombrío, casi histérico. Pedía ayuda porque el fuego les superaba. No pude más, oir a una chica apurada pidiendo socorro es algo que no soy capaz de soportar. Podía hablar con ella directamente y solicitar información pero: 1) Los pilotos también oían la radio en su casamata, y si se enteraban que la iniciativa de enviar los aviones partía de mí podían negarse, o anotarlo en su libreta de agravios; 2) Igualmente, si en el centro de mando de Zamora me escuchaban podían tomarlo como una afrenta, literalmente como un robo de uno de sus medios aéreos, ya que consideraban los Drommader de Rosinos como de su propiedad. Llamé a mi jefé en Valladolid por teléfono y le exageré un poco la situación. Me dio permiso para enviar medios si lo creía conveniente, pero me indicó que debía pedir permiso tanto a Zamora como a Léon. Los primeros dieron su visto bueno, quizá considerando que se anotaban un tanto sacando las castañas del fuego a los vecinos. Los segundos, y aquí viene lo mejor, escucharon mi ofrecimiento casi con disgusto, y me autorizaron a enviar los medios de la base, pero solo uno, como si me hicieran un favor, pero reduciendo mis demandas como si estuviese solicitando más de lo razonable. Una vez cumplido tan complicado trámite burocrático solo me quedó informar a los pilotos con un "que putada, nos han ordenado que uno de los aviones acuda a un incendio en León...". Esta es la ridícula forma en que funcionaba por aquel entonces las labores de extinción de incendios. Los odios cainitas han sido la causa de algunos desastres en los últimos años. Y no solo entre Comunidades Autónomas, también entre provincias, lo cual resulta alucinante. Me costó una docena de llamadas pero le pude enviar a la valiente doncella forestal mi ayuda.



323.4.- Rambla del Barranco de la Guijarreña, interceptado por la Carretera GU-944 en el P.K. 13+017 (Cobeta - Guadalajara).

Son arroyos que parecen quietos todos los que fotografié aquella mañana. Los situados más cerca del inicio de la carretera sin hierba ni matorral en su entorno. Los más cercanos a Cobeta parecidos a los que recuerdo en la Sierra de Guadarrama, aunque en aquellos el agua se deslizaba alegre, rápida y transparente. Río más vivos los últimos, como el bosque que recorren, no afectado por el incendio.

viernes, 5 de octubre de 2012

321.- Arroyo de La Virgen, a la altura de la intersección con la Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).



321.1.- Arroyo de La Virgen, a la altura de la intersección con la Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).

Volví a ver masas de pinar más o menos sanas en el cruce de la Carretera GU-944 con el Arroyo de la Virgen, seguramente el curso fluvial de mayor entidad interceptado por la vía, al margen del Arroyo de Mazarete en su arranque, a la salida del pueblo. Un pequeño puente salvaba el cauce y el barranco, desde el que realicé tantas fotos como pude. Pinos resineros (Pinus pinaster) de fustes delgados trataban de emerger de las sombras de la vaguada para alcanzar la luz. Detrás de los pinos se adivinaba una chopera de álamos blancos, aun sin hojas en espera de la primavera. A esas alturas empezaba a sospechar que me  encontraba en el escenario del incendio del verano anterior que tanto había dado que hablar.



321.2.- Arroyo de La Virgen, a la altura de la intersección con la Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).

En esta imagen puede apreciarse masas de pinar que corrieron distinta suerte. La que rodea la carretera en torno al río no se vio afectada por el fuego. Nuevamente una vaguada asociada a un río con corriente de agua parece hacer sido refugio frente a las llamas. Sin embargo, en la ladera del fondo se aprecian claramente pinos con la fronda seca. El lugar se sitúa no muy lejos de la divisoria con el Municipio de Cobeta. La forma tan particular del tramo de carretera me ha permitido localizarlo en la imagen de satélite de Google Maps. El trazado actual evita todas las curvas, convirtiéndose en una larga recta que sobrevuela barrancos y cárcavas.



321.3.- Entorno de la Carretera GU-944 a la altura del P.K. 8+050 (Mazarete - Guadalajara).

Dos veces he recorrido masas de pinar calcinadas por incendios. La otra vez, que cronológicamente fue la primera, fue una experiencia mucho más impactante que el recorrer los bosques entre Mazarete y Cobeta. Ocurrió durante el verano en Caravaca de la Cruz. Una noche en que nos quedamos solos Ireneo, mi compañero y yo, el radio operador nos propuso ir a un pueblo al otro lado de la frontera entre provincias, en Albacete, a comar chuletas de cordero al estilo murciano, con salsa ali-oli, la auténtica de aquellos lares, de la que conocemos solo su versión domesticada. La salsa de ajo murciana te puede hacer llorar. No está rebajada. Es sencillamente ajo machacado mezclado con ajo hasta formarse la salsa. Ireneo era un viajero impenitente, solitario, como yo lo fui años más tarde. Pero el viajaba por mero placer de conocer más lugares de su entorno, mientras yo lo hice por motivos de trabajo, aunque acabé disfrutándolo igualmente. A la vuelta, ya de madrugada, tomamos una ruta alternativa a la de ida, que nos obligó a recorrer los bosques quemados en el año 1994 durante el incendio de Moratalla. Recuerdo que soplaba el viento y los troncos de los árboles muertos crujían como si fueran a partirse. Fue realmente extraño, como recorrer un bosque fantasma, muerto pero que nos hablaba y se movía. No había mucha luz pero, a pesar de eso, pudimos evitar chocar con un árbol caido que atravesaba e interceptaba la carretera. Uno de nosotros corrió algunos metros en la dirección por la que veníamos para alertar a otros conductores. Usamos el móvil de la base para llamar a la Guardia Civil. En aquel entonces solo había dos parejas en toda la provincia. Las dotaciones de toda España se habían visto muy mermadas durante las Olimpiadas de 1992. Los coches que iban llegando se iban sumando a una improvisada tertulia a oscuras. El quinto vehículo en llegar fue un todo-terreno del que salió un tipo de dimensiones épicas que, nada más enterarse del problema, propuso empujar el inmenso pino hacia una de las cunetas. Lo intentamos y lo conseguimos. Bueno, creo que lo consiguió este tipo con aspecto de luchador él solo, porque por más que corría el árbol iba más rápido que yo y no me fue posible ejercer empuje alguno sobre el tronco. Tras deshacernos del obstáculo seguimos camino con la sensación de estar más hermanados que en el momento de la partida. Bueno, más o menos. Mi compañero amaneció a la mañana siguiente afónico por el exceso de ingesta de salsa ali-oli. Y a mi no me apenó en exceso.

sábado, 29 de septiembre de 2012

320.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara)



320.1.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).

Imagino el pavor de los habitantes o dueños de la casa al ver la edificación rodeada por el fuego. Sin embargo parece intacta. También deshabitada hace mucho tiempo, aunque cuidada. El pinar tras la parcela está quemado también, así que las llamas se aproximaron bastante. Hay una prudente distancia entre el arbolado y la fachada posterior. También la orografía actuó a favor. El fuego avanza más despacio, con menos virulencia, ladera abajo. La propia carretera pudo servir de apoyo a los equipos de extinción, como vía de penetración y cortafuegos, además de la presencia de un arroyo cerca en la vaguada, con el aporte de humedad que eso supone. La zona estaría menos seca que otras que ardieron mejor. Hay plantones de quejigo (Quercus faginea) que parecen sanos en la zona posterior. Tienen la hoja seca en las ramas, pero porque esta especie la conserva hasta la primavera siguiente. Así que el fuego anduvo relativamente cerca, pero ni siquiera manchó de humo y hollín las paredes de la casa.



320.2.- Casa de Salceda. P.K. 6+500 del Carretera GU-944 (Mazarete - Guadalajara).

El arbolado que rodea la casa está menos afectado que las masa de pinar anteriores. Hay un sotobosque de rebollos de hoja marcescente y las copas de los pinos son verdes, al menos en sus tramos finales. Pero esa disposición es características de los pinares con sotobosque arbolado, como es el caso. Los tramos inferiores de las copas dejan de ser funcionales por la competencia de los quejigos por la luz, por lo que el pino tiende a prescindir de ramas y ramillas en esa zona. Se diría que esta zona se libro del fuego.



320.3.- Barranco de la Salceda (Mazarete - Guadalajara).

Barranco de Salceda es interceptado por la carretera a la altura del P.K. 6+289 y salvado por la nueva carretera mediante una obra de drenaje transversal consistente en un doble marco de hormigón armado de 3x2 metros. El agua parece detenida, pero corre con soltura. La vegetación está compuesta por chopos y sauces. Matorral y árboles sin ramas y el suelo sin hojarasca hacen pensar que el fuego si paso por aquí.

domingo, 8 de julio de 2012

300.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)



300.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Camino de servicio del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).

El camino se acerca y se aleja del agua y a veces toda la aridez del verano golpea en la garganta. Un camino como este es el que me aleja de tí, entre encinas cuajadas de flores de polvo, trazado sobre la escoria gris de las pizarras y las calizas, entre los pastos resecos como la yesca por el olvido de la lluvia. Es un camino recto, sin titubeos, y eso duele, que se clava en el horizonte como una flecha, sin un solo reproche del terreno. Y mientras lo recorro rezó por volver a ver el agua, la orilla de tu cuerpo, la humedad de tu presencia. Porque sin tí el camino no me lleva a ninguna parte salvo lejos, y lejos de tí ha de ser también lejos de todo lo demás para poder soportarlo. Para ir hasta tí son todos mis pasos, mi risa y mi primavera. Lejos de tí me conducirá el final de cualquier otoño breve. Tal vez este camino también, que recorriera antes de conocerte, porque te encontré para perderte y no tenerte, entonces como ahora, es mi único patrimonio. 






300.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Ermita de Nuestra Señora de la Antigua (Villarta de los Montes - Badajoz).


Ha asido ahora, al mirar detenidamente la foto cuando he reparado la presencia de la Ermita de Nuestra Señora la Antigua, al otro lado del embalse, haciendo uso del zoom. A simple vista se intuye la presencia de casas en lo alto de la colina junto a la orilla. El mapa indica que se trata de una construcción religiosa mediante el característico círculo con una cruz negra adosada, como el símbolo de lo femenino, pero invertido. Está justo en la vertical de la segunda encina en la margen de la curva, la pequeñita. Se traza una línea vertical que atraviese el pantano y justo en la otra orilla se adivinan una construcciones blancas. Son dos edificios. Uno de ellos, creo que el de la derecha, es la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, de estilo mudéjar, edificada en el siglo XIV, con un destacado retablo barroco, pinturas del 1540 atribuidas a Correa de Vivar, el discípulo español de Miguel Ángel Bounarroti, y una talla sedente de la Virgen del siglo XIII de gran valor artístico. Pero, ¿como se accede hasta allí? En el mapa con el que trabajé y ahora consulto no hay caminos hasta la ermita o su entorno. Como no sea en piragua.






300.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).


Los últimos pasos del camino natural junto al embalse, antes de virar hacia la Localidad de Villarta de los Montes, están dominados por el Puente de la Carretera BA-158 sobre el Guadiana. Esta carretera procede de la N-430, la ruta que une Ciudad Real, La Mancha, con Extremadura, y tras pasar Villarta de los Montes cerca de la orilla del Guadiana, atraviesa el río y llega hasta Bohonal, una localidad al oeste del Parque Natural de Cabañeros. Como todos los puentes largos sobre aguas amplias en la distancia tiene algo de fantasmagórico, como si se tratara de un espejismo, un deseo del corazón hecho materia, roca de mampostería u hormigón armado. Tiene desde esta perspectiva 9 pilares dentro del agua, para una longitud de vano cercana a los 500 metros, medida a ojo de buen cubero en el mapa no en la foto donde no tengo referencias. Según averiguo en Google hay un segundo puente antiguo, medio derruido, cercano a este, que solo emerge de las aguas cuando la capacidad del pantano disminuye mucho. No se situarlo, pero creo que en la imagen quedaría por detrás del que vemos, o delante, muy cercano a él.






300.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Puente de la Carretera BA-158 sobre el Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).


Lo narro como el final pero en realidad fue el comienzo de la jornada. Y me costó abandonar la visión del puente, como si con el ante la vista no fuera a ser capaz de hacer pie en el paisaje. Lo fotografié hasta la extenuación. Tal vez no fuera a haber otra cosa relevante más adelante. Ahora se que es lo que escondía la etapa y también que tengo que volver para conocer la otra orilla. Ver un puente y no cruzarlo es sin duda un error que tarde o temprano ha de traer consecuencias. Volver contigo o con tu recuerdo. Tanto da una cosa como otra mientras el sol brille sobre el tablero del puente y el mediodía abarque todo el ancho del río de una orilla a otra.


Nneka - Shining Star

sábado, 7 de julio de 2012

299.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)



299.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).

Me resultó extraño encontrar esta playa fluvial en el Embalse de Cíjara. Tan convincente, con su forma curva, arena de color claro y hasta oleaje rompiendo en la playa. Solo faltaba el olor a mar. Y los bañistas. Me extrañó no verlos, aunque supongo que se trata de una comarca remota y un lugar de acceso complicado. Aunque también el aislamiento suele ser un gran aliciente para muchos. Lo cierto es que toda esta zona está desaprovechada por el turismo en cualquiera de sus variantes. Ni un solo senderista, pescador, bañista o simple excursionista logré ver hasta bien entrado el río en la provincia de Badajoz, y aun así en muy escasa cantidad. Cierto que la playa es pedregosa y hasta tiene trozos de madera, pero recuerdo las playas de Mazarrón atestadas de alemanes y no eran mucho mejores que esta. Sí, aquellas tenían chiringuitos, lo mejor de la civilización para algunos. Eso lo explicará.



299.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).

Me acerqué a la linde del agua y la ilusión fue completa. Había algas en la rompiente. Lógicamente no habías olas propiamente dichas, con crestas rizadas y progresando hacia la orilla. Si un oleaje del tipo que se produce esas raras veces en que el mar está en calma chicha. Me introduje en el agua para así aprovechar y limpiar los zapatos que los tenía muy castigado por el polvo del camino. El viento que avanzaba entre las sierras agitaba la superficie del embalse y creaba diminutas olas que iban a estrellarse contra mis zapatillas de cuero colombianas.



299.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Playa fluvial en el Embalse Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).

Entornando los ojos podría evocar a esas playas de Cantabria con el bosque a sus espaldas. Bosques de encinas que en las peñas que flanquean el Cantábrico son más feraces, pero muy similares en aspecto en la distancia. Arriba del talud va la carretera. Me queda la duda de si esta playa emerge como consecuencia del bajo nivel del embalse. Es muy probable. Hay una disposición escalonada en la playa, con líneas paralelas a la orilla claramente dibujadas en la arena, que solo se explica si el talud ha estado sumergido durante un tiempo prolongado. Eso explicaría que se desatienda un paraje tan hermoso a tantos cientos de kilómetros. La falta de costumbre en su uso entre la gente del lugar. No obstante, recorriendo la siguiente etapa conocí una piscinas fluviales al otro lado de Villarta de los Montes tan faltas de público como esta playa. Los lugareños, su única clientela potencial, no andan interesados en los baños fluviales. 

viernes, 6 de julio de 2012

298.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Cola del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz)



298.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Cola del Embalse de Cíjara (Villarta de los Montes - Badajoz).

El camino que proviene del Refugio de Valhondillo alcanza la orilla del Guadiana tras atravesar la Sierra de la Umbría y descender entre masas de encinar. La carretera desemboca en la Cola del Embalse de Cíjara a la altura de la desembocadura de la Vertiente del Acebuchal. El río ya tiene un ancho apreciable que no deja lugar a dudas que el tramo está próximo a punto represado. El camino abandona el sendero forestal y toma el de servicio del pantano, que discurre por la orilla izquierda, al sur de la lámina de agua, tan próximo a su margen como le es posible.Son aguas reposadas, como si estuvieran agotadas tras el paso de las montañas y el embalsamiento fuera bien recibido para reponer fuerzas. Aguas color zafiro que forman un ligero oleaje en las playas fluviales. La imagen capta el río hacia aguas arriba. Tras la curva hacia la derecha al fondo de la imagen comienza la zona de estrechos (Estrecho de la Murciana y Estrecho de las Hoces).



298.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Camino de acceso al Refugio de Valhondillo (Villarta de los Montes - Badajoz).

La primera recta en la ruta de ascenso. El embalse está justo a mis espaldas. Es una pista de tierra donde el polvo se acumula, con piedras de caliza y pizarra en el firme que convierten la conducción en una prueba de resistencia. Justo en frente la Sierra de la Umbría, pero la ruta hace un quiebro para no escalarla de forma directa, sino para discurrir en paralelo a ella y dirigirse hacia la sierra que es su continuación: La Sierra de los Bueyes. Tengo ya los ojos saturados de encinas. La visión del agua del Guadiana, junto al que llevo toda la mañana, apenas elimina la sensación de sofoco y aspereza por el calor, los pastos quemados por el verano y el polvo del camino, y ahora he de alejarme de la orilla del río para escalar las montañas resecas. Siento pereza. La subida será lenta por las numerosas paradas, angustiosa porque además de la etapa he de completar el final de la anterior, que quedó inconclusa el día anterior. Ni un alma en toda la jornada. Un paisaje vegetal y mineral que carece de movimiento propio y de voces. Solo la columna de polvo de mi todo terreno desdice que es un mundo sin sucesos.



298.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vertiente del castillejo (Villarta de los Montes - Badajoz).

Muy pocas viviendas o haciendas se divisan en la zona y de esas pocas casi ninguna de muestras de estar habitada. En la otra orilla, a la altura de la desembocadura de la Vertiente del castillejo, uno de tantos arroyos y regatos que captan las aguas de lluvia de las sierras circundantes, se adivina un cortijo. Las laderas  en su entorno están adehesadas, con muy poco arbolado, lo que refuerza la tesis de que se trate de una explotación ganadera. A este lado una playa fluvial sin explotar evoca el lejanísimo mar.

miércoles, 4 de julio de 2012

296.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz)



296.1.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).

El mirador se sitúa justo en el borde de la masa de pinar de piñonero, cuando ésta se ve sustituida por un encinar más o menos aclarado según las zonas, por la intensidad de la explotación ganadera del suelo. En una curva del camino más o menos despejada de arbolado, llana y amplia para habilitar una pequeña zona de descanso y de estacionamiento de vehículos, aunque ya sabemos que el camino natural se haya de recorrer a pie, en bici o en caballo. Otras rutas de la red de caminos naturales han instalado bolardos y vallados para impedir el paso de vehículos. En el caso del CN del Guadiana veo esta opción más complicada ya que aprovecha pistas forestales y caminos de servicio de canales y embalses que me cuesta pensar que se veten al tráfico. Pero todo podría ser en un futuro. El mirador aprovecha el desnivel de la ladera de la Sierra de los Bueyes para ofrecer vistas del valle del Guadiana y de las montañas situadas en la otra ladera. El río discurre lejano, pero tras pasar el Estrecho de las Hoces experimenta un ensanchamiento en su cauce producto de la proximidad del Pantano de Cíjara que lo hace más visible. Podemos ver tramos de la cola del embalse si dirigimos la mirada en tres direcciones distintas. El paraje donde se ubica se denomina los almendros, aunque el mirador en si no tiene denominación. Al menos ningún cartel rebela su nombre verdadero.



296.2.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).

Las montañas que flanquean el Guadiana son ásperas sierras donde crece la encina allá donde puede y la jara domina en muchas zonas. La jara extremeña que también cubre de nieve de flores otras sierras pacenses y cacereñas. Desde donde estoy puede verse el siguiente tramo de camino, aun con pinos en su borde, pero solo mirando atrás, hacia lo ya recorrido (en mi caso lo aun por recorrer ya que recorrí el camino al revés), pueden verse masas extensas de pinar. El río es solo un triangulo coloreado de azul en la lejanía, una tesela del paisaje que reconozco como cauce porque voy sobre aviso. Paisaje tan agreste como solitario, falto de componentes que delaten la presencia humana. Ni una construcción ni una carretera. Siquiera un tendido eléctrico. Tan solo el camino forestal que sigue el camino natural y es la única ruta posible para bajar hasta el embalse.



296.3.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).

Otro trocito de río que le robamos a la distancia. Esa explanada pelada, sin apenas árboles pero de tonalidad uniforme, justo en la dirección donde está el río, es una zona de pastos. La hierba hace tiempo que se agosto y ahora tan solo queda el polvo pardo claro que dejó al marchitarse. Con las lluvias de otoño volverá a brotar el verde claro en el paisaje. No es la época adecuada quizá para recorrer el camino, pero todo tiene su recompensa seguramente. Ni lluvia ni excesivo calor y cierta tranquilidad en el ambiente. Siquiera vacas o ovejas me acompañan en este viaje. Aunque algunas veré en próximos días. Del otro lado del río hay dos pequeñas mesetas que también parecen majadas de pastos, explotaciones ganaderas con actividad seguramente en otros momentos del año. Ahora la tierra está dormida esperando la llegada de las lluvias para despertarse. Dos sombras sobre la ladera de enfrente parecen querer hacer la promesa de su pronta llegada.



296.4.- Etapa 16 del CN del Guadiana. Vista del Guadiana desde el Mirador de Los Almendros (Villarta de los Montes - Badajoz).

Detrás de las montañas de la derecha está el Estrecho de las Hoces. En esa dirección queda Ciudad Real y La Mancha. El tramo de río visible hacia el este es más angosto que el que se ve en las otras dos direcciones. Acaba de cruzar las montañas, de atravesarlas, y ahora ha de discurrir entre ellas. Aunque en poco acabará venciéndolas, ensanchando su vientre en el Embalse de Cíjara, haciéndolas retroceder con el empuje de su orilla. En esta dirección las masas de pinar son más compactas. La inclinación de la ladera permite el arraigo del arbolado pero al tiempo es la suficiente como para dificultar el pastoreo. En la cumbre, en la esquina de la derecha, se aprecia el verde más claro de los pinos.