domingo, 9 de septiembre de 2012

306.- Pantalán Fransari. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).



306.1.- Pantalán Fransari. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

La terminología de los puertos es algo escurridiza pero, como todas las terminologías técnicas, ofrece palabras exóticas y algún que otro hallazgo. Un pantalán es un muelle estrecho, peatonal generalmente, a cuyos lados atracan embarcaciones de pequeño tamaño. Suelen ser flotantes, de madera, cercanos al nivel del agua y utilizados por embarcaciones deportivas o recreo. El de la imagen parece contradecir todas las características incluidas en la definición. Es más bien un muelle estrecho. Una de las pocas opciones que me ofrece un reportaje portuario es captar la zona de la obra desde varias posiciones. Una vez fotografiado el ámbito concreto de actuación, es decir, el Muelle Santa Catalina, y las infraestructuras portuarias situadas al norte y al sur, traté de captar el muelle para cruceros desde otra localización. El Pantalán Fransari era la mejor opción. Para acceder a él no había que traspasar ningún control de seguridad y su extremo se situaba cerca del Muelle Santa Catalina Naciente. Había un único barco atracado en el pantalán, de bandera china, por lo que eran de esta nacionalidad casi todas las personas que deambulaban por el muelle. La imagen, orientada al norte, se cierra con el alto de El Vigía, dentro del paisaje protegido de La Isleta.



306.2.- Muelle de cruceros desde el Pantalán Fransari . Puerto de de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

El agua del mar siempre parece diferentes en cada nueva fotografía. Su tonalidad, su rugosidad. Hay una franja de sombra que une ambos muelles, tenue pero claramente visible. El juego de luces que propicia las nubes. Es la famosa Panza de Burra, que se cierne perpetuamente sobre la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. No parece un día de verano por la imagen, aunque el calor era perfectamente conforme con la fecha del viaje, hacia mediados de septiembre. Siempre hay poca actividad en los puertos. No recuerdo haber estado en ninguno donde el movimiento de personas y máquinas fuera febril. Casi diría que nunca he visto una de esas inmensas grúas para descargas en movimientos. Al menos no lo recuerdo. La distancia entre puntos, entre explanadas portuarias y dependencias, la sensación de abandono por la poca presencia de personas, acentuada por la habitual existencia de infraestructuras o edificios sin uso, el mar en calma al estar abrigado por diques y rompeolas en su perímetro, todo esto conspira para otorgar un cierto tono melancólico a las fotografías de puertos. Todo sucede en la distancia, en escenarios de dimensiones desmesuradas. Si es que sucede. Porque incluso la ciudad, allá a lo lejos, parece dormida sobre el regazo de las nubes.



306.3.- Dársena Interior del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

Desde donde tomo la fotografía hay una trayectoria clara que me conduce directamente a mar abierto. Un barco acaba de entrar en la dársena y parece dirigirse hacia la zona industrial, al Muelle León y Castillo (izquierda en la imagen). En el muelle de cruceros hay atracado una nave del grupo Boluda. Mar abierto es una metáfora de libertad, pero también de riesgo, y sobre todo de soledad, de huida lejos de quienes nos rodean habitualmente. Me siento tentado de hacer ese viaje, de intentar la escapada. Nadie advertirá mi marcha ni será testigo de ella. Nadie me echará en falta cuando mi ausencia se confirme. La soledad es un equilibrio estable que se acentúa con el paso del tiempo. Cuatro partes de mar y una de cielo. Creo que es la proporción correcta para describir el mundo.



306.4.- Muelle Grande. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

El Muelle Grande, llamado así porque lo era en tamaño en el embrión del actual puerto, hay varios edificios destinados a frigorífico y silos de materiales sólidos. El situado en primer término corresponde a uno de los segundos y el más grande detrás de él es un silo. Que tipo de misión tienen realmente es para mi un misterio. En los puertos, como en otro tipo de ámbitos segregados de lo cotidiano, como puedan ser los barcos, los cuarteles militares, las minas, se usa un lenguaje propio para nombrar cosas y actividades que solo los iniciados pueden entender. Me gusta el dramatismo que tiene la fotografía, con las nubes oscuras cerniéndose sobre el silo. En Las Palmas de Gran Canaria a veces chispea muy ligeramente, ese tipo de lluvia que apenas moja porque la humedad se seca casi en segundos, pero la lluvia es un fenómeno escaso.

sábado, 8 de septiembre de 2012

305.- Muelle de Santa Catalina. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas)



305.1.- Muelle de Santa Catalina Naciente. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

¿Qué puede fotografiarse en la obra de un puerto? Apenas nada. Lo que ocurre, relevante desde el punto de vista ambiental, sucede en el lecho marino y en el agua principalmente. Un trozo de mar en una fotografía, sin negar que pueda tener su encanto, es una de las imágenes con menor personalidad que se me ocurren. Por eso suelo ilustrar fotografiar elementos muy accesorios, como la vegetación ornamental existente en el recinto portuario, si la hay, que podría verse afectada por el polvo y las emisiones de la maquinaria, las explanadas ya construidas, que pueden servir para instalación de elementos auxiliares, y las playas cercanas, teóricamente en riesgo al alterarse la dinámica del litoral. Muy pocas de estas fotografías acaban finalmente en el reportaje fotográfico. Normalmente no me gustan las fotos de las jardineras. Si la obra es dentro de la dársena portuaria, como era el caso en esta obra, la incidencia en las playas del entorno es nula. Y arriesgarse a indicar la ubicación de elementos auxiliares si no se saben cuales van a ser es meterse en camisa de once varas sin necesidad. Los reportajes portuarios siempre me quedan con un marcado aire turístico. El Muelle de Santa Catalina Naciente (por aquello de que se orienta hacia el este) iba a ser ampliado para poder recibir más barcos de cruceros, y con mayor tamaño. Este tipo de vacaciones debe estar en auge porque por esas mismas fechas hice un trabajo análogo en el Puerto de Mallorca. Lo que queda en primer término es el estacionamiento de vehículos anejo al muelle de cruceros, para autobuses sobre todo. Es sorprendente la cantidad de gente que baja de estos barcos en una escala. Las instalaciones de la derecha constituyen la terminal, con su aduana. Cierra la imagen el Muelle de León y Castillo, la zona portuaria orientada a la actividad industrial, con las inmensas grúas para la carga y descarga de contenedores.



305.2.- Muelle del Arsenal. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

El Arsenal es el área portuaria utilizada por la Armada Española para apoyo logístico de sus barcos destinados en la isla y aquellos otros en tránsito y que hacen escala en Las Palmas. Se empezó a construir sobre un muelle ya existente, el de Nuestra Señora del Pino que, a su vez, ocupada la zona donde se ubicaban las ruinas del Castillo de Santa Catalina. El gran tráfico de barcos de guerra existente durante la Segunda Guerra Mundial fue lo que motivó la decisión. Acabó de construirse en 1948. Detrás queda la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.



305.3.- Terminal del Muelle de Santa Catalina. Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

La terminal de un muelle de atraque de grandes cruceros no difiere mucho de la de un pequeño aeropuerto. La del aeropuerto de Logroño, por ejemplo, no era mucho mayor que esta. Y creo recordar que no tenía restaurante. Cierto que en los aeropuertos se supone que ha de existir cierta continuidad en la actividad, mientras que en los puertos la habrá actividad solo durante el atraque y desembarco de un crucero. Coincidí con uno en el trabajo del Puerto de Mallorca. En este de Las Palmas la terminal tenía aspecto de no haber visto movimiento en mucho tiempo. Momento: 19 de septiembre de 2007.



305.4.- Centro comercial del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).

En el parking de este centro comercial deje el coche de alquiler con el que recorrí la distancia entre el aeropuerto y la ciudad. ya había parado en otro anteriormente, en la autovía. Allí compre toffes para entretener el tedio del día. Poco trabajo y un largo tiempo de espera hasta la salida del vuelo de vuelta a Madrid. Supongo que debería haber aprovechado el tiempo para conocer algo de la isla. De hecho anduve en carretera explorando una vez acabé el trabajo. Pero andaba por la labor. Comí y me fui de vuelta al aeropuerto, donde hube de ver al tiempo avanzar arrastrando los pies.